Se acerca el verano

La ovación al equipo al final del encuentro presagia una veloz reconstrucción si se confirma el descenso

10.05.2013 | 15:24
Un grupo de aficionados célticos animan al equipo. // R. Grobas
Un grupo de aficionados célticos animan al equipo. // R. Grobas

"Se acerca el invierno", proclaman en "Juego de Tronos", serie de fama. "Canción de hielo y fuego" es la saga literaria que la sostiene. En el mundo que retrata, las estaciones duran más y son extremas. A los largos veranos les siguen interminables y crudos inviernos. Al Celta le ha durado poco su estío en Primera. En breve, salvo milagro, regresarán las nieves de la Segunda División. El celtismo, a diferencia de anteriores experiencias, está dispuesto a acompañar al equipo en el trago amargo y acortar su purgatorio. Concluye el partido. El invierno ha llegado, proclama el marcador. La grada estalla en una ovación. "Se acerca el verano", dicen las palmas.

La historia de la vida es la historia del tiempo, que se ha ido acelerando. El hombre puso fin al paso lento de las eras geológicas. Fue troceando su relato en porciones cada vez más pequeñas, del ciclo agrario al mensual, del día al instante. Hasta concluir que el tiempo es elástico, multiforme, capaz de detenerse e incluso retroceder.

Eso lo sabe la Liga, que aplica a los horarios su propia teoría de la relatividad. España ya no es aquel país de misa a las doce y toros a las cinco. Todo se ha agitado de tal forma que un partido de fútbol puede comenzar a las siete y media de la tarde. Un sin dios.

Balaídos amenaza con pagarlo. Lo parece con tanto cemento a escasos minutos del inicio. Pero es el celtismo que apura sus plazos a la carrera, apretándose en los vomitorios para llegar al himno. Las gradas se llenan.

No existen dudas sobre la actitud. Roberto Lago, ya sabida su mudanza a Getafe, es recibido como siempre. Sigue siendo a ojos de la grada el niño de O Calvario, fijado en la fotografía de sus sueños infantiles. No habrá para él ningún reproche en los tortuosos meandros del encuentro. Para ninguno habrá otra cosa que aplausos y coros. Si acaso, el silencio que constata que la batalla está perdida. Un silencio roto por esa ovación final, cuando el pitido del árbitro condensa en sí el universo como el Aleph de Borges.

Duele el presente, claro. ¿Pero qué es el presente? Hemos llegado al attosegundo, la trillonésima parte de un segundo. Que está y desaparece, siendo una unidad interminable para aquellas que seremos capaces de medir. El presente no existe, en suma.

El Celta, en consecuencia, es pasado y futuro. El pasado de sus glorias y tristezas, que unen igual como familia a los aficionados, siendo la memoria la sustancia misma de la existencia. El Celta existe porque fue. Existe también porque será. "Sempre Celta", reza una pancarta, que añade fechas: "1923-2013". Un club con principio y sin embargo eterno, porque su final coincidirá con el final del tiempo. Porque antes que un club, es una idea.

Los dos últimos descensos resultaron ásperos, de algaradas y abucheos. El divorcio con la afición congeló al Celta en sus penas. Hoy, la devoción del celtismo le anticipa el futuro. Los canteranos que están, los canteranos que llegan. Concluye el verano. El verano se acerca.

Diego Costa volvió a Balaídos de incógnito, situación que le resulta inusual. Un lustro había pasado desde su efímera experiencia céltica, en la campaña 2007-2008, primera en Segunda tras el último descenso. Fue uno de tantos en aquellos años de ritmo febril, cuando la agonía celeste trituraba técnicos y jugadores con voracidad. A algunos resulta difícil incluso ponerles cara: Fajardo, Danilo, Saulo, Fabiano Lima... De Costa sí quedó la impresión de jugador talentoso, demasiado inmaduro para cuajar entonces. En la retina, el gol de Soria.

Costa ha crecido desde entonces. Ha convertido su agreste concepción del juego en un arma de doble filo, que igual desquicia al rival que a sí mismo. Balaídos lo trató como a uno más del Atlético, con indiferencia. Esperando el saque del segundo tiempo incluso intercambió carantoñas con Iago Aspas. Hasta que el brasileño marcó y lo celebró llevándose las manos a las orejas. No se sabe si como celebración tipo o por absurda reivindicación. El celtismo sí se tomó mal el gesto. Lo abroncó cuando fue sustituido. Circunstancia que alguien aprovechó para buscarle la cara con un puntero láser.

Celta de Vigo

Pie de foto Faro Vigo. // FDV
Cabral espera un duelo "exigente" ante el Betis

Cabral espera un duelo "exigente" ante el Betis

Cree que el rival "se ha reforzado muy bien" y que el balón será clave mañana

Más sangre céltica para la NCAA

Más sangre céltica para la NCAA

Candela Hemida deja el Celta Zorka para fichar por un equipo de la liga universitaria americana...

El Celta Zorka vuelve a vestirse de corto

El Celta Zorka vuelve a vestirse de corto

Las jugadoras se incorporan escalonadamente a los entrenamientos

El Celta, un superviviente en el Benito Villamarín

El Celta, un superviviente en el Benito Villamarín

El equipo vigués sólo cedió una derrota en Primera en el coliseo verdiblanco en la última década

Cabral: "Ante el Betis nos espera un partido exigente"

Cabral: "Ante el Betis nos espera un partido exigente"

"Somos valientes y defenderemos a muerte la idea de Unzué", apunta sobre los riesgos del sistema

El Celta, un animal de área

El Celta, un animal de área

El conjunto vigués mantuvo en el arranque liguero una de sus características más reconocibles en...

Deportes

Lutsenko muestra su alegría en la meta. // Efe
Lutsenko vive el día de su vida

Lutsenko vive el día de su vida

El kazajo consigue la victoria más grande de su carrera - Froome sacó unos segundos más a Aru,...

Trece gallegos en busca del podio

Trece gallegos en busca del podio

Galicia dispone de varias opciones de medalla en el Mundial que arranca hoy en la República Checa...

El Barça renuncia a Seri y el PSG rechaza venderle a Di María

El Barça renuncia a Seri y el PSG rechaza venderle a Di María

El club catalán continúa inmerso en la confusión para completar su plantilla mientras le piratean...

Sorteo de los grupos en Montecarlo

PSG, United y City, posibles oponentes del Real Madrid

España supera a Bélgica en un duelo en que mostró sus dos caras

España supera a Bélgica en un duelo en que mostró sus dos caras

La selección española alternó su mejor baloncesto de la gira de...

Webber: "Alonso no puede conducir mejor esa cosa"

Mark Webber ha vuelto a defender a su amigo Fernando Alonso. El querido piloto australiano, una de...


Buscador de deportes

Enlaces recomendados: Premios Cine