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Roger Hodgson: "Hoy sería complicado llegar al éxito de Supertramp"

El 40 aniversario del álbum "Breakfast in America" es la excusa para volver a ver en Vigo, por tercera vez en 11 años, al creador de himnos como "Take the Long Way Home" y "The Logical Song"

Roger Hodgson, en las Noches del Botánico de Madrid,  // Juanjo Martín

Roger Hodgson, en las Noches del Botánico de Madrid, // Juanjo Martín

Participó codo con codo junto a Rick Davies en la fundación de Supertramp, mítica formación de rock progresivo británica que hace cuatro décadas conquistó el mundo con "Breakfast in America". Medio siglo después, Roger Hodgson (1950) sigue mostrando su alma sin filtros. "Creo en las buenas personas, en la vida, en las cosas que vienen del corazón y en Dios... Ah, también en las buenas canciones", enumera el compositor y músico nacido en Postmouth. Consciente de los cambios que ha encadenado una industria de la que no quiere alejarse aún, el creador de buena parte del catálogo musical de Supertramp actuará el próximo lunes en el Auditorio de Castrelos. Será su tercer concierto en Vigo, tras los celebrados el 23 de julio de 2008 en el mismo recinto y el 14 de agosto de 17 en el Auditorio Mar de Vigo. En las dos anteriores citas subió a tocar con él su amigo Carlos Núñez.

"Dicen que mi voz y la banda que me acompaña suenan ahora mejor que en el pasado", ironiza Hodgson, sin esconder que en la escaleta del concierto estarán "Dreamer", "Give a little bit", "It's raining again", "School", "Take the long way home", "The logical song" y, por supuesto, "Breakfast in America".

- ¿Qué le motiva a seguir en los escenarios?

-Un legado artístico que no solo es mío, sino que pertenece a cada una de las personas que han crecido con Supertramp. Eso sí, me siento orgulloso de que muchas de mis creaciones hayan llegado a lugares perdidos de este mundo.

- ¿Cómo explica, con una versión resumida, esa sensación?

-La música es una medicina en estos tiempos de locos que vivimos... No resuelve los problemas, pero te lleva a lugares que posibilitan evadirte de una realidad que la mayoría de las veces la estropearon otros. El simple hecho de provocar que los demás se puedan emocionar con algo que en sus orígenes fue mío es la mejor recompensa que me ha dado este oficio. ¡Esos temas son tan míos como de ellos!

- ¿Y esas canciones han "envejecido" bien?

-Mejor que yo... Hoy disfruto mucho más cantando y tocando esas viejas letras que en el pasado. Llevo una vida saludable (no bebe, no fuma y afirma tener una gran fortaleza cardiaca) y alejarme de Supertramp fue un acierto. Necesitaba tiempo para mí y, sobre todo, para los míos. Esa etapa fue como tener un bebé al que entregué más de 14 años de mi vida. Le gente quiere oír a la banda en la que yo estuve; la actual tiene unas influencias que lo acercan al jazz y al blues. Es menos rockera, ¿no?

- ¿Pero esta industria no tiene nada que ver con la que usted conoció a finales de los 60?

-Es uno más de los muchos cambios que se han ido dando a lo largo de mi existencia, pero le voy a contar algo que igual nos hace reflexionar sobre esta cuestión: la música que sale del corazón aún tiene futuro.

- ¿Un futuro comercial?

-Sí. ¡Créame, hay un mercado para la música que se libera desde el corazón! Estoy en deuda con la vida y lo único que puedo devolverle es cierta creatividad. También lo estoy con todas esas personas que decidieron ir a uno de mis conciertos o comprar un disco. Muchos de ellos me han llegado a confesar que fue una experiencia curativa.

- ¿Cuánto pueden llegar a influir los fans en sus decisiones?

-Los tengo en cuenta y no me cuesta hacer caso de las críticas, pero la última palabra es mía. Hacer dos cosas bien en la vida no es fácil; a veces hay que parar para buscar ese equilibrio. Yo lo hice cuando todo me iba bien... ¿Sabe qué es lo más gratificante de esta profesión?

- No...

-Los instantes en los que el público canta, sus risas y esas conversaciones que se abren tras el concierto.

- ¿Está en ese punto de la vida en la que tiene poco que ganar y mucho que perder?

-Aún puedo ganar algún amigo. Soy consciente de que hoy sería complicado acercarme a un éxito como el que se fraguó con Supertramp.

- ¿Competir por hitos como los que se sumaron con "Breakfast in America" está descartado?

-La música es algo muy valioso de mi vida y espero que aún me permita descubrir facetas a las que no he llegado aún. El éxito de Supertramp es que ha sabido unir los sentimientos de cuatro generaciones. Sé que hay canciones que son capaces de agitar el mercado en semanas, pero lo que nosotros hicimos quedó para siempre, es decir, nuestra victoria es que siempre hay al menos una persona que quiere volver a escuchar a Supertramp. Esa es la esencia del espectáculo. No es broma. Muchos me cuentan que estoy mejor que hace unos cuantos años. Eso lo tendrán que valorar las personas que vayan al concierto.

CONCIERTO

  • CUÁNDO: lunes 29 julio 22.30
  • DÓNDE: Auditorio de Castrelos. Vigo
  • CUÁNTO: Entradas agotadas. Gratis en la grada.

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