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Santa Liberata recuperará su alameda

La remodelación incluye la retirada parcial de la piedra y la plantación de árboles para devolverle la sombra y la esencia original del siglo XVIII

Imagen de la romería de San Cosme en Santa Liberata de Hauser y Menet, de principios del siglo XX, editada para Ultramarinos "La Erizana". Archivo de Anxo Rodríguez Lemos

Fue un espacio de encuentro vecinal durante tres siglos, pero las decisiones políticas de las últimas décadas lo dejaron prácticamente desierto. El entorno de Santa Liberata tuvo una alameda, de lo más concurrida tanto en la popular romería de San Cosme y San Damián como el resto del año. Al menos una docena de árboles ofrecían sombra para resguardarse del sol en verano y cierto abrigo para los vientos fríos del invierno. Desaparecieron hace casi cuatro décadas, junto con el pavimento natural de tierra que el Concello de Baiona –con el entonces alcalde, Benigno Rodríguez Quintas, a la cabeza– cubrió de pizarra.

Recuperar aquel lugar amable para la convivencia vecinal es el objetivo del proyecto de remodelación que el actual gobierno municipal tiene en marcha y que financiará con cargo a los 2 millones de euros que el Ministerio de Industria le ha otorgado en el marco del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino, al que el Ejecutivo central destina parte de los fondos europeos de recuperación de la crisis sanitaria.

Así se lo explicó el alcalde, Carlos Gómez Prado, al delegado del Gobierno en Galicia, José Miñones, y a la subdelegada en Pontevedra, Maica Larriba, durante una visita oficial para conocer en qué se gastará la ayuda el Ayuntamiento baionés. La intervención en Santa Liberata se llevará casi la mitad del importe, 940.000 euros en concreto. El proyecto municipal plantea restringir el tráfico a residentes y suministros y retirar la mitad de las plazas de aparcamiento para dar prioridad a los peatones.

El alcalde, el delegado y la subdelegada, ayer, con el espacio que volverá a ser arbolado detrás. ALBA VILLAR

Devolver la zona de sombra al lateral derecho de la capilla y retirarle la piedra para recuperar el jabre conseguirá, considera el alcalde, atraer a los vecinos a la zona, como ocurría a lo largo de los siglos XVIII, XIX y XX. Según los datos del historiador local Anxo Rodríguez Lemos, las antiguas actas municipales revelan que en 1708 –siete años después de finalizar la construcción del santuario de Santa Liberata– se dio la primera orden de plantar álamos en la zona y se creó un juego de bolos.

Cuarenta años más tarde, se cerró el recinto con una valla de madera porque “el ganado y los cerdos se comían los álamos” y, en 1754, se volvió a ordenar a la población a plantar álamos, igual que en 1764, después de intentar incorporar robles sin éxito.

Bicicletas eléctricas

El gobierno municipal dedicará el millón restante de la partida gubernamental a iniciativas dirigidas a mejorar las comunicaciones. Una será la red de bicicletas eléctricas de alquiler para reducir el uso de automóviles, cuyo proyecto está pendiente de finalizar. Otra, la creación de una ruta de senderismo que unirá las cinco parroquias baionesas. Y otra, la dotación de un aparcamiento disuasorio, todavía por definir.

El de Baiona es uno de los trece municipios que se reparten los 29,3 millones que el Plan de Sostenibilidad Turística estatal ha dirigido a Galicia, destacó el delegado del Gobierno, quien anunció además la próxima conexión de 267 viviendas de la localidad a la banda ancha.

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