rugby - División de Honor B

Ramón González-Babé: "Es el momento de construir un proyecto de ciudad que involucre a todos los clubes"

El dirigente lamenta las dificultades que sufren los equipos vigueses para competir en la élite

06.04.2016 | 07:41
Ramón González-Babé. // R. Grobas

El Blusens Networks ha sabido asimilar el regreso a División de Honor B tras cuatro campañas históricas en la máxima categoría. El club se dispone a cerrar el ejercicio con serenidad económica y buenas sensaciones deportivas. El presidente, Ramón González-Babé, dibuja un solvente futuro para la entidad, solo limitada en sus objetivos por el aspecto financiero. Babé sabe que es un mal común a los equipos de élite vigueses y apuesta por una solución colectiva.

- El equipo acabará la temporada entre sexto y octavo, según quede en Oviedo. ¿Balance satisfactorio en este ejercicio de regreso a División de Honor B?

- En la primera vuelta nos penalizó en exceso el descenso de categoría y la reconversión del equipo. En División de Honor necesitábamos una plantilla más amplia, con gran número de extranjeros. Teníamos que adecuar plantilla y club a las exigencias de la nueva categoría. Arrancamos la liga con muchos problemas de lesiones. Eso provocó que la primera vuelta no fuese tan buena como deseábamos. Nos costó coger el ritmo de la competición. No sabíamos qué nivel podíamos dar y tampoco el nivel de los otros equipos. Muchos se han reforzado pensando en ascender. La segunda vuelta ha ido más en la línea de lo que pretendíamos. Los jugadores jóvenes, de casa, a los que al principio les costó asimilar el sistema de Norm, le han ido cogiendo la medida y también a la categoría.

- Da la impresión de que el Blusens, sin tantos contratiempos físicos, podía haber competido por la tercera posición. Zarautz y Aparejadores están a otro nivel.

- Con independencia de que los números digan una cosa en la clasificación, a Aparejadores le pudimos ganar perfectamente en casa y ante el Zarautz pagamos una mala segunda parte y las condiciones meteorológicas. No creo que, por juego, sean equipos que estén muy lejos de nosotros.

- Al equipo le cuesta mucho puntuar fuera de casa.

- Si uno se fija, incluso en División de Honor arrancar puntos fuera de casa es complicadísimo para todos. Probablemente por las condiciones en que los equipos viajan. A nosotros esta liga nos penaliza en exceso los cinco o seis viajes al País Vasco. Ellos se mueven en un radio de 30 kilómetros.

- ¿Sigue Norm Maxwell?

- De estos temas haremos un avance la semana que viene, cuando acabe la liga. Para nosotros sería un lujo poder contar con Norm. Nos quedaríamos con él todo el tiempo que quisiese. Me imagino que está contento aquí y querrá seguir.

- El Blusens posee un estilo propio, el que Norm Maxwell y David Monreal implantaron ya hace años.

- Son comentarios recurrentes: los equipos que vienen a jugar no se explican nuestra situación en la tabla y dicen que somos de los pocos que proponemos juego, sin basarse exclusivamente en una delantera potente o las patadas de un "diez". Es el gran mérito de la filosofía aplicada por David y Norm en su día y ahora por Norm. Su propuesta es apetecible para el público.

- Esta temporada reforzaron el organigrama del club. Volvió Troski, por ejemplo, como director deportivo.

- El balance ha sido muy positivo. Sería deseable que más gente se apuntase al carro y participase de la gestión. Es bueno que haya savia nueva, gente con ideas, ganas y otra forma de ver las cosas.

- Estar en División de Honor fue un sueño. Pero usted sabía lo que costaba cuadrar las cuentas?

- Es muy complicado y no sólo en el rugby. Los clubes de esta ciudad que pretenden competir a un nivel alto acaban volviendo tarde o temprano a la realidad con la que convivimos. Es prácticamente imposible competir hoy en la élite con los presupuestos que manejamos. Si esto se traslada al baloncesto femenino, el balonmano o el voleibol, es igual. Salvo el Celta, los demás estamos a la cola de pelotón y si quieres competir en la élite, en dos o tres años tus arcas quedan muy perjudicadas. Ha llegado el momento de construir un proyecto de ciudad, en el que se puedan involucrar todos los clubes que tenemos arraigo, tradición y años de gestión.

- A usted, en ese sentido, el descenso le ha permitido tener el año más tranquilo de los últimos tiempos.

- Vuelves a reestructurar el proyecto y no puedes pensar más allá de lo que puedes dar. Debemos ser conscientes en todo momento de los medios que tenemos. Este año solo hemos dispuesto de un extranjero, Maka, que quiso quedarse. Tiene una ayuda del club y un trabajo gracias a un patrocinador. Los gastos no son ni por asomo los de División de Honor.

- Ustedes siguen teniendo una especie de misión apostólica en la difusión del rugby.

- Yo no sé si algo se mueve en el rugby, pero lo cierto es que va a ser deporte olímpico y el 17 de abril se celebra la final de la Copa del Rey entre El Salvador y el Quesos. Ya no quedan entradas. Habrá 26.000 espectadores en Zorrilla.

- El Vigo R.C. surge con espíritu universitario. Pero jugar en As Lagoas los aleja de la ciudad.

- La única institución que ha estado a nuestro lado desde el inicio ha sido la Universidade de Vigo. Es de agradecer. Hoy cambiaba disponer de otro campo por la posibilidad de tener una grada cubierta y césped artificial en el actual. Este año hubo dos o tres partidos en los que resultaba peligroso jugar. Tenemos lo que tenemos, somos unos privilegiados, pero quizás con una grada cubierta a los espectadores no les daría tanta pereza subir.

- ¿Maka Tatafu se queda?

- Maka se ha asentado aquí. Está muy contento con el equipo y a nivel laboral. Ha encontrado estabilidad, también personal. Yo creo que se quedará.

- Con sus años y sus lesiones musculares, pero cuando está?

- Marca la diferencia. El año que viene sí que vamos a dar un paso. gracias al proyecto de Norm de enviar este verano a Abadía, Muñiz, Uru, Maguna y De Cabo a Nueva Zelanda, a aprender en su antiguo club (Hora Hora Rugby Football Club de Whangarei). Y probablemente se vengan con algo debajo del brazo. Nuestra idea es establecer una relación fuerte con ese club y poder ofrecerles lo mismo a jugadores neozelandeses que a un coste muy reducido puedan disfrutar de una experiencia como la que van a tener los nuestros allí. Eso permitirá a los neozelandeses que vean otras cosas y mejoren a nivel personal, y que a la vez aporten a nuestro equipo un salto de calidad que pueda situarnos en otra posición.

- De Cabo, a sus cuarenta, ya ha dicho que quiere seguir jugando.

- Carlos tiene mucho mérito. Y está jugando bien. Ha encontrado un nuevo puesto como zaguero. Norm está contento. Carlos aporta desde ahí su veteranía y su saber. Yo estoy encantado. La idea en general es mantener el bloque que tenemos, seguir apostando por jugadores que suben de las categorías inferiores y si a raíz de este viaje a Nueva Zelanda algún jugador se quiere apuntar a una aventura aquí, bienvenido sea.

- Da la impresión de que pueden estar preparados para pelear por el ascenso antes que en situación de ocupar la plaza.

- Esto es cíclico. Cuando ascendimos a División de Honor se dio la circunstancia de que había un grupo de gente que llevaba trabajando bastantes años. Con un par de incorporaciones se pudo optar al ascenso. Probablemente nos pase lo mismo y en ese momento debamos plantearnos si económicamente se puede ascender aunque deportivamente lo consigamos. No creo que sea bueno volver a cometer el error del pasado de tratar de continuar con un proyecto que no éramos capaces de mantener económicamente.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Buscador de deportes

Enlaces recomendados: Premios Cine