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Amargo cierre a una dulce temporada

El Celta de Coudet logra el segundo mejor registro de puntos desde 2013, pese a desperdiciar dos goles de ventaja sobre el Betis

Santi Mina confirma con los brazos abiertos que Bartra le hizo penalti, que Iago Aspas convirtió en el 1-0 para el Celta. // MARTA G.BREA

Santi Mina confirma con los brazos abiertos que Bartra le hizo penalti, que Iago Aspas convirtió en el 1-0 para el Celta. // MARTA G.BREA

Nada puede empañar la temporada de Eduardo Coudet en Vigo, a pesar de que en el cierre del curso el Celta dejase escapar una victoria que tenía en la mano con los goles de Aspas, de penalti en la primera mitad, y de Brais, tras una jugada coral poco después del descanso. El Betis, que necesitaba un triunfo para clasificarse para la Liga Europa, parecía un juguete roto frente a un rival que sin jugarse nada importante –más allá de su récord particular de victorias consecutivas en Primera (buscaba la sexta)–, le había dejado sin ideas. Pero en veinte minutos fatídicos, en los que Nolito y Aspas asumieron excesivos riesgos en su área, el castillo celeste se derrumbó por los goles de Borja Iglesias, de penalti, y de Fekir, de libre directo. Con la expulsión de Coudet por protestar y el tanto de Víctor Ruiz, tras un saque de esquina, el Celta se vio incapaz de brindar un triunfo histórico a los 2.600 aficionados que se dieron cita en Balaídos tras 455 días sin público en el coliseo vigués en los partidos de la Liga. La expulsión de Tello, a falta de un cuarto de hora, tampoco pudo ser aprovechada por un Celta que finaliza octavo, con 53 puntos. Pese a la decepción, el Celta acaba el curso con una calificación de notable tras convertirse en colista en la décima jornada. En 29 partidos con Coudet, los célticos han sumado 46 puntos, con 13 victorias, 7 empates y 9 derrotas. La desilusión de ayer se convertirá en una gran satisfacción cuando se analice una temporada que devuelve la ilusión a un club que se asegura su décima temporada consecutiva en la máxima categoría.

El once que ganó al Barça

Coudet quiso premiar ayer al once que la semana pasada dio la sorpresa en el Camp Nou (1-2), con el joven Carlos Domínguez celebrando su cuarta titularidad consecutiva en Primera División. Siete canteranos en la alineación de Coudet, otro dato a tener muy en cuenta para el ilusionante proyecto que ha comenzado a construir el técnico argentino en Vigo.

Aclamación a Coudet

El Celta no se jugaba nada ayer. Ya tenía asegurada la octava plaza y no podía aspirar a más. Sin embargo, su entrenador logró motivar a sus jugadores para que intentasen ganar a un Betis que se jugaba una plaza europea. Tras un inicio de partido dubitativo, los célticos comenzaron a tejer buenas acciones ofensivas. Una combinación entre Aspas y Kevin por el costado derecho acabó en un centro a Mina, que fue arrollado por Bartra. El penalti lo lanzó con maestría un Iago Aspas que cierra el curso con 14 tantos y 13 asistencias. Coudet también recibió el cariño de la afición en su media vuelta al estadio cuando fue expulsado por protestar al árbitro la jugada en la que Aspas cometió una falta que Fekir convirtió en el gol del empate. El éxito del Celta es responsabilidad de un entrenador que supo explotar el talento de unos futbolistas que estaban bajo sospecha.

Las gracias de la afición

El regreso de aficionados a Balaídos se hizo esperar más de un año debido a la pandemia del coronavirus. Los dos mil seiscientos asistentes al partido de ayer agradecieron que se pueda ver fútbol en directo. Y en ese largo confinamiento, el celtismo pasó de la desilusión a la esperanza. Coudet ha sido el responsable de la transformación del equipo y así se lo quiso agradecer un aficionado con una pancarta: “Gracias por hacernos creer”. La ilusión también regresa al coliseo vigués ante la temporada que el club diseñará junto a Coudet para intentar pelear por objetivos más ambiciosos que la permanencia en Primera División.

Equilibrio en ambas áreas

El Celta concluye la temporada con los mismos goles a favor que en contra (54), pese a arrancar la competición como uno de los menos eficaces en ambas áreas. Ese equilibrio entre el ataque y la defensa demuestra la transformación de una plantilla que acusaba muchas carencias y desigualdades antes de Coudet. Con el argentino, no solo han mejorado su rendimiento jugadores como Brais Méndez, Santi Mina, Denis Suárez, Nolito o Hugo Mallo. El equipo celeste también ha ganado fondo de banquillo con futbolistas como Iván Villar, Kevin Vázquez, Fran Beltrán, José Fontán, Carlos Domínguez, Augusto Solari...

segundo en nueve años

El equipo de Coudet cierra la segunda mejor temporada en nueve años, desde el último ascenso a la máxima categoría. Los 53 puntos sumados por los célticos solo fueron superados por el equipo de Berizzo en el curso 2015-16, el de su última clasificación europea (60 puntos). Y este último balance se cerró después de obtener 15 puntos de los últimos 18 posibles. Faltó la guinda de la clausura del curso, que se esfumó a partir del gol de Borja Iglesias.

Borja Iglesias

El excéltico no falló en el lanzamiento del penalti que Nolito cometió sobre Emerson. Acortaba distancias tras el gran gol de Brais Méndez (noveno del mosense), con asistencia del Aspas. Ahí comenzaba a escapársele el triunfo a un Celta que se dejó remontar y no supo aprovechar la superioridad numérica tras la expulsión de Tello. Sin embargo, este cierre amargo no empaña una dulce temporada.

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