El narcobuque “MV Karar” se subasta por una quinta parte del valor que tenía hace un año

El remolcador ha sido tasado en 96.000 euros, cuando en el primer intento de venta pública se había valorado en 452.000 | Transportaba un alijo de 3.800 kilos de cocaína que la Policía vinculó a Juan Carlos Santórum

El “MV Karar”, ya atracado en el puerto de Vigo.   | // RICARDO GROBAS

El “MV Karar”, ya atracado en el puerto de Vigo. | // RICARDO GROBAS / Anxo Martínez

El narcobuque MV Karar sale de nuevo a subasta. El Colegio de Procuradores de A Coruña y la Fundación Galega contra o Narcotráfico habían convocado una puja a principios de este año, pero tuvieron que retirarla debido a unos recursos judiciales. Ahora, el procedimiento se retoma, pero con la particularidad de que el remolcador se ha depreciado considerablemente. Así, en el primer intento de venta pública figuraba con una valoración de 452.000 euros, mientras que ahora cuesta 96.200 euros, según los peritos.

El MV Karar fue interceptado a finales de abril de 2020, en pleno confinamiento del coronavirus, cuando cruzaba el Atlántico rumbo a Galicia con 3.800 kilos de cocaína a bordo. Fue apresado entre Lisboa y las islas Cíes, y resultaron detenidos los nueve tripulantes. Todos eran extranjeros (de Nepal y Bangladés), menos un vecino de Ribeira.

Los investigadores atribuyeron esta operación a Juan Carlos Santórum, un vilanovés que lleva muchos años en el punto de mira de las fuerzas de seguridad, pero que nunca ha sido condenado por narcotráfico. Entre los sospechosos de mover el cargamento de droga se encontraba también Ismael Cores, el vecino de Cambados que presuntamente lideraba la trama de narcotráfico desmantelada la semana pasada y a la que se le intervinieron 60 kilos de droga y más de millón y medio de euros en efectivo.

Tras su apresamiento, el MV Karar fue trasladado al muelle de A Laxe, en el puerto de Vigo, donde permanece desde entonces. Los tres años que lleva amarrado allí han hecho mucha mella en su estado de conservación, de ahí en parte que su valoración haya disminuido tanto en menos de un año.

De hecho, en la propia nota de la subasta ya se advierte a los interesados que, “el estado de conservación se puede catalogar de regular a malo, dado que hay que revisar la patente, piso, casco (por corrosión por zonas), instalación eléctrica, motorización...”.

El procedimiento se activó el pasado miércoles en la página de subastas del Consejo General de Procuradores. Allí se indica que la oferta mínima que se puede hacer es por 48.100 euros (la mitad de la valoración), y que para poder pujar hay que realizar antes un depósito de 1.924 euros.

Los licitadores pueden visitar el barco para conocer de primera mano su estado, y tienen de plazo para presentar sus ofertas hasta las 12 del mediodía del 29 de diciembre. El MV Karar es un remolcador de altura para dar servicios a plataformas marinas, para el transporte de piezas o para el remolque de barcos en alta mar.

Tiene casco de hierro y 60 metros de eslora. Los controles técnicos a los que debe someterse periódicamente están vigentes hasta mayo del año próximo. En la nota de subasta se apunta igualmente que la embarcación puede estar sujeta a cargas o gravámenes, si bien no se especifica cuáles. Sin embargo, en su momento se desveló que la empresa armadora había contraído una deuda importante con la Autoridad Portuaria de Vigo debido al coste de un atraque tan prolongado en el tiempo.

El MV Karar fue construido hace 32 años en Estados Unidos, y en el momento de su abordaje tenía bandera de Togo. Era propiedad de una empresa de Panamá, que solicitó al Juzgado la devolución del barco, alegando que desconocían que había sido utilizado para un transporte de droga. Pero la petición no prosperó.

El procedimiento penal lo instruye el Juzgado de Instrucción número 3 de Vigo. Una vez se resuelva la subasta, si no queda desierta, el adjudicatario dispondrá de dos meses para retirar el barco de su actual emplazamiento, pues en caso contrario se le asignaría la propiedad al siguiente licitador.

En la página de subastas del Colegio de Procuradores hay otros bienes a la venta, algunos de ellos intervenidos a bandas de narcotráfico, como una planeadora semirrígida o una pareja de motores fueraborda.

Santórum quedó libre tras sus dos últimos arrestos

El nombre del MV Karar está muy ligado al de Juan Carlos Santórum. El vilanovés ha sido arrestado este año en dos operaciones distintas contra el narcotráfico, una de la Guardia Civil y otra de la Policía Nacional, pero quedó en libertad con cargos en ambas sin llegar a ingresar en prisión. Según los investigadores, Juan Carlos Santórum lideraba el grupo gallego que debía recoger la cocaína del remolcador y trasladarla a tierra a bordo de planeadoras. Sin embargo, hasta ahora las sospechas policiales hacia el arousano no se han traducido en una sentencia de prisión por narcotráfico. Sí fue condenado en 2018 por sobornar a dos guardias.