Detenida una mujer de Vilagarcía por su presunta relación con dos atracos a bancos

La Guardia Civil atribuye a la investigada labores de vigilancia y apoyo a los autores materiales

Efectos intervenidos por la Guardia Civil tras los registros domiciliarios. |   // CEDIDA

Efectos intervenidos por la Guardia Civil tras los registros domiciliarios. | // CEDIDA / A.Martínez

Una mujer residente en Vilagarcía figura entre los cuatro detenidos en una operación de la Guardia Civil contra una supuesta banda dedicada a realizar atracos en entidades bancarias. La operación ha sido denominada “Palomín”, y la dirigió la unidad de Policía Judicial de la Guardia Civil de Pontevedra. Las investigaciones empezaron a finales de octubre, tras un atraco en una sucursal bancaria en el municipio de Pazos de Borbén.

Según el relato efectuado por la Comandancia, dos hombres aprovecharon la salida de una clienta para acceder a la sucursal, y una vez en su interior maniataron con bridas a los clientes que llegaban y los encerraron en el cuarto de baño de la sucursal junto con los dos empleados de la entidad.

El 9 de noviembre se produjo un segundo atraco en otra sucursal de Vilaboa, igualmente cometido por dos varones armados con dos armas cortas. “El primer atracador entró a cara descubierta e inmediatamente después se la cubrió usando una mascarilla, mientras su compañero ocultaba su rostro con la capucha de la sudadera que vestía”, afirma en su comunicado la Guardia Civil. Añaden que volvieron a maniatar con bridas a los dos trabajadores de la entidad y los encerraron en el baño de la sucursal. Las cantidades sustraídas en los dos atracos superó los 140.000 euros.

Con esta información sobre la forma de actuar, se centró la investigación en dos varones sobre quienes había pendientes órdenes de detención e ingreso en prisión, además de en una mujer que ejercía labores de vigilancia y acompañamiento en el exterior.

Uno de estos atracadores y la mujer ya estaban siendo investigados por la Policía Nacional de Vilagarcía por otros delitos, por lo que se compartió información de las pesquisas, “lo que facilitó la localización de uno de los autores”.

A mediados de noviembre, una patrulla de la Policía Nacional de Vigo detuvo a uno de los presuntos implicados por una requisitoria pendiente de ingreso en prisión. En ese momento le intervinieron unos 17.000 euros, y billetes de moneda extranjera, decretando el juzgado de guardia de Vigo su ingreso en el centro penitenciario de A Lama.

“A partir de este momento, los demás miembros de grupo, intensifican sus medidas de seguridad, cambiando frecuentemente de lugar de residencia”, prosigue la Comandancia. A finales de noviembre se localizaron los domicilios de los supuestos autores, residiendo la mujer en Vilagarcía de Arousa y el varón en Sanxenxo.

“Además se comprueba la incorporación de un nuevo miembro al grupo que sustituiría al ingresado en prisión y con el que pretenden cometer de forma inminente otro atraco”, aduce la Guardia Civil. El 30 de noviembre se organiza un dispositivo para su detención que se lleva a efecto en Portonovo, “cuando circulaban ambos varones en un vehículo dirección a la sucursal que tenían como objetivo”. La mujer fue detenida pocas horas después en Vilagarcía, donde residía.

Se practicaron tres registros domiciliarios, uno en Portonovo, donde fueron halladas las armas presuntamente utilizadas en los atracos, bridas, guantes, y cartillas de ahorro de la entidad bancaria para utilizar como señuelo para que abriesen la puerta de seguridad y 3.000 euros en efectivo.

En el registro realizado en Vilagarcía, se localizaron prendas identificativas utilizadas en los atracos, así como cartuchería metálica de arma corta. En el tercer registro realizado en Vigo, domicilio materno del segundo atracador, se localizó una carabina modificada, además de ropa supuestamente utilizada en el primer atraco.

Se intervinieron también dos vehículos que según la Guardia Civil habían sido adquiridos con el dinero de los atracos.

A los investigados se les atribuyen delitos continuados de robo con violencia e intimidación y de detención ilegal, que están castigados con penas de hasta cinco años de prisión en el primero de los casos y de hasta seis años de prisión en el segundo de ellos. En el caso del hombre incorporado al grupo se le atribuye un presunto delito de conspiración para delinquir.

Los detenidos fueron puestos a disposición judicial del Juzgado de Instrucción número 1 de Redondela, quien decretó el ingreso en prisión del principal autor.