Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El Consistorio de Meaño se protege contra el gas radón

Operarios trabajando en la casa consistorial de Meaño.

Comienzan en el Consistorio de Meaño las obras encaminadas a remediar los altos niveles de radón evidenciados en la planta baja del inmueble. Se acometen aprovechando el período vacacional del grueso de trabajadoras de servicios sociales, toda vez que las obras dificultarían su labor. La actuación se prevé quedará lista a finales de agosto, para poder recobrar así cuanto antes la normalidad en la planta baja del edificio público.

La empresa que realiza esta obra es la coruñesa Alumea S.L., que fue la se hizo con la adjudicación en concurso público a mediados de mayo. Lo hacía en base a una oferta 19.144,62 euros, la cual rebajaba en 3.821,91 (16,6 por ciento) el presupuesto técnico de partida del proyecto, redactado por la firma Radonspain y que ascendía a 22.966 euros.

Las obras suponen actuar en la zona de despachos de esa planta baja, que incluye servicios sociales y oficina de la Policía Local. La labor empezó por el falso techo de esa planta, para colocar a través de él los equipos de renovación forzada del aire interior, con intercambiador de calor de doble flujo cruzado, y conducciones de ida y vuelta en cada una de las estancias.

"El personal laboral no puede trabajar más de 40 días al año en el archivo"

Informe Randospain - Empresa que hizo el estudio

decoration

Y es que las mediciones realizadas en otoño de 2019 en la planta baja del Consistorio arrojaban cifras elevadas en dos zonas. La que más, el archivo municipal que se encuentra en contacto directo con el terreno por tres planos, y donde las mediciones arrojaron un resultado de 610 Bq/m3. En su descarga, es que se trata de un local que se encuentra bajo llave y cuyo tiempo de ocupación es muy reducido. Aun así el informe técnico emitido entonces Radonspain, que realizara la mediciones, apuntaba que “el personal laboral no deberá trabajar más de 40 días completos al año en el archivo”, concluyendo que la estancia no reunía las condiciones para una ocupación permanente en aras a la salubridad.

Otros despachos

El otro punto delicado era los despachos de la trabajadora social y de una auxiliar del departamento, anexos al citado archivo, y donde las mediciones arrojaron valores de 270 y 269 Bq/m3 con “tendencia al aumento durante las noches con puntas cercanas a los 600 Bq/m3”, que luego se diluyen por la mañana practicando una correcta ventilación.

Por esta razón el informe admitía que “aunque no es estrictamente necesario, se deben aplicar (medidas correctoras) en determinados despachos”, precisando cuatro: los del técnico de educación familiar, técnico de animación, trabajadora social y auxiliar de servicios sociales, que son en los que ahora se actúa. Y es que la OMS recomienda vivir o trabajar en lugares con niveles no superiores a los 300 Bq/m3, en aras a la salubridad del espacio.

Aquellas mediciones fueron conocidas por gobierno local en enero de 2020, y cuyas cifras, en relación a este edificio y pese a ser demandadas por la oposición, no se hicieron públicas hasta septiembre.

Compartir el artículo

stats