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La Xunta plantea remodelar parte de la red de Cabanelas

Agentes medioambientelaes de la Xunta en el pozo de bombeo de Cabanelas.

Agentes medioambientelaes de la Xunta en el pozo de bombeo de Cabanelas.

El vertido del alcantarillado mancomunado en Cabanelas se ha convertido en uno de los grandes problemas de contaminación que sufre el río Umia. Es por ello que, desde hace varios años, los concellos y el ente comarcal vienen reclamando a la Xunta una actuación que acabe con esta situación. Augas de Galicia ha remitido a los municipios de Vilanova, Ribadumia y Cambados el proyecto con el que se pretende acabar con los vertidos, un documento que incluye algunas novedades con respecto a las primeras propuestas que se barajaron y que ha disparado el coste de la actuación hasta cerca del millón de euros.

En un primer momento, la intención era construir un tanque de tormentas e instalar una tubería que conectase ese pozo de bombeo con la EDAR de Cabanelas, pero ahora Augas de Galicia quiere hacer algo más al considerar que existe un problema estructural mucho más amplio. Así, se van a realizar mejoras en el pozo de bombeo de Pontearnelas, y sobre todo, se van a sustituir las canalizaciones actuales, ya que los informes de los técnicos apuntan a que tienen demasiadas filtraciones, lo que ayuda a que colapse el bombeo de Cabanelas.

Las filtraciones son uno de los grandes problemas de la red ya que gran parte del recorrido que realizan las tuberías es por terrenos inundables en invierno, lo que acaba provocando que toda esa agua acabe en el alcantarillado. Además, en gran parte de la red no se han separado las fecales de las pluviales, por lo que, cuando el nivel hídrico es alto, la red sed colapsa.

Cuatro municipios

La remodelación se ha convertido en una obra prioritaria para Augas de Galicia, ya que en ese pozo de bombeo desembocan las aguas residuales provenientes de cuatro municipios (Vilanova, Ribadumia, Cambados y Vilagarcía) así como las que proceden de cuatro de los polígonos industriales que hay en la comarca (Baión, Tremoedo, Sete Pías y Ribadumia) por lo que el objetivo es adecuarlo al servicio que presta para evitar los vertidos.

La intención es que las obras se puedan desarrollar lo antes posible, incluso este mismo año, algo que el nuevo delegado de la Xunta, Luis López, trasladó a los alcaldes de Ribadumia, David Castro, y Vilanova, Gonzalo Durán, en los encuentros mantenidos con ellos.

La que todavía no ha recibido el proyecto es la Mancomunidade, responsable del alcantarillado y que, pese a solicitar una entrevista urgente con el departamento de Augas de Galicia e Infraestruturas para tratar de buscar una solución, esta todavía no se ha registrado.

El vertido de Cabanelas se ha convertido en uno de los grandes problemas medioambientales en la comarca de O Salnés, ya que el aliviadero arroja sus residuos a un afluente del río Umia a muy escasos metros de donde se encuentra la captación de agua para la isla de A Toxa y a pocos kilómetros de uno de los bancos marisqueros más importantes de la Cofradía de Cambados, el de O Sarrido, situado en la desembocadura del río Umia.

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