crítica de cine

Una vía llamada deseo

"Dos más dos"
De Diego Kaplan. Con Adrián Suar, Julieta Díaz y Alfredo Casero.
Agradable y por momentos brillante comedia erótico-sentimental que pierde el rumbo en su tramo final

04.05.2013 | 11:41
Los cuatro actores principales de "Dos más dos"
Los cuatro actores principales de "Dos más dos"

Woody Allen con acento argentino. Un Woody Allen de la última etapa, eso sí: una idea más o menos sugerente, un arranque prometedor y una cristalización astillada por dar demasiados golpes de humor ramplón a una historia que en sus mejores momentos apuesta por todo lo contrario. De hecho, incluso hay un guiño furtivo al cineasta neoyorquino y su Match point, la película tras la que se dejó llevar por la corriente de lo fácil. En "Dos más dos" hay dos parejas muy distintas, que no distantes: son amigos. Bueno, amigos más bien superficiales, porque saben muy poco en realidad de lo que ocurre en casa ajena. En cama ajena, mejor dicho. El contraste es evidente: un matrimonio con adolescente respondón que vive instalado en una rutina confortable, sexo programado y discusiones civilizadas al color de un zumo de naranja matinal. Dos profesionales de éxito que no le buscan tres pies al gato, no vayan a arañarse. Y, enfrente, un matrimonio con una forma de entender las relaciones de cama muy liberal: intercambios de pareja y esas cosas. Cuando surge la propuesta / tentación de aplicar esa receta para la convivencia perfecta con los cuatro amigos como protagonistas el embrollo está servido.
Hay ingredientes bien cocinados en esta comedia de quiebros dramáticos y ocasional tristeza. Los detalles, por ejemplo. Es una película muy detallista a la hora de dibujar a sus personajes (ese GPS que va "recalculando" machaconamente su camino a casa, la lograda escena de la prueba de alcoholemia, que define con precisión el carácter de quienes lo sufren, el ácido choque de caracteres con la palabra "cool" por el medio...) y que tiene en el actor Adrián Suar (una especie de Ricardo Darín menos solemne) un pilar fundamental: aporta a su complicado personaje una autenticidad inteligente, y saca punta a los diálogos para lograr una acertada mezcla de comicidad y patetismo con ribetes de dignidad. La larga y muy bien modulada secuencia de la fiesta junto a la piscina, repleta de invitados ávidos de cambiar sexo estable por sexo desconocido, con Suar deambulando como un pez fuera del agua entre mujeres depredadoras y hombres ansiosos, lleva la película a un estado de gracia que se prolonga durante una hilarante discusión de cama en la que la esposa le confiesa a voz en grito su (modesta) fantasía sexual o en pequeñas píldoras bien dosificadas que muestran el peso de la frustración, la garra de los celos, la angustia del miedo a la pérdida. Por eso es una lástima que, de golpe y porrazo, haya un volantazo y se recurra a gags muy manidos (el hijo pillando a los matrimonios pillando) antes de caer en un sentimentalismo de garrafón que hace perder el sentido a una obra que apuntaba en sus primeras descargas mucho más alto.

Sociedad y Cultura

Johnny Depp, Charlie Sheen y Kevin Dillon
Depp, Sheen y Dillon celebran el 30 aniversario de ´Platoon´

Depp, Sheen y Dillon celebran el 30 aniversario de ´Platoon´

Los protagonistas de la cinta de Oliver Stone se reúnen en una fiesta que comparten en Instagram

Casi 250 personas han muerto ahogadas este año

El 81% de las víctimas han sido hombres - En lo que llevamos de julio ya han fallecido 36 personas

Descubre las cinco mejores heroínas del cine de acción

Descubre las cinco mejores heroínas del cine de acción

'Wonder Woman' es la primera en superar la barrera de los 100 millones en su estreno en EEUU

 
Enlaces recomendados: Premios Cine