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Un piso de alta costura

Jeffery Bilhuber crea ambientes mágicos en el apartamento neoyorquino que fue de Diana Ross

Salón rectangular.

El diseñador Jeffery Bilhuber es un mago de la decoración y lo ha demostrado de nuevo con los resultados de la reforma del apartamento neoyorquino en el que vivió la cantante Diana Ross. El piso ocupa una planta completa en Sherry-Netherland, un edificio de la Quinta Avenida, en Manhattan, que si ya era majestuoso con su anterior propietaria, ahora se ha convertido en una vivienda de alta costura. En la entrada, repleta de espejos y tapizada en terciopelo, predomina el verde fronda y destaca la lámpara que firma Christopher Spitzmiller. Las paredes lacadas en marfil ponen el toque "chic" al espacio, con grandes ventanales que dan a Central Park y que parece fundirse con las grandes extensiones de árboles que se divisan desde las cristaleras. En el estudio, una enorme foto de Diana Ross rinde homenaje a la anterior propietaria.

Bilhuber ha rediseñado la casa para una pareja de Los Ángeles, Steven y Stephanie Booth Shafran. En las tareas también participó el arquitecto Mark Ferguson, de Ferguson&Shamamian Architects, cuyo trabajo combina diseño clásico e ideas contemporáneas.

El salón resplandece con paredes lacadas y espejos que agrandan unas estancias ya de por sí generosas. Destaca el sofá, hecho a medida, revestido en azul con telas de Brunschwig & Fils. La alfombra, con dibujo geométrico, aporta movimiento y contribuye a dar mayor empaque al mobiliario y a las obras de arte, entre ellas una firmada por Caio Fonseca. Jeffrey Bilhuber cuenta con una lista de clientes que darían para contar muchas historias. En ella figuran Iman y el ya fallecido David Bowie; Hubert de Givenchy, Elsa Peretti, Michael Douglas, el hotelero Jeff Klein y muchos superfamosos.

Bilhuber es experto en sacar el máximo partido a cualquier espacio. Aunque suele trabajar para multimillonarios, tampoco se olvida de esos trucos que pueden ayudar al común de los mortales. Uno de ellos es pintar los marcos de las ventanas para que se fundan con el paisaje, en negro, o en ese verde que adora y que nunca falta en sus propuestas.

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