El Coruxo no pudo pasar del empate en su visita a un Mutilvera metido de lleno en la lucha por la permanencia y que le puso las cosas muy difíciles a los pupilos de Rafa Sáez, que encadenan de esta manera su tercera jornada sin saborear las mieles del triunfo y ven cómo el objetivo de alcanzar una de las plazas que dan derecho a disputar la Copa del Rey la próxima temporada se aleja.

En un encuentro sin apenas ocasiones de gol fue, sin embargo, el equipo vigués quien llevó la voz cantante. Lo hizo, eso sí, ciclotímico y espeso a partir de tres cuartos de campo, donde murieron casi todas su acciones ofensivas fruto del buen trabajo que realizó la Mutilvera en la parcela defensiva.

Mientras el Coruxo optó por imprimir velocidad a su circulación de balón en la medular, su rival se decantó por el juego en largo, decisión que le rindió réditos en los primeros minutos pero jugó en su contra a medida que las manecillas del reloj siguieron su curso natural.

Gorka Laborda logró inquietar a Alberto Domínguez con dos dispars lejanos que no encontraron puerta de milagro. Por parte del Coruxo era Quique Cubas quien buscaba las cosquillas a la zaga local cayendo a ambas bandas y creando espacios para sus compañeros, pero a la hora de la verdad el Coruxo se precipitaba y permitía que la defensa navarra le ganara la partida por pequeños detalles. Fue precisamente el de Marín quien tuvo en sus botas la ocasión más clara del primer periodo, pero tras regatear a Albisu varias veces se hizo un lío y no embocó.

El primer tiempo dejó paso a un segundo acto que fue una calcomanía de la primera mitad. Saltó al terreno de juego el Mutilvera muy enchufado, pero poco le duró el arrebato. Aun así, Gorka Laborda dispuso de una buena oportunidad para abrir la lata. La réplica del Coruxo corrió a cargo de Mateo y Cubas, pero volvió a hacérseles de noche a los jugadores del Coruxo a la hora del remate. Pedro Vázquez también tuvo la suya, pero tampoco se mostró inspirado.

La respuesta de Rafa Sáez fue mover su banquillo y dar entrada a André en detrimento de Pedro Vázquez. La idea era conceder oxígeno a la medular y eso, al menos, el técnico lo consiguió, pero en los últimos metros el conjunto vigués continuó mostrándose muy desacertado.

La nota negativa del encuentro fue la lesión de Quique Cubas cuando restaba apenas un cuarto de hora para la conclusión. El jugador del Coruxo se llevó un fuerte golpe en la espalda y tuvo que ser trasladado a un centro hospitalario, aunque al parecer el hecho se quedará en un susto.

En la recta final, Iosu Villar se vio obligado a salvar un gol sobre la misma raya de portería en lo que prácticamente fue el epílogo del choque. De haber entrado el balón, hubiera sido un castigo demasiado duro, ya que no mereció perder el Coruxo ayer en Mutilnova.