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Faro de Vigo

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El oro de la Anunciada vuelve a brillar

Los baioneses podrán conocer hoy y mañana cómo se recuperó la cobertura original de más de 20 quilates del retablo del siglo XVIII de la antigua colegiata

Las restauradoras ultiman detalles en el retablo de Santa María de Baiona. JOSE LORES

De “auténtica joya” califica la prestigiosa restauradora Celia Casás el retablo barroco de la antigua colegiata de Baiona tras culminar su recuperación. No solo por la elaboración de las tallas en las que el autor, el artista redondelano Antonio del Villar, cuidó “hasta el más mínimo detalle”, sino también por la “gran calidad” del pan de oro que empleó para hacerlo brillar en el siglo XVIII, “de más de 20 quilates”, y la policromía utilizada para destacar sus figuras. La cobertura original vuelve a relucir gracias a la intervención de la profesional, que dirige la empresa de restauración de bienes patrimoniales ARA S.L., y su compañera Eva Costas. Las dos explicarán a los vecinos los detalles del proceso hoy a las 20.30 y mañana domingo a las 13.00, después de las habituales misas.

Las restauradoras han tenido que retirar tres capas de pintura aplicadas en anteriores restauraciones para sacar a la luz el pan de oro

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No es lo más habitual culminar la rehabilitación de una pieza con una presentación en sociedad. Pero en este caso las restauradoras consideran “muy interesante” que los baioneses conozcan de cerca “un tesoro” como el retablo barroco de la Anunciada, sepan “lo valioso que es” y “entiendan la necesidad de que todos colaboremos para conservarlo”.

Un ángel del altar mayor antes de la intervención. // ARA

El ángel después de la restauración. Jose Lores

Muchos ya se han percatado del gran valor del altar mayor del templo parroquial baionés tras la intervención de las profesionales con solo mirarlo al pasar por delante de la iglesia. “La gente se acerca a preguntarnos curiosidades porque detectan el brillo desde la puerta. Se quedan maravillados”, señalan.

Ha merecido la pena el proceso, aunque se haya alargado más de lo previsto. Casás y Costas pensaban terminar la recuperación del retablo de 64 metros cuadrados (8x8) para la Semana Santa, pero finalmente la eliminación de las tres capas de pintura que se habían aplicado a lo largo de la historia para tapar el hollín generado por las velas “fue muy elaborada y delicada”. Sobre todo porque eran muchos los esgrafiados o estofados que querían dejar tal y como lo hizo en 1726 el autor, uno de los más reconocidos de la época, artífice de muchos otros altares en importantes templos como la catedral de Tui.

El artista redondelano Antonio del Villar, autor de altares como el de la catedral de Tui, finalizó el retablo de Baiona en 1726

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El brillo deja claro el arduo trabajo de las conservadoras, que también han devuelto a las imágenes. “Se nota mucho la intervención en la piel de los santos y ángeles, en los mofletes rosados que aparecieron bajo las capas de pinturas y barnices, en las florecillas y motivos de los estampados... “, apunta Casás. El pan de oro realza asimismo los detalles de una talla “impresionante técnicamente”. “El autor era muy delicado con los detalles, las ondulaciones de los cabellos, los pliegues de los mantos, flores, ramas, hay infinidad de curiosidades”, subraya.

El entusiasmo con el que Celia Casás habla del retablo deja clara su relevancia patrimonial. Insiste en su “calidad increíble” y en que los baioneses deben conocerlo para cuidarlo. Ahora ha quedado protegido para varias décadas, pero es necesario que “la gente entienda la importancia de este trabajo a la hora de conservar el patrimonio de todos”.

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