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Oxford comercializará por todo el mundo un corrector lingüístico creado en Galicia

Busca ser líder mundial en internet con un sistema de corrección gramatical para el español ideado en la USC | El proyecto de los científicos gallegos llevaba años enterrado

El investigador y profesor Paulo Gamallo, en la USC.

El investigador y profesor Paulo Gamallo, en la USC.

Uno de los anuncios que más ha bombardeado YouTube en los últimos meses –con perdón del actual “Amor a primera vista” de Mario Casas para una conocida cerveza– ha sido el de Grammarly, el mágico corrector que de una pasada deja tu texto en inglés pulcro de errores. Ahora, una spin off, una firma, de la Universidad de Oxford (ProWritingAid) busca ser la competidora del Grammarly y de Stilus –para textos en castellano y en Word– pero en español. Por ello, acaba de adquirir un sistema creado desde la Universidade de Santiago de Compostela (USC).

Dicha plataforma se denomina Avalingua y ya existía para el gallego. Sin embargo, ante el interés de la Universidad de Oxford, sus creadores decidieron ampliarla al castellano. A mayores, trabajan ya para aplicar la herramienta al portugués.

El modus operandi es sencillo. Se entra en la web, se introduce el texto pertinente en un recuadro, se le da a un botón y en pocos segundos surge un listado con todos los errores ortográficos pero sobre todo los gramaticales, su punto fuerte, además de problemas sintácticos y cuestiones léxicas, como señala el investigador gallego Paulo Gamallo, uno de los padres de Avalingua y científico del Centro Singular de Investigación en Tecnoloxías Intelixentes (CiTIUS) de la universidad compostelana.

Gamallo detalla que esta plataforma también observa si hay palabras que semánticamente no están colocadas en el “contexto adecuado”. “Son cousas que non encontran os correctores tradicionais”, recalca. Además, desde el punto de vista pedagógico, informa del tipo de error para saber por qué se ha metido la pata, lo que es vital para gente que está aprendiendo español.

Avalingua nació de una spin-off, una empresa nacida bajo el abrigo de la Universidade de Compostela. Sin embargo, el proyecto –incluso a pesar de recibir un premio– tuvo que ser parado y cerrar la compañía.

Años después, Emprendia, de la unidad de la USC dedicada a la transferencia de investigación a la sociedad, contactó con ellos para trasladarles el interés de una empresa inglesa en su proyecto pero utilizando el castellano.

Los investigadores aceptaron adaptar la plataforma al español y Emprendia les facilitó una subvención. A partir de ahora, tras firmar el contrato, la spin-off de la Universidad de Oxford podrá utilizar el código-fuente (programación y recursos) del sistema para usar la herramienta como precisen aunque esto no significa que sea de “uso exclusivo” para ellos, aclara Gamallo.

El investigador reconoce que este tipo de colaboraciones y contratos son los que dan “ánimos para continuar” con el proyecto para seguir mejorando la herramienta. Además, reconoce que crea interés en los estudiantes que seguirán trabajando en ella.

Paulo Gamallo detalla que el volumen de errores diferentes en la corrección lingüística es “tan grande” que los sistemas clásicos de inteligencia artificial no funcionan correctamente a la hora de realizar el trabajo por ser una tarea muy “complicada” y que precisa de un gran conocimiento lingüístico.

El investigador añade que son muy costosos estos sistemas y que es posible estar trabajando en ellos toda la vida sin obtener nada bueno.

Para Gamallo, se trata de un área de negocio con futuro. Como ejemplo, recuerda que hace cinco años Grammarly contaba con tres millones de usuarios únicos que pagaban cuota y que en aquel momento ya pensaban pasarse a otras lenguas como el castellano o portugués.

El profesor añade que su deseo sería preparar un evaluador automático a gran escala adaptando Avalingua en gallego para que el profesorado de Secundaria monitorice a distancia a los estudiantes. Así, podrían pedir redacciones a los alumnos y el sistema evaluaría los trabajos automáticamente facilitando el mapa de errores que están cometiendo así como la calidad lingüística que tienen en gallego.

De esta manera, se podría planificar mejor los cursos al conocer las deficiencias de los estudiantes, detalla Gamallo, que acaba de ser nombrado copresidente de la XV International Conference on Computational Processing of Portuguese, un congreso científico muy relevante que se celebrará en Brasil en 2022 y al que se podrán enviar investigaciones en gallego por primera vez.

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