El Celta prevé incorporar dos fichajes en enero

El club destinará la mayor parte de los recursos a la contratación del medio centro contrastado que reclama Benítez desde el verano y apostará por un central joven

Abrazo entre Rafa Benítez y Luis Campos.

Abrazo entre Rafa Benítez y Luis Campos. / Alba Villar

El Celta redoblará esfuerzos para incorporar en enero dos fichajes que corrijan los defectos de la planificación veraniega y den a la plantilla el salto de calidad que necesita para completar la temporada sin sobresaltos. La prioridad del club en la reapertura del mercado es hacerse con los servicios del medio centro que Rafa Benítez viene reclamando desde su desembarco en el club y Luis Campos no logró cerrar en agosto. A mayores, el Celta intentará también fichar a un defensa central que cubra la baja de larga duración de Joseph Aidoo, a quien no se espera de vuelta hasta la próxima temporada por una grave lesión en el tendón de Aquiles. Los movimientos podrían completarse con la salida de Agustín Marchesín y la cesión de alguno de los canteranos del filial en dinámica del primer equipo (Miguel Rodríguez es el candidato más firme) a un club que pueda garantizarle minutos.

La dirección deportiva que encabeza Luis Campos trabaja en sortear las importantes dificultades con que el Celta se va a volver a topar para reforzarse en la ventana invernal. La principal de ellas es el escaso margen de maniobra con que el club cuenta para fichar por culpa del límite salarial, que está prácticamente agotado, pero también existe el problema intrínseco del propio mercado invernal, mucho más limitado en oferta, que el exdirector deportivo celeste Miguel Torrecilla describía como el de “los lesionados, los castigados y los enfadados” en referencia el tipo de jugadores que suelen ponerse a tiro.

Desde la Calle del Príncipe se insiste en el deseo de “hacer un esfuerzo” para contratar a ese medio centro agresivo y poderoso físicamente que compense la falta de músculo del Celta en la mitad del terreno. La idea del club es destinar la mayor parte de los recursos al fichaje de un medio centro “contrastado” y ser “imaginativos” en la contratación del central, que sería una apuesta más joven y menos consolidada. La posibilidad de una cesión, preferentemente con opción de compra, cobra fuerza.

El perfil del medio centro está definido desde hace meses. “Tenemos que buscar perfiles de jugadores que compensen aquello que no estamos haciendo bien”, ha relatado en repetidas ocasiones Benítez. “Nos hace falta un poco más de físico, de agresividad y trabajo de recuperación”, ha precisado el técnico, quien, pese a las dificultades, confía en que se puedan corregir los errores cometidos en verano: “Sabemos que el mercado de enero nos puede ayudar a cubrir algunas cosas que no hemos podido cubrir”.

La lesión de Aidoo puede, paradójicamente, ayudar al Celta en el próximo mercado. El club celeste podrá destinar una parte de la compensación económica que reciba de la FIFA por la lesión de larga duración del internacional ghanés, que estará no menos de ocho meses de baja. El club fija en algo más de un millón de euros el margen salarial que podrá liberar con el zaguero africano. A esta cantidad podría sumarse la parte proporcional del salario de Marchesín que se liberaría si el guardameta argentino sale en enero. El Celta ya tanteó sin éxito la posibilidad de dar salida a Marchesín el pasado verano. El principal problema es que el jugador, con contrato en vigor hasta 2025, no quiere abandonar la disciplina celeste y apuesta por pelear el puesto, pese a ser actualmente el tercer guardameta en el orden de preferencias del entrenador.

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El mercado de enero no ha sido especialmente favorable al Celta en los últimos años. Solo unos pocos fichajes invernales han continuado en el equipo en la temporada siguiente a la de su incorporación y raras veces su rendimiento ha respondido a las expectativas. El club celeste ha formalizado una decena de fichajes invernales. Solo Augusto Solari, Lucas Olaza y Jeison Murillo han continuado luego en nómina. Y no por mucho tiempo. El único fichaje incorporado la pasada temporada fue Haris Seferovic. El delantero suizo llegó a préstamo del Benfica en el último día de mercado con una opción de compra a final de temporada por una cantidad que no se dio a conocer y que el Celta decidió no ejecutar. Seferovic, no obstante, tuvo protagonismo con Carlos Carvalhal (apenas se perdió un encuentro por decisión técnica) y anotó tres goles, dando además a Gabri Veiga la asistencia en el primer gol en la salvadora victoria en la jornada final contra el Barcelona. La temporada anterior se saldó sin fichajes invernales, pese a las peticiones de Eduardo Coudet para reforzar la plantilla. La única incorporación fue la del mexicano Orbelín Pineda, fichado por Felipe Miñambres el verano anterior a coste cero tras concluir contrato con el Cruz Azul, donde siguió cedido hasta diciembre. Coudet apenas concedió oportunidades a Pineda, que fue cedido la temporada siguiente al AEK de Atenas y cuya venta el pasado verano al conjunto griego reportó 5 millones a las arcas del club. En la temporada 20-21, sin margen salarial apenas, el Celta se trajo cedido a Aarón Martín para cubrir la baja de Olaza en el lateral izquierdo y formalizó a bajo coste las contrataciones de los argentinos Facundo Ferreyra y Augusto Solari. Los mercados invernales más prolíficos fueron, sin embargo, los de las dos campañas anteriores con la llegadas a préstamo en 2020 de Smolov, Bradaric y Murillo (que seguiría cedido dos temporadas más) y de Lucas Olaza, Wesley Hoedt y Ryad Boudebouz en 2019.