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Arousa, sin Trankimazin

Las farmacias acusan el desabastecimiento de varias medicinas muy demandadas

Las farmacias de Arousa acusan el desabastecimiento // FARO

Las farmacias de Arousa acusan el desabastecimiento // FARO

Las farmacias llevan varios meses con serios problemas de abastecimiento de un buen número de medicamentos y sus responsables van capeando como pueden la falta de suministro por parte de los laboratorios. Cuando disponen de fármacos sustitutivos con similar composición, ofrecen al paciente esta posibilidad, pero a día de hoy todavía sigue habiendo personas reacias a los genéricos, sobre todo los enfermos de edades más avanzadas.

No obstante el verdadero problema surge cuando el medicamento recetado por el facultativo carece de otro equivalente, como ocurre con el Trankimazin Retard, que a diferencia del "normal", es de liberación prolongada, es decir, que va haciendo efecto poco a poco a lo largo del día. Actualmente las farmacias arousanas están completamente desabastecidas de este tranquilizante tan consumido hoy en día para el tratamiento de "estados de ansiedad generalizada y ansiedad asociada a síntomas de depresión", así como para "trastornos por angustia", según reza su prospecto.

También hay faltas de suministro con el Trankimazin ordinario, pero "hay genéricos con la misma composición y de fabricación nacional", explica una farmacéutica del casco urbano de Vilagarcía. "Llevamos varios meses en esta situación, todo este año, y es intolerable; podemos tener faltas en 400 medicamentos", se queja.

Ayer, sin ir más lejos, estuvo llamando a varias boticas con las que tiene confianza en busca de un antidiabético que no tiene sustitutivo. "Conseguí una caja en Vigo y me la deja", dice resignada la farmacéutica.

Está convencida de que el origen de esta grave situación de desabastecimiento "es un problema de precios" y que la administración es consciente de ello. "Lo que no puede ser es que una caja de Trankimazin de 0,25 miligramos cueste 1,65 euros o la de 0,5 mg., 2,11 euros, como un paquete de chicles", opina esta profesional del sector.

2.500 boticas

Según el último informe del Centro de Información sobre el Suministro de Medicamentos (Cismed), con fecha del 17 al 23 de junio, el Trankimazin Retard es uno de los fármacos con mayores problemas en toda España. Concretamente son 2.337 farmacias de 50 provincias las que han comunicado al organismo que tienen faltas de este medicamento de 1 miligramo. Pero también falta el de 0,5 mg. en 2.555 boticas de 49 provincias.

El listado de medicamentos más demandados por las farmacias lo encabeza Tromalyt, un preparado con ácido acetilsalicílico como principio activo que se receta para prevenir trombos en pacientes cardiológicos, como por ejemplo los que han sufrido un infarto o una angina de pecho. Esta medicina falta de las estanterías de 2.800 boticas de todo el país. También en el ámbito de la cardiología, Adiro ocupa el décimo séptimo puesto del ránking de desabastecimiento, ausente en 1.415 farmacias.

Sin paracetamol

Además de ansiolíticos o fármacos para el corazón, el suministro en Arousa también ha sido deficitario en medicamentos de consumo tan habitual como son el paracetamol o el ibuprofeno. "La semana pasada nos quedamos sin paracetamol de 1 gramo", comenta otra farmacéutica de Vilagarcía, que al igual que los demás negocios consultados, prefieren permanecer en el anonimato para hablar sobre esta problemática.

Otro despacho de medicamentos, en este caso ubicado en el rural vilagarciano, sufre las mismas consecuencias que los demás. "La gente está desesperada en busca de determinados medicamentos. Cuando hay sustitutivo, se lo ofrecemos, pero sigue habiendo mucha gente que no quiere genéricos, sobre todo personas mayores, reacias a cambiar su tratamiento".

Saturación

Cuando el fármaco carece de otro equivalente, como ocurre con el Trankimazin Retard, los farmacéuticos derivan al paciente a su médico de cabecera para que le recete otro tratamiento. "Y tienen que esperar a tener cita y después volver a la farmacia", lamenta, pues se contribuye a saturar los centros de salud con consultas que serían innecesarias si el abastecimiento de medicamentos fuese el adecuado. Y lo que es más grave, hay enfermos que deben interrumpir su tratamiento a la espera de que el facultativo le prescriba otro.

Según los datos oficiales, el año pasado los problemas de desabastecimiento de fármacos en España se incrementaron un 44 % con respecto al año anterior.

Con respecto a la comunidad autónoma de Galicia, en 2018 hubo 1.332 medicamentos con problemas, el doble que en el 2015, cuando rondaron los 700.

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