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Agotados los pisos de alquiler vacacional para agosto en Baiona y Nigrán

La pandemia adelanta las reservas de viviendas turísticas a enero y para julio solo queda un 30% de la oferta

Viandantes por el paseo de Praia América. // Marta G. Brea

Si alguien piensa todavía en alquilar una vivienda para veranear en la franja litoral del Val Miñor llega tarde. Para agosto apenas quedan ni pisos ni casas y, si les sirve julio, deben darse prisa porque las opciones son escasas. Así lo aseguran agentes inmobiliarios de la zona, sorprendidos ante la temprana demanda de este año.

La pandemia ha zarandeado al mercado de los alquileres vacacionales, una de las principales actividades del sector inmobiliario en una comarca turística que el coronavirus ha convertido ya en primera residencia de numerosas familias de Vigo. Si en el verano de 2020 quedaron algunos inmuebles vacíos después de una primavera en confinamiento y una incertidumbre que frustró las vacaciones de muchas familias, en 2021 la tendencia es la contraria. Para asegurarse una plaza cercana a las playas baionesas o nigranesas después de un año tan difícil, muchos inquilinos se adelantaron mucho a la hora de reservar. “El año pasado tuvimos un bajón pero este año la gente empezó a llamar para alquilar en enero y febrero”, explica Rosa Pereira, de la inmobiliaria Playa América. Del medio centenar de apartamentos y casas vacacionales que maneja en la costa miñorana y en algunas parroquias rurales, apenas le quedan “algunas opciones de última hora”, que confía en despachar en “pocos días”.

"La demanda sube los precios un 10% respecto al año pasado"

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Aunque la mayoría de los turistas han madrugado para organizar sus vacaciones, los agentes todavía reciben llamadas llegado junio. La demanda ha subido moderadamente los precios, señala Candela Cabello, de la agencia Tierra Mayor, “apenas un 10%”. “Un piso medio, de dos habitaciones, se alquilaba el año pasado a 2.300 euros por todo agosto y este año a 2.500 euros”, señala esta agente. Aunque también hay propietarios que “han preferido mantener los precios del año pasado para asegurarse el alquiler”, explica Jorge Sanromán, de Inmobiliaria Sanromán, que ha alquilado apartamentos en Panxón para el mes de agosto por 3.300 euros.

7.000 euros se pagan en agosto por una casa de 4 habitaciones cerca de la playa

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La pregunta inicial de los posibles clientes siempre es la misma. “Lo primero que piden son casas con finca y con piscina”, señala Rosa Pereira. Pero los precios rebajan las expectativas enseguida. Las tarifas se fijan en función del equipamiento, pero es la cercanía a las playas es lo que más las dispara. “Una casa de 4 habitaciones para 8 personas, con jardín y sin piscina, para ir andando a la playa en diez minutos, puede llegar a 6.000/7.000 euros en agosto en Baiona y Panxón”, apunta Cabello, aunque alguna hay también por 5.000, según las cifras que maneja Sanromán. Más lejos de la costa, en parroquias a unos 3 kilómetros que obligan a coger el coche para darse un baño en el mar, “alcanzan los 4.500 euros”, indica Pereira.

Un piso de 2 habitaciones en Baiona o Panxón alcanza los 2.500 euros por el mes de agosto

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La periodicidad de los contratos también se ha alargado a consecuencia de la demanda. “Antes de la pandemia alquilábamos muchísimo por quincena, pero este año llegaron antes los que pedían mes entero y se quedaron con los pisos”, recalca Sanromán.

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