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¿Habrá verbena con mascarilla en Meaño?

Verbena de Cobas el año pasado, con mascarilla obligatoria y distancia social entre las parejas.   | // FDV

Verbena de Cobas el año pasado, con mascarilla obligatoria y distancia social entre las parejas. | // FDV

En todo el verano del año pasado, únicamente se celebraron dos verbenas en O Salnés. Fueron ambas en Cobas (Meaño), donde la comisión de fiestas tuvo el arrojo de organizar sendas veladas con un trío y un dúo, respectivamente.

Fueron valientes, pero ahora, casi un año después, no tienen claro que vayan a volver a repetir la experiencia. “Quedamos contentos, la experiencia salió bien. La gente nos lo agradeció y cumplió con las normas... Este año estamos a expensas de lo que establezca la Xunta de Galicia, pero nosotros si vemos que se puede hacer la fiesta, la haremos”.

"Nosotros si vemos que se puede hacer la fiesta, la haremos”

Fátima Vázquez - Presidenta de la comisión de fiestas de Cobas

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Las palabras de la presidenta de la comisión, Fátima Vázquez, parecen denotar optimismo y determinación. Sin embargo, también hay una sutil sombra de titubeo. “Alguna gente tiene más miedo ahora que el año pasado”, admite.

En poco más de diez días, Vilagarcía tendría que ser un hervidero de gente debido a Santa Rita, pero no lo será. Como mucho, habrá alguna actuación musical para escuchar sentados. De las verbenas del verano que está a las puertas tampoco se sabe absolutamente nada.

El cambadés Antonio Cacabelos, de Espectáculos Toño, afirma que en estos momentos solo tiene las fechas de 2020 que los ayuntamientos y comisiones pasaron para 2021. Ni una sola nueva. “Y mucho me temo que cuando llegue el momento van a ir cancelándolas todas”, declara el agente.

“Se pagan conciertos de grupos de música tradicional, pop o rock, pero de las orquestas solo se acordaron de tres o cuatro”

Antonio Cacabelos - Gerente de Espectáculos Toño

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El COVID está ahogando económicamente a miles de personas. Hay músicos y dueños de pequeñas atracciones o puestos de comidas ambulantes que se ven obligados a acudir a los comedores sociales o que dependen de la ayuda económica de los ayuntamientos; muchas orquestas se han disuelto.

El panorama es desalentador, y no muestra muchos signos de esperanza, al contrario de lo que sucede con otros sectores. “Las comisiones de fiestas andan un poco perdidas, sin saber que hacer”, manifiesta Fátima Vázquez, de Cobas. Y Antonio Cacabelos lamenta que los planes de ayuda al sector cultural que impulsan las administraciones han dejado fuera a las orquestas. “Se pagan conciertos de grupos de música tradicional, pop o rock, pero de las orquestas solo se acordaron de tres o cuatro”.

“Los ERTE están llegando con dos meses de retraso, y los ceses de actividad son poco más de 650 euros"

Antonio Cacabelos - Gerente de Espectáculos Toño

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El agente cambadés abunda en las alarmantes afirmaciones de otras personas ligadas a la verbena, según las cuales hay miles de personas atravesando por verdaderas penurias económicas. “Los ERTE están llegando con dos meses de retraso, y los ceses de actividad son poco más de 650 euros... Nuestro sector está muy fastidiado. Las asociaciones están negociando con la Xunta, pero los protocolos de los que se están hablando son desorbitados”.

Así, sería necesario disponer de una ambulancia, el aforo máximo sería de 500 personas, y el recinto tendría que estar vallado... En consecuencia, es probable que pocas comisiones de fiestas, compuestas casi siempre por vecinos voluntarios, se atreviese con ese tipo de medidas. “Los únicos que podrían cumplir con esos requisitos son los ayuntamientos –señala Cacabelos–, pero me da la impresión de que los concellos tampoco van a tener ganas de complicarse con esto”.

También los agentes

Antonio Cacabelos revela que también los representantes y los agentes están atravesando una mala racha. “Muchos representantes se dieron de baja de autónomos para ahorrarse los 300 euros al mes mientras no había trabajo, y ahora se están encontrando en que por culpa de eso se han quedado sin derecho a cobrar las ayudas extraordinarias”.

La situación es mala. Pero muchos profesionales aún confían en que el ejemplo de Santa Cristina de Cobas del año pasado prenda este verano en más pueblos.

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