17 de junio de 2019
17.06.2019
rugby - División de Honor B

El Kaleido, a escalar una montaña

El XV del Olivo tendrá que remontar 17 puntos en As Lagoas tras un mal final de partido

17.06.2019 | 01:58
Filgueira, acompañado por Santiago Gutiérrez y Barandiaran, maneja el oval en un partido anterior. // R. Grobas

El Kaleido Universidade de Vigo se jugará la permanencia en su campo de As Lagoas Marcosende el próximo domingo (12.00 horas) con la obligación de remontar el 36-19 cosechado en el campo vitoriano de Gamarra. Fue un partido extraño, con una mezcla de sorpresas y previsiones en lo que el XV del Olivo se encontró. El Gaztedi logró su ventaja en la recta final. Son 17 puntos, dos ensayos y un golpe de castigo, lo que se marcan como frontera a superar los hombres de Adrián Lago.

Las dos escuadras llegaban desde situaciones totalmente opuestas: el Gaztedi, tras concluir la semana pasada el largo proceso de ascenso desde Autonómica perdiendo la final con el Oviedo; el Kaleido, sin competir desde el 23 de marzo, cuando concluyó la temporada regular en División de Honor B. Adrián Lago, considerando la inactividad de sus jugadores, había pronosticado que los primeros veinte minutos marcarían la eliminatoria. Y aunque el Gaztedi concluyó esa recta inicial en ventaja, el Kaleido se sentía cómodo, nada ajeno al ritmo del encuentro.

Al técnico vigués le inquietaba especialmente cómo iba a respoder el XV del Olivo en las fases de conquista. Pero la delantera del Kaleido dominó perfectamente esa faceta. Chema Fernández, histórico capitán de 42 años, volvió al equipo ante la sensible baja de Maka Tatafu, el "tryman" del equipo. Fernández respondió bien.

Así, el Kaleido fue entonándose y llegó a voltear el marcador al regreso del descanso, cuando Uruburo completó un ensayo y transformación que situaba el 18-19. Una tarjeta amarilla al propio Uruburo en el minuto 59 cortó la inercia favorable a los olívicos, que además no acababan de resolver sus situaciones favorables en tres cuartos.

El Gaztedi mostró su coraje y empujó en los últimos minutos para granjearse la victoria más amplia posible. Josu Carrillo sí se ajustó a los informes que manejaba Adrián Lago sobre la peligrosidad del pateador vasco. El delantero Jon Ramón Montoya y el zaguero Aritz Galarza fueron los estiletes que proporcionaron a los vitorianos ese 36-19 que Lago asimila de manera inmediata en la voluntad de lograr la permanencia: "A entrenar esta semana para hacer mejoras e intentar la remontada".

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