Suscríbete

Faro de Vigo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Un cuarto de siglo en la magia de Hogwarts

Fans vigueses del universo creado por J.K. Rowling, que crecieron con los libros y películas de Harry Potter, guardan intactos los objetos de la saga

Larissa Fernandes y Marta Ureña, fans de Harry Potter, posan en Vigo con objetos de la saga de Rowling, desde la bufanda, a la varita, la cerveza o la rana de chocolate. MARTA G. BREA

Fue en un piso londinense, en alquiler, donde Joanne Rowling empezó a poner “los primeros ladrillos de Hogwarts” con su pluma y sobre el papel. Pero que su fantástica historia lograse salir a la luz, en forma de libro, no fue tarea fácil. Una docena de editoriales rechazaron la historia de J. K. Rowling. No la veían. Mientras, ella cargaba con el estigma de madre soltera y sobrevivía gracias a las ayudas sociales. Y seguía escribiendo.

Hasta que la casa Bloomsbury apostó por la historia. El 26 de junio de 1997 se publicaba el primer libro de esta saga: “La Piedra Filosofal”. Era el inicio de un fenómeno mundial que encandiló a niños/as y adolescentes de todo el mundo (en 2001, tras un éxito arrollador, llegó a la gran pantalla”. Se cumplen ahora 25 años de la publiación de ese primer libro: un cuarto de siglo ya. Era difícil de imaginar para Joanne Rowling, mientras escribía en soledad en esa habitación alquilada de un piso londinense, que la historia que tenía en su cabeza la llevaría a atesorar más de 850 millones de libras (989 millones de euros).

La saga Harry Potter dejó un ejército de fans en todo el mundo. Fans en su momento, “frikis”, se definen muchos todavía hoy. Porque, transcurridos 25 años del éxito, muchos de estos jóvenes que por aquel entonces eran niños y niñas enganchados a los libros y a las películas, siguen siendo fans hoy en día. Todavía tienen imágenes de Potter en la habitación de casa, la bufanda, la varita, la capa... Y vuelven a leer los libros puntualmente. Y a ver las películas también puntualmente. Es como si la historia se quedase grabada en sus mentes. Crecieron con los personajes de la saga. Fue una evolución conjunta. Y eso también los marcó, tal y como ellos/as mismos indican.

En definitiva, son la Generación Harry Potter, jóvenes que ahora tienen alrededor de 25 años, algunos menos y algunos más. Tienen todas las vivencias y referencias de la saga de Rowling. Como si ellos mismos hubiesen estudiado en Hogwarts. Y hubiesen sobrevivido a Voldemort.

“Engancha por la fantasía y por valores: amistad, lealtad o amor”, apuntan

“Recuerdo tener los álbumes en clase. Con cinco años ver las primeras pelis. En sexto, con 12 años, la profesora nos recomendó los libros y a partir de ahí fue a más. Me los leí todos, me vi todas las películas”, cuenta Marta Ureña, de 25 años, de Vigo. Es fan de Potter desde pequeña. “Mi perro se llama Dobby, como el elfo de Harry Potter”, cuenta Ureña. Y como muchísimos compañeros y compañeras de su generación y todas las que vendrían después guardan en sus casas la varita, la capa, las gafas, la bufanda; objetos míticos de esta saga que todos ellos y ellas reconocen de inmediato. Los más fans los tienen a la vista, en la habitación, en la sala... A los que se les ha pasado un poco, en un baúl, en una cajita, en un cajón... Pero admiten que la pasión por esta historia y los recuerdos que guardan de vivirla tan intensamente en su infancia siempre vuelven. O al menos en algún momento. “También tengo el giratiempo, está en una estantería, creo. Bueno, unos en la estantería y otros guardados pero ahí los tengo, sí, claro”, expresa Ureña. ¿El giratiempo?:

Harry Potter: ¿De dónde has sacado ese reloj de arena?

Hermione Granger: Se llama giratiempo. Me lo dio la profesora McGonagall el día que volvimos de vacaciones. Lo he utilizado durante el curso para poder asistir a todas las clases”. Así hablaban Harry Potter y Hermione Granger sobre su giratiempo. El giratiempo es un objeto mágico que permite retroceder en el tiempo. Tiene la apariencia de un reloj de arena pequeño y retrocede una hora por cada vuelta que le dan. Y es uno de los objetos que coleccionan los fans de la saga.

¿Por qué gusta tanto el mundo de Harry Potter? “Yo creo que engancha por los personajes, por las aventuras que viven, por el universo mágico que crea la historia. Te envuelve en una atmósfera distinta a la realidad y esto es muy atractivo; más a determinadas edades”, apunta Ureña. Y va más allá. “La historia tiene valores. Los personajes son buenos y fueron creciendo con nosotros. Hay valores muy buenos para los chavales: bondad, inteligencia, lealtad... y amor... que al final vence”. Y añade: “Siempre me impactó la capacidad de la autora para inventarse cosas que no existen. Como el ‘Quidditch’, por ejemplo, un deporte. Es que no existe. Y como eso mil cosas. Creó un universo de cero”.

Cayetana Fernández, de 24 años, es de Vigo y acaba de llegar de Madrid, ciudad en la que estudia. “Me he leído todos los libros y me he visto todas las películas. Son como unos libros y unas pelis ‘confort’, siempre vuelvo a ellas. Por ejemplo, en los días en los que estoy enferma. O que estoy nostálgica. Me pongo una peli y me siento como en casa. Es una sensación de confort. Es que crecimos con ello. Y en cierta forma te devuelve a la infancia. En mi caso es algo que me une mucho con mi hermano y eso me gusta. Buenos recuerdos”, cuenta Cayetana, que forma parte de esa generación de la saga de Rowling.

El caso de Larissa Fernandes es curioso también. Larissa es de Brasil, tiene 29 años y en la actualidad vive entre Vigo y Ourense. A ella también la marcó, y mucho, Harry Potter. “Viví siempre en Brasil, hasta los 24 años. A esa edad vine de Erasmus a Portugal y después pasé a Galicia, primero Santiago, después Ourense y Vigo. Galicia me acogió muy bien. Estudio Diseño Gráfico y trabajo como ilustradora”, cuenta Fernandes. En su caso, recuerda con 11 años engancharse a la saga. Y no paró. “Tengo la misma edad que los actores. Me vi todas las películas y realmente crecimos juntos. Eso marcó mucho mi infancia y mi adolescencia”, añade esta joven.

En su caso los libros han tenido un significado muy especial. “Me leí los libros en España, en castellano. Y con ellos aprendí el idioma. Porque yo tenía la referencia previa de la historia y eso me facilitó la comprensión en castellano, a medida que aprendía la lengua y ampliaba vocabulario”, expresa Larissa. Anda con un llavero de Harry Potter desde hace mucho tiempo. Algunos de los objetos de la saga no los tiene aquí. “Sí tengo una ilustración que yo misma hice”, apunta Larissa.

Ella considera que el universo “tan ingenioso” creado por la autora, con esa magia, y hacer cosas que en la vida real no se pueden hacer; “todo ello en conjunto, crea una historia que gusta, que atrapa”. “Al mismo tiempo desprende muchos valores, como valentía, coraje, amistad... pone todo esto al alcance de los lectores y del público de las películas”, cuenta Larissa, que añade: “Ahh, también tengo una rana de chocolate, que es un dulce del universo mágico de Harry Potter, que todavía no me lo comí”, concluye Fernandes. En total: 7 libros y 8 películas. Y varias generaciones “fan”.

Ahora regresa el espíruto de Potter a través de “Animales fantásticos”. Es la nueva película que busca recordar la experiencia vivida por la antigua saga. Transcurre 70 años antes del nacimiento de Harry Potter. Relata una historia sobre un joven –Newt Scamander– que se dedica a documentar animales mágicos por todo el mundo, sin embargo, ahora se enfrentará a la fuga de algunos seres peligrosos para los magos y muggles.

“Una amiga y yo nos tatuamos el símbolo de las reliquias de la muerte en una pierna”

Andrea Castro, 30 años. De vigo. Enfermera. En la actualidad en Brighton

decoration

“Yo tenía unos 9 o 10 años y mi hermano 11, recuerdo. Nos peleábamos por leer el libro. Los leí más de una vez. Están supersobados, con cinta adhesiva, les cayeron las portadas... Es que me dejé las pestañas leyendo. Recuerdo no poder esperar a que saliera cada libro”, cuenta Andrea Castro, de Vigo, 30 años, trabajando en Brighton en la actualidad. Se hizo un tatuaje, una amiga y ella: el símbolo de las reliquias de la muerte. En una pierna. Y recuerda las horas que pasaron en el estudio viendo cómo se hicieron las películas: cuatro horas y media una vez y siete horas otro día.

Tatuaje de Andrea Castro; el símbolo de las reliquias de la muerte. FdV

“De pequeño, con la capa y la varita, gritaba ‘Alohomora’ en casa para abrir las puertas”

Julio Fernández. 24 años. De vigo. Estudia en Extremadura

decoration

“Me regalaron la varita y la capa cuando era pequeño. Y recuerdo ponerme a jugar, andando por casa y haciendo como él con la varita. Diciendo ‘Alohomora’ para que se abrieran las puertas de las habitaciones”, cuenta Julio Fernández, estudiante, en la actualidad en Extremadura. Julio tiene 24 años y es de Vigo. Se declara “superfan” de Harry Potter. Incluso un poco “friki”, dice.

Creció con la saga. Evidentemente leyó todos los libros, vio las pelis... “Creo que tenía cuatro o cinco años cuando vi la primera película. Me gustaba mucho de niño y me sigue gustando ahora. Tengo alguna foto con la bufanda, sí. De cuando era pequeño también tengo pero no aquí”, comenta Fernández. “¿Por qué engancha tanto? Supongo que por el tema de la magia. Y porque parece muy infantil pero no es tan infantil. Las historias tienen muchos mensajes”, explica Fernández.

“Me acabo de hacer un tatuaje con Ron Weasly, Harry Potter y Hermione Granger”

Marina Palleiro. 24 años. De vigo. Actualmente en Madrid

decoration

“Me leí todos los libros, vi todas las pelis tenía los álbumes estos de cromos que había que completar. Mis tíos decían: esta niña está ‘enharrypotteada’. Me encantaba. Es que mi madre me traía los libros para que leyera antes de dormir. Es como un mundo que no existe, un universo paralelo lleno de magia”, cuenta Marina Palleiro, viguesa de 24 años, actualmente en Madrid.

“Nos gustaba de pequeños y no ha dejado de gustarnos. Por lo menos en mi caso. Siempre hay algo que me llama la atención y vuelvo a las historias”, apunta Marina.

De hecho, se hizo hace tiempo un tatuaje en un brazo. “Me lo hizo un exnovio con una aguja de coser: las gafas de Harry Potter”, apunta. Y acaba de hacerse otro, esta vez más grande. También en un brazo. “Son Ron Weasly, Harry Potter y Hermione Granger”, cuenta Palleiro, que sella de nuevo su pasión por la saga.

Tatuaje que acaba de hacerse Marina Palleiro. FdV

“Seduciu pola axilidade na prosa, por personaxes atractivos e pola creación dun mundo fantástico”

Antonio García Teijeiro. Escritor e crítico de literatura infantil

decoration

“Non é a literatura fantástica (Michael Ende á parte) o meu xénero favorito. Pero hei recoñecer que o “fenómeno Harry Potter” me chamou a atención dende o principio. Nunca pensei, tras ler o primeiro volume da serie, que as cousas se desenvolvesen polas canles que o fixeron”, conta o escritor Antonio García Teijeiro, con numerosos galardóns pola súa obra. Un dos principais: o Premio Nacional de Literatura Infantil e Xuvenil.

“Dende o punto de vista literario esta saga seduciu o lectorado pola axilidade da súa prosa, pola construción duns personaxes atractivos e orixinais e pola creación dun mundo fantástico, reprodución dalgúns aspectos importantes do mundo real. Nos argumentos de cada volume un lector ou lectora que poña atención non tarda en descubrir certa crítica de feitos coma o racismo, o totalitarismo ou a discriminación do diferente. Se a todo isto lle engadimos elementos de aventura, de misterio e de maxia, ademais de intelixentes cambios bruscos da trama, está claro que a autora soubo chegar ao fondo do interese lector e vital dun público ben amplo”, engade este escritor, que centra gran parte da súa obra na poesía para nenos.

Engade: “Non quero deixar á marxe a conversión dun proxecto literario nun enorme fenómeno social que se baseou tamén nas diferentes entregas e nas películas que se fixeron de cada título. O novo libro era agardado cunha expectación desmesurada e a maquinaria editorial aproveitou e provocou todo isto que, dende o meu punto de vista, resultou excesivo. Mesmo podemos afirmar que as adaptacións cinematográficas chegaron a determinar a escritura e os contidos dalgunhas das entregas finais”. “En definitiva, uns libros que marcaron tendencia literaria e que se converteron, sen dúbida ningunha, nun gran negocio”, conclúe García Teijeiro.

“Nunca sabes en que esquina vai aparecer un monstro e, sobre todo, hai emoción”

Ledicia Costas. Escritora

decoration

“¿Por qué creo que Harry conquistou tanto lectorado? “Lembro que de nena estaba convencida de que había distintos mundos máxicos moi preto do noso. Que tan só tiña que dar coa porta de entrada para atopar ese mundo cheo de criaturas extraordinarias e conseguir os meus poderes. Harry Potter é exactamente iso: a porta de acceso a un universo que a calquera con certa sensibilidade e gusto pola fantasía lle encantaría explorar”, conta a escritora Ledicia Costas, á que lle encanta crear personaxes e atmosferas que atrapan á cativada, como en “Escarlatina, a cociñeira defunta” (Xerais), unha das súas obras, coa que recibiu o Premio Nacional de Literatura Infantil e Xuvenil. A exploración do máis alá é un escenario recurrente en parte das súas obras. Tamén na colección dos Minimortos (Xerais).

Segundo Ledicia, os libros de J.K. Rowling son especiais. “Harry Potter ten tamén o don de canear o didactismo. Hai bos e malos e pasan cousas xeniais e outras terribles. Nunca sabes en que esquina vai aparecer un monstro e, sobre todo, hai emoción”, conta a escritora.

Compartir el artículo

stats