Jaime Latre se mostró parcial en las tarjetas

21.09.2015 | 02:28

Cuatro goles en otros tantos partidos permiten a Nolito situarse a rebufo de Cristiano Ronaldo como máximo artillero de la Liga española. El gaditano abrió ayer la defensa del Sevilla con una de sus típicas acciones: recibe en la izquierda, se perfila hacia el centro y aprovecha el mínimo hueco para disparar con fuerza y colocación. Pero no solo de remates vive Manuel Agudo Durán. Ayer también asistió a Mallo para que el lateral dejase con ventaja a Wass para que fusilase al portero sevillista. Además de volver loco al lateral Mariano Barbosa, Nolito intentó marcar un gol olímpico (de saque de esquina). Fue un constante peligro para un rival que aprovechó la fatiga del sanluqueño para poner en aprietos a Sergio Álvarez. Nolito está sobrado de recursos.

El serbio volvió a jugar tras los minutos que le concedió Berizzo ante el Rayo. Entró por Hernández y le dio fortaleza y pausa al equipo cuando más atacaba el Sevilla.

Santiago Jaime Latre apenas tuvo incidencia en el desarrollo del partido, a pesar de su parcialidad en el reparto de tarjetas. Le costó menos amonestar a los célticos que a los locales. Es verdad que tuvo paciencia con Aspas, reiterativo en las quejas, pero también se mostró generoso con Krychowiak, que con una tarjeta simuló un penalti y exageró la falta de Jonny en la acción que le valió la segunda cartulina al lateral del conjunto celeste.

Destacó en defensa y en ataque, sumándose con peligro al área del Sevilla. Asistió a Wass en el segundo gol del Celta y cerró bien su banda en los momentos más difíciles.

Jugó los últimos diez minutos por Aspas. Creó peligro en un par de acciones y mostró oficio para llevar el balón a una esquina y evitar más ataques del Sevilla.

Buen entendimiento con Sergi Gómez en el eje de la defensa. Sobrio y contundente cuando tocaba frenar al adversario, hasta que se lesionó en el minuto 58.

Jugó su primer partido de la temporada al buen nivel con el que concluyó la temporada pasada. Importante su aportación en el juego aéreo que impuso el Sevilla.

Rigurosa su expulsión con una segunda amarilla en la que apenas se roza con Krychowiak. Se sumó al ataque y se multiplicó en labores de achique.

Una de las piezas importantes del engrajane de un equipo que realizó una primera parte sublime. A pesar de la fortaleza de los rivales, ganó por anticipación y actitud.

Segundo gol del danés en cuatro partidos de Liga, igualando la marca de su compatriota Krohn-Dehli en los tres años que pasó en Vigo. Dio criterio al juego.

Aceptable actuación de un futbolista que no sintoniza con parte de la afición. Muy castigado por la contundencia de un rival que se desesperó sin el balón. Se marchó lesionado.

La lesión de Cabral obligó a que tuviese que jugar media hora cuando Berizzo lo reservaba para el miércoles tras los problemas de tendititis que arrastró días pasados.

Fue uno de los causantes de que el Sevilla recibiese ayer una paliza en la primera mitad. Desequilibrante, comprometido y con peligro constante hacia el rival.

En el regreso a la que fue su casa la temporada pasada apenas le dejaron espacios. Muy vigilado por los centrales, llegó a desesperarse ante las reiteradas faltas.

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