Ilustres

Un raro opúsculo sobre la mendicidad de Pedro Ventura de Puga

19.12.2015 | 22:40
Mas de Pedro Ventura de Puga, capilla del pazo Fontefiz.

¿Quién es Pedro Ventura de Puga? Se pregunta Paz Leirós de la Peña en un valioso trabajo sobre este ourensano y el pazo de Fontefiz, ("Pedro Ventura de Puga, último señor de la Casa de Fontefiz". Cuadernos de Estudios Gallegos, Vol 54, No 120 (2007):189-248). También le dedicó una ficha Benito Fernández Alonso en sus "Orensanos ilustres" y Francisco Sandoval una de sus interesantes "Frondas" Volandera del Archivo Histórico Provincial de Ourense nº 26 año 4 enero-febrero 2010. Pedro Ventura de Puga y la lucha contra los Franceses". A la pregunta responde la autora así: "El último señor de Fontefiz nace, en 1775 y muere, con 91 años, en 1866. Vive una larga vida entre el último tercio del siglo XVIII y la primera mitad del siglo XIX: el fin del Antiguo Régimen con Fernando VII, la instauración de un régimen liberal con Isabel II, cambios políticos y pervivencias sociales y económicas. Ilustrado reformista, como veremos en sus escritos, y liberal moderado, en su actividad política. Recorre los escenarios gallegos de la guerra de Independencia y viaja a Londres en misión oficial. Es, a la vez, un hombre ligado al campo que pasa la mayor parte de su vida en el pazo de Fontefiz. Estudia en Ourense y después en Santiago de Compostela "donde tuvo por maestros a los hombres de más ilustración y cultura de su época" Fue calificado de "nemine discrepante" en toda la carrera de Derecho y después se hizo Doctor en Salamanca. (Fernández Alonso). Su formación es propia del siglo XVIII como él mismo reconoce: "hice mis estudios en el siglo 18 y devo resentirme un tanto de las doctrinas que estaban en boga en aquel tiempo". Forma parte de la Sociedad Económica de Amigos del País de Santiago. Es un hombre de su época y participa activamente en la vida política. Sabe adaptarse a los nuevos tiempos que el régimen liberal trae consigo e incluso alaba la Constitución: "La Constitución abolía justamente los privilegios y nos hizo a todos iguales ante la ley" Sin embargo, esta actitud no es para él incompatible con el mantenimiento de las bases de su propia economía y la defensa de los foros o los títulos de nobleza. Pedro Ventura de Puga personifica la contradicción entre una sociedad de base agraria y tradicional y la nueva estructura política del Estado Liberal español." Y para más información sobre tan importante personaje remito al trabajo de la autora.

Partida de bautismo

Aunque Paz Leirós da noticia de la partida de Bautismo, me permito la transcripción completa de la misma tomada de los Libro Sacramentales de la Parroquia de Pardavedra (AHDOURENSE 13-14-02): "El día veinte del mes de mayo, año de mil setecientos y setenta y cinco, con permiso y a presencia de mi infra escrito abad de esta feligresía de Santiago de Pardavedra, Don Bernardo Guitián y Arias abad de Santa Leocadia de Sotomel bautizó solemnemente en esta referida iglesia de Pardavedra, a un niño, hijo legítimo de Don José Ramiro de Puga Suárez de Deza y Villamarín, y de su mujer Doña María Manuela Gómez y Suárez, esta oriunda y natural del lugar de Alvarin de la expresada feligresía de Sotomel; y el Don José Ramiro, natural de la casa de Fuentefiz, feligresía de Ucelle, anejo de Santa María de la Barra, encomienda de San Marcos de León, ambos residentes en esta citada feligresía de Pardavedra. Los abuelos paternos del niño son Don Pedro Bentura de Puga, dueño de la casa de Fuentefiz ya citada y Doña Constanza Rajo y Suárez su mujer ya difunta y dueña que ha sido de la Casa de Arjeriz en el valle de Lemos y los abuelos maternos son Don Francisco Gómez de Araujo y su mujer Doña María Antonia Suárez Míguez ya difunta y vecinos del dicho lugar de Alvarin, puso al niño los nombres de Pedro Bentura Manuel Antonio, fue padrino en virtud de poder del mencionado Don Pedro Bentura su abuelo, Don Antonio Gómez, presbítero vecino de Santa Marina de Entrambosrios y madrina Doña Manuela Gómez, su hermana, y para que conste los firmo dicho día, mes y año ut supra. Dn Rafael Gómez y Suárez"

Obras

No son muchas las obras conocidas de Don Pedro Ventura, yo al menos sólo he logrado datos de las siguientes.

-Reflexiones que ofrece a la consideración de los señores diputados por esta provincia de Orense, sobre el arreglo de la Hacienda pública / un propietario de la misma, Pedro Ventura de Puga. Orense : [s.n.], 1847 (imp. de Pedro Lozano) 37 p. ; 21 cm.

-Bando, La Junta Superior Provincial de este fidelísimo Reyno en conformidad de lo prevenido por las Cortes generales ... [S.l.] : [s.n.], [s.a.]

-Memoria que trata de las trece proposiciones que comprende el párrafo de los conocimientos científicos e industriales del programa de la Sociedad de 23 de abril del presente año 1843, escrita y presentada por D. Pedro Ventura, antiguo socio corresponsal de la misma. Galicia, revista universal de este Reino. Año II, Coruña, 1º de diciembre 1861, nº 29 y Año III, 1 de marzo de 1862, nº 5

-Origen y facultades del Reino de Galicia (Manuscrito de Pedro Ventura de Puga, sin fechar). Lo publica Paz Leirós.

-Memoria que paso a esta Rl Junta en 27 de febrero de corr.ete año el Dr. D. Pedro V. de Puga caballero hacendado vecino de la cuidad de Orense. El borrador manuscrito de este informe se halla en el AHPOR C 9706, y fue publicado íntegro por Ferro Couselo en el Boletín Auriense T.III, 1973. El original está en poder de Carlos Martínez - Barbeito que ha publicado una síntesis del citado informe en "Economistas gallegos del pasado 1700-1900". (Datos de Paz Leirós)

Obra desconocida

Por todo ello me parece muy importante dar a conocer una obra desconocida, yo al menos no la veo en el CCPB, Catálogo de la Biblioteca Nacional y repertorios de impresos gallegos, así que incorporarla a la memoria y biografía de Pedro Ventura de Puga es interesante.

Su título es : "Medios/que se proponen/para minorar y aun desterrar/ la Mendiguez, /y adelantar, estender y perfeccionar/ las artes y oficios. /Por Don Pedro Ventura de Puga/ Comisionado regio de la Provincia de Orense". /Orense/ Imprenta de Don Cesáreo Paz y H./Mayo de 1853. 16 páginas en cuarto. Sobrecubierta en papel de color, con orla, el título y un adorno tipográfico.

Como se ve el tema es muy del gusto de los ilustrados deseosos de encontrar remedios a los problemas de la sociedad y adelantar el progreso de la industria y del bienestar.

En el título utiliza el término "mendiguez" presente en el diccionario pero poco usado ya que prevalece el de mendicidad para definir al que vive sin trabajar pidiendo limosna.

Comienza haciendo el planteamiento del problema: Aumenta la mendicidad sobre todo en los núcleos poblados, los expósitos carecen de centros de enseñanza. Familias numerosas que no saben dónde colocar a los hijos que sobran de la labranza. "La pordiosería y la vagancia su compañera no sirven sino para contraer vicios?"

Propone la creación de escuelas de artes y oficios, separadas por sexos, para aprender aquellos en los que se pueda emplear la materia prima que cada provincia produce y poder transformarlas para el consumo comenzando por Madrid cuyo hospicio debía de ser modelo para el resto de España. Insiste mucho en la importancia de la educación para evitar la mendicidad. Sobre las inversiones necesarias justifica que luego serán rentables y además señala se aplique a ellos el producto del indulto cuadragesimal, las retribuciones cortas que se puedan exigir a algunos aprendices que no sean pobres y cuestaciones que se hagan en todas las provincias encomendadas a los párrocos en el tiempo de la recolección de los frutos. Se detiene en pormenorizar lo relacionado con esta cuestación, que optimista, asegura que dará buenos resultados. Además del oficio deberían los hospicianos aprender a leer y escribir y recibir pláticas de doctrina cristiana.

Una vez al año se haría una exposición "artística y manufacturera" de todo cuanto en cada hospicio se fabricase como propaganda de la enseñanza que animase a seguir ayudando el proyecto.

Propone cultivar despoblados y terrenos desaprovechados que producirían toda clase se plantas, terrenos que se darían a los hospicianos bien formados.

Además propone la existencia de pósitos para prever las necesidades de granos para siembra, deteniéndose en pormenorizar el funcionamiento de los mismos.

El folleto es un clásico escrito de un optimista ilustrado lleno de sentido común y de buenas intenciones, que al tiempo refleja el interés social de su autor y la preocupación honesta y razonable por mejorar a la sociedad.

En resumen este opúsculo es de interés también para la Historia de la Imprenta en Ourense y añade información para valorar y conocer mejor el pensamiento ilustrado de este ourensano que bien merece nuestro recuerdo y nuestra admiración.

*Delegado de patrimonio

de la diócesis.

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