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El éxito de las agrupaciones folclóricas del Meaño de mediados del siglo pasado

Alicia Fontán Rvero, sobrina de Manuel Fontán y José Manuel González Fontán, ahijado de O Jarafete frente al hórreo de la casa familiar. |   // IÑAKI ABELLA

Alicia Fontán Rvero, sobrina de Manuel Fontán y José Manuel González Fontán, ahijado de O Jarafete frente al hórreo de la casa familiar. | // IÑAKI ABELLA

El mundo de los gaiteiros arrastra una interesante historia en el municipio meañés. Un folclore que desde finales de los años 80 se recuperó al encarnarse en la formación Penaguda (Dena) y que obliga a retrotraerse a los años de la posguerra con el fin de recuperar la historia de los gaiteiros anónimos meañeses caídos en el olvido, dignos de un tributo olvidado.

Natural de Cobas, Manuel Fontán Riveiro “O Jarafete” fue gaiteiro mayor. De formación musical autodidacta y con unos 20 años, embarcó al joven Adolfo Martínez Vila, para alumbrar la formación “Palla Mollada”. Hoy, con 96 años, en su Xil natal, Adolfo Martínez rememora su relación infantil con el fol: “Cuando de niño escuchaba una gaita -refiere-, para mí era como estar en la gloria, me hacía tan feliz que hasta lloraba de alegría, yo soñaba con hacerme gaiteiro”.

Cuando de niño escuchaba una gaita era como estar en la gloria, me hacía tan feliz que hasta lloraba de alegría

Adolfo Martínez - Gaiteiro de 96 años de edad

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“Palla Mollada” es la formación de gaiteiros meañeses más antigua que rememora la historia oral. Nace a inicios de los años 40, al finalizar la contienda. Manuel Fontán, promotor, representante y líder del grupo, asumía las contrataciones y el reparto del dinero “a escote” tras cada actuación.

El grupo se completaba con dos percusionistas: Jorge “O Canteiro”, natural de Xil, ducho con el tamboril, y Albino, afincado en Cobas, donde servía a la familia de “Os Gabinos” y que se aplicaba al bombo.

Romerías multitudinarias

El grupo “Palla Mollada” debutó un martes de Pascua en Cobas, amenizando alborada y procesión de San Benito de Palermo, otrora auténtica romería con miles de peregrinos que se dejaban caer por los campos de Cobas el día después de As Cabezas de Armenteira. Prendados del momento, y de ellos el público, las contrataciones empezaron a brotarle en lo sucesivo, casi no daban abasto.

Manuel Fontán fue, sin ningún género de dudas, genio y figura de una generación de gaiteiros de la más pura raza. Recordado por su carácter guasón y su amor por la gaita, había nacido en Cobas en una familia de diez hermanos, hijos de Manuel Fontán Estonllo (cantero natural de la localidad de Xeve, establecido en la zona de Os Castaños-Barrantes, Ribadumia) y Elvira Riveiro Millán, con quien contrajo matrimonio.

La vida de O Jarafete

A sus 83 años, Alicia Fontán González -sobrina de “O Jarafete”- explica solícita el origen del mote del su tío gaiteiro: “Jarafete se decía en Xeve a un niño pequeño muy espabilado, tanto que al tío Manuel le decían de pequeño: ‘pareces un jarafete’, y así le quedó de por vida”.

De hecho es como se le conoce en una localidad que todavía hoy le admiran por sus enormes méritos musicales.

Otros oficios y menesteres

Por su parte, Adolfo Martínez, afincado en su Xil natal, combinó la labor de gaiteiro, con la de labrador, zapatero y “practicante”, ejerciendo en el barrio la labor de administrar inyecciones a los vecinos: “Primero -recuerda Adolfo- me inicié practicando con mi hermano, a quien empecé a ponérselas porque las tenía indicadas por el médico por una enfermedad en la piel”.

“Palla mollada” mudó conforme sus integrantes se fueron casando. Al frente, estables, permanecieron siempre Manuel Fontán y Adolfo Martínez. En los años 50 la formación mudó a quinteto al sumar a Juan al tamboril, Cándido al bombo y Pepe de Adriana como tercer gaiteiro, los tres, músicos de Armenteira, que compensaron la marcha de Albino y Jorge (este último se pasaba a la batería en el mundo de las orquestas)

La última etapa de “Palla Mollada” se vivía entre mediados de los 60 e inicios de los 70, en que se extinguió. Volvieron a ser años de pleno sello meañés -otra vez como cuarteto- con los hermanos Antonio y Claudio Pazos, naturales de Cobas y conocidos por el mote de “Os Louzáns”, que asumieron respectivamente tamboril y bombo.

En una ocasión fuimos a Madrid a donde viajamos acompañando a la Danza de Arcos de Cobas

Adolfo Martínez - Gaiteiro

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A lo largo de sus 30 años “Palla Mollada” amenizó toda cuanta fiesta se preciaba en la comarca. Fuera de Meaño, la primera cita le llegó en Raxó, por Santiago Apóstol, a la que sucedieron actuaciones en O Grove, Cambados, Poio, A Illa de Arousa, Armenteira o Noia. “Hasta en una ocasión fuimos a Madrid -rememora Adolfo Martínez- a donde viajamos acompañando a la Danza de Arcos de Cobas para actuar”.

Todos los gaiteiros de la provincia tocamos en la Alameda para recibir a Franco en 1964

Adolfo Martínez - Gaiteiro

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“Y cuando la gira de Franco por sus ’25 años de paz’ (1964) -agrega-, fuimos a Pontevedra, donde tocamos con todos los gaiteiros de la provincia para recibir a Franco en la alameda con los sones centenares de gaitas”.

A la par “O Jarafete” que se prestaba de forma altruista para toda cuanta parranda de los meneases, a los que acompañaba, con su gaita como bandera, para amenizar las corridas de toros en Pontevedra por la Peregrina, o para apoyar al Pontevedra C.F. cuando sus años del “Hai que roelo”, paseándose con la peña meañesa y el equipo sobre el césped de Pasarón.

O Jarafate ameniza una fiesta del Pontevedra del "Hai que roelo" FDV

Tras extinguirse Palla Mollada a inicios de los años 70, Manuel Fontán “O Jarafete” se avenía a participar en solitario en las verbenas de la Inmaculada en A Feira, y de su taberna que distaba apenas 50 metros, acudía y se subía al palco de madera con su gaita, donde, durante una hora amenizaba el descanso de la orquesta.

Manuel Fontán falleció el 17 de marzo de 1977 a los 56 años de edad, tras haber sufrido en corto espacio de tiempo la muerte prematura de dos de sus hijos, un drama que solo alivia el ronco con un himno celta.

La música de gaita también amenizó corridas de toros de La Peregrina FDV

Es tiempo, por tanto, de que se les reconozca su papel en el mundo del folclore y la música tradicional, que en gran parte perdura gracias a hombres como estos magos del instrumento más tradicional del folclore gallego

Manuel Fontán, O Jarafete FDV

¿Gato o conejo de cena?”

El buen talante de Fontán le granjeó muchas amistades. Le gustaba mucho la guasa y las fiestas de carnaval o las trastadas de San Xoán. En su taberna amenizó también cenas de dirigentes políticos municipales de las diferentes épocas y hasta les retó a comer “¿gato o conejo?”.En otra ocasión “robó” un carro, eso sí, sin saber que era el suyo.

Morriña de la gaita y el pandeiro en Venezuela

El meañés Manuel Lores Tineo encarnó al gaiteiro cartujo. Huérfano de padres, el hospicio lo asignó junto con su hermana Mercedes, al cuidado de la señora Generosa en Meaño, labor por la que esta percibía una renta de dos reales diarios para contribuir a su manutención.

Emigrado a Argentina, Manuel Lores llegó a ejercer un tiempo como guardia de la Casa Rosada. El golpe de Estado en Argentina le hizo regresar a mediados de los 50, de donde llegó con su gorra de plato, coronada con la insignia del cuerpo, y que guardó como oro en paño. Un Lores que, en su pobreza, se afanaba en mostrar un porte señorial aderezado en la lengua castellana en que solía expresarse.

Alboradas

La gaita le llevó a improvisar en Meaño formaciones ocasionales, junto con los hermanos Álvaro y Manuel Gómez, a la caja y el bombo, que amenizaban alboradas y verbenas de fiesta de aldea en Meaño, a los que se sumó en veces Laureano Muñiz al clarinete. Ya entrado en años, mismo se soltaba con su gaita en la Taberna da Cancela en Xil para amenizar la noche. Anciano, y solo tras la muerte de su hermana, vivió sus últimos años recluido con su gaita en el asilo de Cambados.

Adolfo Martínez,gaiteiro de 96 años Iñaki Abella

Este instrumento también completaba con sus sones la charanga “Os Pinos” de Paradela de Lores.

En la actualidad todavía les recuerda Adolfo Martínez, gaiteiro de 96 años, que en una próxima entrevista revelará sus recuerdos de aquellas doradas épocas.

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