Willy, la "cara B" del apellido Bárcenas

El hijo del extesorero del PP llena salas, niega que el suyo sea el grupo de moda del pijerío y no quiere ser "famosillo por cosas extramusicales"

15.06.2016 | 02:00
Willy Bárcenas y Anchón Carreño. // Efe

Que un grupo novel con un disco recién publicado celebre dos conciertos en una de las salas más importantes de Madrid y venda 3.000 entradas "ya es noticia". Si el líder del grupo es, además, el hijo de Luis Bárcenas, saltan las alarmas y "hace que quieran entrevistarte muchos más medios", reconoce él. En los diez meses transcurridos desde la publicación de "Tres tequilas", su banda, Taburete (que Guillermo "Willy" Bárcenas capitanea junto a Anchón Carreño, nieto del expresidente de la CEOE Gerardo Díaz Ferrán), genera 30.000 oyentes mensuales en Spotify, donde los temas acumulan ya medio millón de reproducciones. "Eso no lo consigues por ser el hijo de nadie, sino porque tus canciones gustan", reivindica el hijo menor del más célebre extesorero del PP ante su doble concierto de este viernes y sábado en La Riviera de Madrid. En cualquier caso, reconocen el calado que han tenido los vínculos familiares en su repercusión mediática, desde que en marzo de 2015 concedieron su primera entrevista antes de tener siquiera el álbum en la calle. "No queríamos ser famosillos por cosas extramusicales; somos músicos", aseguran, tras admitir que quizá se equivocaron "en el momento de empezar", pues hablaban de canciones que nadie podía escuchar, por lo que "la gente sólo iba a hablar de lo otro". Lo "otro" eran los múltiples escándalos en los que se vio envuelto su padre, imputado por delitos de cohecho, blanqueo y fraude fiscal dentro de la "causa Gürtel" y al que la Fiscalía Anticorrupción acusa de apoderarse "como mínimo" de 299.650,61 euros de la caja B del PP para después ingresarlos en cuentas bancarias abiertas en España y en Suiza. De aquel caldo de cultivo surgió la mayoría de las canciones de "Tres tequilas", que funcionan como un diario enrevesado que habla de todo y nada al mismo tiempo, de la "tristeza" de esos días que su progenitor pasó en la cárcel de Soto del Real (Madrid), "de la borrachera del pasado viernes o de un desamor". Se precian de no haber denegado entrevista alguna. "Es cansado, porque siempre son las mismas preguntas", reconoce Carreño. "A mí no me importa contestarlas, pero es verdad que las hemos respondido a menudo", suscribe Bárcenas. Han actuado en ciudades y salas importantes del país y ya hay quien los llama "el grupo de moda entre el pijerío". "No creo que de las 3.000 almasque van a venir estos días, todos sean pijos", contradicen, al asegurar que tienen potenciales votantes de Podemos.

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