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Baión atrasa su reloj más de medio siglo

Cestería y aguardentero son algunos de los oficios que se han recuperado durante la Mostra de Baión.

Cestería y aguardentero son algunos de los oficios que se han recuperado durante la Mostra de Baión. Iñaki Abella

No ha resultado sencillo a causa de la pandemia, pero la parroquia vilanovesa de Baión ha vuelto a poner en marcha una iniciativa que pretende unir a varias generaciones recordando algunas de las costumbres que se llevaban a cabo hace más de medio siglo. En esa puesta en escena ha resultado fundamental la labor del grupo de voluntariado de la asociación O Castro de Baión, artífices de la IV Mostra de Oficios, Tradicións e Xogos Populares que, durante todo el fin de semana, se celebra en las inmediaciones del pabellón de deportes y de la iglesia parroquial.

La cestería es uno de los oficios que se da a conocer en Baión. Iñaki Abella

Acercarse hasta ese lugar es viajar al pasado, como mínimo, medio siglo, no solo por las vestimentas de muchos de los participantes, sino por las exhibiciones de oficios que se ofrecen durante la feria. Pasear por la explanada de Baión permite observar el trabajo que realizaban hace más de medio siglo cesteros, carpinteros, zoqueiros, canteros, herreros, aguardenteiros, hojalateros, e incluso, expertos en encajes o alfarería.

El aguardenteiro es uno de los oficios más observados. Iñaki Abella

La inauguración de la muestra se realizó a las 13.00 horas, pero fue por la tarde cuando los más pequeños pudieron disfrutar de la posibilidad de participar en diferentes talleres y descubrir como se elaboraban cuencos de barro con las manos o como se trabajaban la madera y la piedra sin ninguna de las máquinas que existen en la actualidad. También los asistentes pudieron visitar una pequeña exposición en la que se observan herramientas prácticamente desconocidas en la actualidad pero que, hace muchas décadas, eran de uso muy frecuente en talleres de carpintería, cantería o de alfarería.

La muestra también da a conocer tradiciones y costumbres de la parroquia desaparecidas hace tiempo, como la malla, la corta de toxo o “debullar o millo”, que se suman a la realización de juegos populares como los aros, llave, bolos o peletre entre otros.

Una de las cuestiones que más llamó la atención fue la presencia de dos bueyes de más de 1.500 kilos cada uno que arrastraban un carro do país. La jornada finalizó en el día de ayer con la celebración de una Noite Meiga en la que no faltó una andaina con la Santa Compaña y un “conxuro” de la queimada, efectuado por alumnos del grupo de teatro de O Castro.

Para el día de hoy está prevista la apertura de las casetas a las 11.00 horas con todo tipo de actividades vinculadas a los oficios. El evento se despedirá con el concierto de los Vilamariachi a las 20.30 horas.

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