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Faro de Vigo

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Galicia se suma al reto de la utopía tecnológica

Creadores y compañías aceleran su integración digital para superar la crisis del Covid con la Inteligencia Artificial, la empresa 4.0 y la idea de la “smart city” cada vez más presente

La firma china Zurita controla cada prenda y cliente. Ilux

Denís Siks compone, desde Cangas, música para videojuegos de empresas de Taiwán o Japón donde es un referente. La empresa gallega Ilux avanza en la industria 4.0 y “el gemelo digital”. Son ejemplos de que la utopía de un nuevo mundo ya está aquí. El congreso Utopía Noroeste ha dejado las claves del uso cada vez más extendido de la Inteligencia Artificial, incluso, para controlar la ropa de una tienda, sus idas y venidas al probador y su compra final.

La utopía ya está aquí y no nos referimos al momento distópico del SARS-CoV-2. La sociedad de la decepción que Gilles Lipovetsky describió pisa el acelerador en su abrazo con lo global, la automatización y la inteligencia artificial. El lema es intentar hacernos más felices, tal y como el sociólogo francés ha explicado:

“Aunque la sociedad individualista de la hiperoferta nos pierde, nos salva al mismo tiempo porque nos presenta más oportunidades de redinamizarnos y dedicarnos a nuestros objetivos”.

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En efecto, renovación, reinvención, son dos palabras que se emplean últimamente y de forma abundante en los discursos sobre la crisis. Desde hace décadas, es necesario estar atentos a lo último en tecnología; ahora se ha ‘ungido’ hasta alzarla a salvavidas.

Desde Galicia, diferentes creadores llevan años trabajando con compañías de otros continentes prácticamente sin moverse de casa. Esto se ha hecho más necesario con la pandemia con el sector de los videojuegos gallego ávido de un buen trozo de la tarta de otras fronteras.

Kitty Poison y Denís Siks Santos Álvarez

Desde Cangas do Morrazo (Pontevedra), Denís Siks compone y produce música para videojuegos de empresas radicadas en Taiwán, Hong Kong o Japón. Bajo el sobrenombre de SOTUI (acrónimo de Seeds of the upcoming infection, semillas de la infección que viene) ha puesto en marcha el sello musical Rising Sun Traxx, orientado a los sonidos más duros –j. mainstream hardcore– de una determinada clases de videojuegos japo: los rythm games, en los que el jugador debe realizar unos movimientos sobre una plataforma acordes con lo indicado en la pantalla y al ritmo de la música.

El joven –que participó en el Congreso Utopía Noroeste el pasado fin de semana– explica que está “acabando los temas para un juego japonés nuevo que aún no tiene nombre” pero que parece prometedor. Además, ha firmado otras dos composiciones “para Lanota y también estoy trabajando en un proyecto con la cantante e ilustradora Kitty Poison –el nombre artístico de Sara, su pareja– y otros compañeros de Valencia más Holanda para juegos de ritmo pero con música metal, no electrónica” en el que además habrá que utilizar el giroscopio del teléfono, aclara.

Denís defiende que ahora está “probablemente” en su “mejor momento” aunque reconoce que el mercado “está en una situación difícil. La gente busca el momento perfecto para lanzar un juego en el que ha habido mucha inversión, para que no pase desapercibido”.

En su recuerdo, está la primera parte del confinamiento cuando todas las empresas cerraron paralizando sus proyectos. “Cuando se empezó a recuperar la actividad en Taiwán y Corea, empezaron a llegar nuevos encargos y reanudando otros”, detalla un joven que se adentró en esta aventura a los doce años.

“Me bajé un programa y empecé a hacer cosas, pasé unos años haciendo el tonto y a base de eso empezaron a salir composiciones. Cuando tenía 17 –ahora cuenta con 27– pensé en profesionalizarme porque veía que lo que yo hacía no lo realizaba nadie y había una oportunidad”, rememora.

Hace cinco años realizó su primera aparición en el videojuego nipón CrossxBeats de la compañía Capcom con el sello Attack the Music:

“Me pedían canciones intensas con mucha energía y pensé: ‘Esta es la mía’

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"Me pasé una semana casi sin dormir porque no estaba habituado a componer y adaptar un tema para la estructura de la música del videojuego de dos minutos 20. Lo envié en la hora límite y fue un hit”. Desde entonces, no ha parado, llegando a incluir tres temas en la banda sonora del famoso Cytus II donde su canción “Claim the game” triunfó.

"Entre todas las redes donde lo tengo (Spotify, YouTube...) sumo un millón de escuchas”

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Denís reconoce que incluso a él le resulta “raro” trabajar desde Cangas para el mercado asiático. “Aquí, no me conoce nadie pero cuando fui invitado a Chicago hace unos años, allí firmé autógrafos, me pedían fotos... Y cuando volvía a casa, bajón”, lamenta.

Ante la pregunta de si la música hecha por inteligencia artificial (exclusivamente por computadora) será el futuro de la música, Denís opina que “como progreso técnico es increible pero dudo que pueda sustituir a las personas porque por muy avanzada que sean las máquinas, los humanos volcamos mucho en la música, los sentimientos que tienes al componerlo influyen. Puede salir buena música de baile de inteligencia artificial, pero ¿música de sentimientos? Tengo mis dudas, está a años luz de llegar a nuestra complejidad ahora mismo”.

Sin embargo, la inteligencia artificial y otros entornos como el gemelo digital dan pasos muy avanzados y Galicia no debe perderlos de vista.

Manuel Meijide, CEO de ILUX Visual Technologies, radicada en A Coruña, explica que “nosotros somos una empresa especializada en visualización avanzada. El gemelo digital es la unión del mundo físico y virtual de la forma más integral y accesible”.

A través del Big Data, del internet de las cosas e Inteligencia Artificial, detalla, “tenemos cantidades ingentes de información. El problema reside en cómo gestionarla y hacerla accesible para el usuario”

“La nueva revolución industrial es poder acceder a la información en distintos sistemas”

Manuel Meijide - CEO de Ilux

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Manuel Meijide - CEO de Ilux

Para entenderlo mejor, facilita ejemplos: “En la industria 4.0, la nueva revolución industrial enlas empresas es poder acceder la información en los distintos sistemas (sensores desplegados por la planta...) tener los cuadros de mando que permiten visualizar qué está pasando en cada una de las fases de una producción”.

Para Meijide “ocurre lo mismo si lo extrapolamos a una ciudad. Las smartcities son como una ciudad espejo de lo que pasa en una real. Pasan incidencias e informaciones y con el gemelo digital el usuario visualiza qué ocurre en tiempo real. Lo utilizamos mucho en temas de turismo donde se accede a información heterogénea, por ejemplo, dónde hay plazas libres en parkings, la situación de muchas playas como ocurrió este año por el Covid cuando se limitaba el acceso... Acceder a esa información hace que tengamos el mundo real en un marco virtual integrado”.

Zurita, tienda de moda

Esta monitorización digital (control y evaluación) se está llegando a realizar en tiendas de ropa para analizar los gustos, tendencias, problemas y necesidades de los consumidores con el fin de adecuar la producción.

Zurita es una firma de moda sostenible china creada en 2015 que tiene a la gallega Amalia Formoso como responsable.

“Los socios se dieron cuenta de que en cuanto crecía la empresa, crecía el problema (contaminación y no sostenibilidad ambiental). Sostenibilidad y fast-fashion a nivel financiero no funcionan”

Amalia Formoso

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Tras analizar el problema del modelo de negocio, se dieron cuenta de que la acumulación de stock reduce los márgenes debido a la venta con descuentos en precios. Esto obliga a reducir la calidad. “Es un modelo obsoleto, por lo que hemos diseñado uno nuevo donde la tecnología tiene mucha importancia”, explica.

“Lo que hacemos es implementar la tecnología para que funcione de manera eficiente. Todos los meses producimos una nueva colección y la llevamos a tienda. Cada tienda tiene seis prendas de cada modelo. La tecnología mide la interacción con cada una de las prendas, las que se llevan al probador y las que se compran. Tenemos muy controlados los ratios, semanalmente, pero cuando esté terminada la tecnología será diariamente para adelantarnos a cualquier problema y ver qué quiere el cliente”, detalla Formoso, quien también participó en Utopía Noroeste.

Pero, ¿cómo se realiza ese control? “Hay distintas tecnologías como una cámara que analiza el tráfico en tienda, un sensor y un chip en cada prenda. Este último, capta el movimiento y el sistema anota que una persona ha cogido esa prenda. Eso sirve para saber qué prendas atraen a la gente a la tienda, cuáles gustan...”, apunta.

El Covid les hizo darse cuenta de que todas las empresas de moda vendían la ropa de invierno en verano porque habían paralizado la producción y porque tenían muchos stocks. “A nosotros, nos afectó al tener menos cash (debido a las menores ventas) pero no nos afectó al negocio porque la colección de primavera y la de verano llegaron a tiempo. Nuestra manera de operar es como se tiene que hacer, con tecnología, creando un software que queremos empezar a vender a otras marcas para que sean más eficientes y sostenibles”, anuncia.

Además Zurita ofrece beneficios para las compradoras. “El cliente puede probar la ropa y comprarla al momento; comprarla y recibirla en casa de tres a cinco días con el 10% del descuento o esperar una semana para producírselo directamente desde fábrica recibiendo él un 20% de descuento”, explica Formoso.

También echarán mano de la Inteligencia Artificial para recoger los datos de distintas bases de datos, Instagram, revistas de modas… “En función de diferentes pesos que otorgamos, por ejemplo, lo que está más de moda es el 40%, nuestra imagen como empresa de moda es un 20%, el feedback que recibimos de las chicas de ventas tiene otro porcentaje. La AI reúne toda esa información para decirnos qué debemos producir”, concluye.

El gemelo digital: un cambio en mentes y empresas que genera ciertos miedos


Manuel Meijide, CEO de ILUX Visual Technologies, empresa gallega que trabaja en nuevos entornos como el gemelo digital opina que “en Galicia, se está haciendo grandes esfuerzos por conseguir la transformación digital de las empresas, aunque sean tradicionales porque para sacar una mayor rentabilidad tienes que monitorizar o medir la producción que tienes, para ver las incidencias y mejorar los procesos. Es algo que viene inevitablemente”. Reconoce, no obstante, que es preciso un cambios en las mentes.

“Hay muchos miedos, explica; uno es la gestión del cambio, que las personas asuman que tienen que empezar a trabajar de manera distinta. Hasta ahora, en muchas empresas, los datos se recogían de forma manual en una libreta. Ahora el concepto es distinto, todo está en la nube”.

Reconoce que “estamos en un punto grande de inflexión con tecnologías que provocan incertidumbre, miedo a lo desconocido”, lo que siempre ocurre cunado hay una evolución tecnológica.

Mejide tiene claro que “cada vez compartimos más información porque cada vez queremos tener más servicios. Tiene un riesgo: la utilización de las herramientas con malos usos”.

Precisamente, el fin de las nuevas tecnologías es obtener una “mejor calidad de vida porque podemos acceder a las cosas de manera más directa como, por ejemplo, los procesos administrativos. Antes, suponían un desplazamiento al banco... Si lo podemos hacer a través de internet, se traduce en más tiempo libre, en más tiempo para nosotros. Hay que ver la parte positiva delos desarrollos tecnológicos para tener una vida mejor y, en el caso de la industria, producir mejor y ser más eficientes”.

“Con el gemelo digital, reflexiona Manuel Meijide, pasa como con la Inteligencia Artificial que suena a futuro pero que las utilizamos de forma rutinaria y no la identificamos con ella, desde que compramos cualquier producto en Amazon, hasta que pedimos recomendaciones de sitios turísticos o que nos venga información en el móvil por la ubicación en la que tenemos”.


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