Perfil de Castro

El dueño del tiempo en Cuba

26.12.2008 | 20:01
De arriba a abajo y de izquierda a derecha el líder cubano Fidel Castro, de 82 años; el presidente cubano, Raúl Castro,de 77; los vicepresidentes: José Ramón Machado Ventura,de 78; Esteban Lazo, de 64 ; y Juan Almeida,de 81; el ministro del Interior, Abelardo Colomé Ibarra, de 69; el ministro de Informática, Ramiro Valdés, de 76; y el comandante Guillermo García Frías, de 80. Desde el triunfo del alzamiento contra Fulgencio Batista el 1 de enero de 1959, Cuba ha visto pasar a cuatro generaciones, pero 50 años después la revolución sigue siendo dirigida por la vieja guardia, los históricos de la Sierra Maestra, hoy muchos de ellos septuagenarios y pocos con barba.
De arriba a abajo y de izquierda a derecha el líder cubano Fidel Castro, de 82 años; el presidente cubano, Raúl Castro,de 77; los vicepresidentes: José Ramón Machado Ventura,de 78; Esteban Lazo, de 64 ; y Juan Almeida,de 81; el ministro del Interior, Abelardo Colomé Ibarra, de 69; el ministro de Informática, Ramiro Valdés, de 76; y el comandante Guillermo García Frías, de 80. Desde el triunfo del alzamiento contra Fulgencio Batista el 1 de enero de 1959, Cuba ha visto pasar a cuatro generaciones, pero 50 años después la revolución sigue siendo dirigida por la vieja guardia, los históricos de la Sierra Maestra, hoy muchos de ellos septuagenarios y pocos con barba.

El líder cubano, Fidel Castro, ha dirigido durante casi medio siglo la revolución que derribó el 1 de enero de 1959 al dictador Fulgencio Batista, y marcado los tiempos en un país en el que no resulta difícil transitar entre los años 50 y el siglo XXI.

En febrero de este año, Fidel Castro, de 82 años, dejó de ser presidente del país, cargo que pasó a desempeñar su hermano Raúl, pero su alargada sombra de líder indiscutible de la revolución cubana se puede sentir en todo cuanto rodea al proceso revolucionario.


En 1953 ante el tribunal que le condenó por el fracasado asalto al Cuartel Moncada de Santiago de Cuba, su primera acción armada contra Batista, Castro dejó como tarea a la Historia la obligación de juzgarle y, con ello, el sello distintivo de su personalidad.


"Condenadme, no me importa, la Historia me absolverá", dijo.


Nacido el 13 de agosto de 1926 en Birán, un pueblo humilde situado en el norte de la provincia oriental de Holguín, Fidel Alejandro Castro Ruz, es uno de los siete hijos del segundo matrimonio de Ángel Castro, un emigrante gallego.


La severa educación recibida de su padre le influyó tanto, según sus biógrafos, como la religiosidad de su madre y sus años de estudio con los jesuitas en La Habana.


"Si tuviera que empezar de nuevo, enfilaría el mismo camino revolucionario. En modo alguno puedo darme por satisfecho del todo con lo alcanzado; siempre tendré la sensación de que pude hacerlo mejor", confesó muchos años después al comandante sandinista nicaragüense Tomás Borge.


Castro comenzó la batalla de Sierra Maestra (1956-1959) tras, en palabras del guerrillero cubano-argentino Ernesto Che Guevara, "el naufragio" del Granma, en el que desembarcó en Cuba procedente de México acompañado de 81 hombres.


El joven abogado que se enfrentó a Batista en una guerra desigual, supo aprovechar el profundo descontento social generado por aquella dictadura y ganarse el apoyo popular.


Creó su propio modelo para Cuba, un comunismo caribeño alimentado en el marxismo-leninismo, fundamentado en la base nacionalista legada por José Martí y aliñado por sus propias aportaciones.


En los primeros años posteriores al triunfo de la revolución, Fidel Castro manejó el país como primer ministro y se convirtió en el Jefe del Estado en 1976, con la aprobación de la Constitución que le invistió con el cargo de presidente de los Consejos de Estado y de Ministros.


Ni Estados Unidos, su principal obsesión, ni sus enemigos internos, ni siquiera la caída del bloque soviético hace dos décadas, pudieron apartarle del poder y sólo el paso inexorable del tiempo le llevó a dar un paso al costado.


Arropado por un eficaz aparato de seguridad, Castro tejió una red de organizaciones de masas para vertebrar la sociedad cubana y mantener su modelo durante décadas.


Trató de adaptar fórmulas de otros países comunistas, pero otras fueron inventos genuinamente cubanos, como los Comités de Defensa de la Revolución -los "ojos y oídos" del régimen-, creados en la década de los 60 para vigilar los movimientos de los ciudadanos en cada vecindario.


Defensores y detractores coinciden en que su carisma y su habilidad política para transformar los fracasos en victorias fueron decisivos para la longevidad del sistema.


"Su actitud ante la derrota, aún en los actos mínimos de la vida cotidiana, parece obedecer a una lógica privada: ni siquiera la admite, y no tiene un minuto de sosiego mientras no logra invertir los términos y convertirla en victoria", señaló de él Gabriel García Márquez.


Castro introdujo en la isla reformas sociales, educativas y sanitarias sin comparación en América Latina en la época y colocó a Cuba en la agenda internacional.


En vísperas de su rotunda victoria en Bahía de Cochinos, en 1961, declaró "socialista" la revolución y abrazó a la ahora desaparecida URSS para asegurar la subsistencia económica del país, mientras crecía su enfrentamiento con Washington.


Utilizó esa controversia con EE.UU. para elaborar el concepto de "plaza sitiada", que le permitió tomar no pocas decisiones controvertidas en aras de la defensa del país.


Tras las campañas en África y Centroamérica los cubanos despertaron un día con el país colapsado tras la caída del bloque soviético y sumergido en el llamado "periodo especial", una economía de guerra en tiempos de paz que forzó a Castro a abrirse al turismo y al dólar.


A principios del siglo XXI, cuando parecía hundido y obligado a profundizar la apertura, encontró en el presidente venezolano, Hugo Chávez, un alumno aventajado dispuesto a utilizar su petróleo para ayudarle.


El 31 de julio de 2006, una grave crisis intestinal le obligó a delegar provisionalmente sus funciones en Raúl Castro, el número dos de Cuba durante décadas, quien quedaría definitivamente encargado de la Presidencia en febrero de 2008.


Dedicado a su trabajo como articulista, Fidel Castro es hoy "un soldado de las ideas" que sigue marcando con sus palabras las decisiones importantes que se toman en Cuba y disparando contra sus adversarios.

Mundo


La exfiscal ha acusado a Maduro de corrupción.
La ´fiscal rebelde´ de Venezuela huye a Colombia

La ´fiscal rebelde´ de Venezuela huye a Colombia

Hace unos días, el Tribunal Superior de Justicia congelaba sus cuentas y prohibía su salida del país

Al menos dos muertos y seis heridos en un ataque con cuchillo en Finlandia

Al menos dos muertos y seis heridos en un ataque con cuchillo en Finlandia

Bruselas condena la agresión perpetrada "después del horror en España" - Otro acuchillamiento deja...

La Constituyente disuelve el Parlamento de Venezuela

La Constituyente disuelve el Parlamento de Venezuela

Asume de esta forma las potestades legislativas que le correspondían a la Asamblea Nacional

Trump prescinde de Bannon, su máximo asesor político

Trump prescinde de Bannon, su máximo asesor político

Otras fuentes apuntan a que el asesor estratégico jefe sería el que habría decidido dimitir del...


May ofrece la libre circulación y residencia de los comunitarios y gravar su contratación

May ofrece la libre circulación y residencia de los comunitarios y gravar su contratación

Londres no desvela su posición sobre el acceso de los trabajadores europeos a la sanidad y a las...

Arrecia la lluvia de críticas a Trump por su ambigüedad al condenar el supremacismo

Arrecia la lluvia de críticas a Trump por su ambigüedad al condenar el supremacismo

El conservador Bannon se desmarca del magnate y tacha de "payasos" a los ultraderechistas

 
Enlaces recomendados: Premios Cine