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La cosecha de albariño del castillo de Soutomaior, a subasta

La Diputación prevé que la recolección rondará los 12.000 kilos, casi 5.000 menos que el año pasado

Vista de la plantación de albariño de la finca de Soutomaior. | // CEDIDA

La Diputación de Pontevedra saca a subasta la cosecha de uva albariña y de otras variedades blancas de la finca Castelo de Soutomaior, que es propiedad de la institución provincial. La finca cuenta con una plantación vitivinícola de cuatro hectáreas -sobre el total de 30 de la parcela- y está en producción desde 1984.

Las empresas interesadas en recolectar y explotar comercialmente la uva del castillo de Soutomaior pueden presentar sus ofertas hasta el próximo 24 de agosto. La bodega adjudicataria realizará la vendimia en el mismo viñedo del castillo y también se encargará del transporte de la uva. El único criterio de adjudicación que se tiene en cuenta es la oferta más alta en base a un precio mínimo establecido.

Este año la subasta de la Diputación arranca con un tipo de salida de 1,25 euros el kilo de uva albariña y 0,95 euros para el resto de variedades blancas, IVA incluido.

En la propiedad también se producen variedades tintas autóctonas

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Se pronostica que la cosecha será menor que el año pasado debido a una menor cantidad de racimos. Se estima que puede alcanzar los 12.000 kilos de uva entre albariño y otras variedades, casi 5.000 kilos menos que los recogidos en 2021 (16.800 kilos), pero por encima de los 11.024 kilos de 2020. En cualquier caso, son cifras muy alejadas del récord de más de 23.000 kilos alcanzados durante la añada 2013.

La finca vitivinícola de Soutomaior se distribuye en una parte con terrenos en terrazas, y otra en una parcela húmeda, fértil y con suficiente cobertura vegetal. Las uvas del castillo son autóctonas, mayoritariamente de la variedad albariña, pero también existen otras variedades, tanto blancas (godello, torrontés, loureiro y treixadura) como tintas (mencía y sousón).

La campaña

Los técnicos del Consello Regulador da Denominación de Orixe Rías Baixas prevén una campaña de uva abundante, aunque sin llegar a los extremos de la de 2021, que marcó el récord hasta la fecha, con 44 millones de kilos de uva.

Las previsiones para esta cosecha se elevan a 41,3 millones, lo que supondría la segunda o tercera mejor marca de la historia.

En su último informe, Rías Baixas indicó que a pesar de la crisis económica, el Brexit o la guerra de Ucrania las ventas marchan a buen ritmo, lo que se traduce en una mayor necesidad de uva por parte de las bodegas. Según las cifras de verificación de vino, el Consello Regulador ya ha dado el visto bueno en lo que va de año a unos 20 millones de litros, lo que supone un 2,1 por ciento más con respecto a 2021.

O Areeiro cree que la vendimia se adelantará

La Estación Fitopatolóxica de Areeiro lanza un nuevo aviso fitosanitario en el que prevé un adelanto del inicio de la cosecha debido a las suaves condiciones meteorológicas que se dieron durante el mes de julio y que continúan a día de hoy. Por ello, las grandes bodegas ya no permiten aplicar tratamientos químicos a las viñas de los viticultores que les van a proporcionar uva. Areeiro también informa que según las muestras de uva recogidas para analizar el grado alcohólico del vino, resultaron valores de entre 6,73 grados y 8,67 grados. En cuanto al mildiu, como se ha indicado últimamente, ya no hay riesgo de que esta infección dañe directamente el racimo. Aun así, en las vides menos vigorosas o con poca frondosidad, podría verse afectada indirectamente o podría producirse una defoliación por la aparición de manchas en la hoja. Si fuese el caso, se podría aplicar un tratamiento con un producto que tenga un plazo de seguridad de 15 días.

En el caso del oídio, el personal de Areeiro observó un aumento significativo de hojas con síntomas de este patógeno en algunas de sus plantas. A pesar de que esta enfermedad ya no puede afectar a la uva en fase de maduración, se podrá realizar alguna actuación específica si se considera necesario, según indican los técnicos de la Diputación. Por otro lado, la sensibilidad a la botritis aumenta a medida que aumenta la concentración de azúcar en la uva.

Dado que en las últimas jornadas la humedad es elevada, la Estación Fitopatolóxica considera probable que este patógeno se asiente en racimos con heridas o variedades sensibles. Si la uva está en buen estado, no es probable que se produzcan daños importantes, pero, en ocasiones, puede ser conveniente tratar con fungicidas antibotríticos con seguridad de 14 días o con productos naturales.

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