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Faro de Vigo

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Porto do Molle suma tecnología del siglo XVIII

Nigrán recurre a la Diputación para restaurar y poner a funcionar el viejo molino del polígono, el más grande que hubo en la comarca

Lito Fernández Misa, hijo de los últimos molineros, ante las ruinas que fueron su casa.

La actividad empresarial de Porto do Molle nació muchísimo antes de desarrollarse el polígono. La primera compañía del entorno data del siglo XVIII y funcionaba de forma intensiva, las 24 horas del día. Era el molino más grande de la comarca. El único con tres muelas, al que acudían vecinos de varios kilómetros a la redonda. Una firma tan sostenible y ecológica como las naves bioclimáticas que hoy se sitúan a pocos metros de lo que queda de la estructura de aquel lugar de dinamización económica y social de hace 300 años. El Concello prevé restaurarlo y poner en funcionamiento una de sus ruedas y para ello solicita a la Diputación los 259.152 euros que costará el proyecto, para que los financie a través del Plan Concellos.

“Era el molino más productivo de Nigrán, al que venía más gente, porque también era el más barato”, recuerda el hijo de los últimos molineros

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El alcalde, Juan González, espera hacer realidad al fin la rehabilitación del elemento etnográfico que lleva más de una década sobre la mesa. El Consorcio de la Zona Franca de Vigo llegó a comprometerse a recuperarlo, pero finalmente será el Ayuntamiento quien asuma la iniciativa gracias a la ayuda del organismo provincial.

Son unas ruinas catalogadas como Bien de Interés Cultural (BIC) que el gobierno municipal considera importante recuperar “por el gran valor histórico y etnográfico” que tienen, explica el regidor. Para asesorar sobre cómo era el interior y cómo funcionaba, los arquitectos contarán con la ayuda de un vecino que vivió allí mismo su infancia. Ángel Fernández Misa, más conocido como Lito, es el hijo de los últimos molineros y todavía recuerda su casa como “el molino más productivo de Nigrán, al que venía más gente, porque también era el más barato”.

El proyecto llevará aparejado un estudio histórico y un control arqueológico de la zona previos a las obras, que repondrán las paredes e infraestructuras hidráulicas y los elementos de triturado. En la sala que fue vivienda y almacén se creará un local de exposiciones o multiusos con aseos. En el exterior se acondicionará la zona verde alrededor del edificio.

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