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Eva Gª Sáenz de Urturi: “Llegué al final de ‘Aquitania’ casi en estado agónico”

“Comencé a leer sobre Leonor y me enamoré de ella y de toda Aquitania”, afirma la autora de este “thriller” ambientado en la Edad Media ganador del Premio Planeta

Sandra Barneda y Eva Gª Sáenz de Urturi, finalista y ganadora del Planeta.

Sandra Barneda y Eva Gª Sáenz de Urturi, finalista y ganadora del Planeta. FdV

“Eché un pulso con Leonor y Leonor me ha ganado”. Así se refirió ayer Eva García Sáenz de Urturi (Vitoria, 1972), a “Aquitania”, la novela con la que resultó ganadora del Premio Planeta 2020, un “thriller” histórico que tiene como protagonista a Leonor de Aquitania, dos veces reina consorte–primero de Francia y después de Inglaterra– y madre, entre otros, de Ricardo Corazón de León y Juan sin Tierra. “Es un caramelo para cualquier escritor”, reconoció.

A la escritora alavesa, autora de la famosa “Trilogía de la Ciudad Blanca”, el confinamiento le sorprendió en la recta final de esta novela, por lo que no recuerda mucho de sus últimas semanas. Lo que no olvida es que cuando salió del despacho, tras cerrar la historia, liberó toda la tensión en un lágrimas.

“Llegué al final de ‘Aquitania’ casi en estado agónico, casi me sepulta”, aseguró ayer en el Club FARO, que se celebró en directo a través de internet ante la imposibilidad de que García Sáenz de Urturi y la finalista del premio, la periodista de Mediaset Sandra Barneda, pudiesen desplazarse hasta Vigo debido a las restricciones impuestas por la pandemia.

La conferencia online tuvo como presentadora a la periodista viguesa Guada Guerra, que también se encargó de transmitirles las preguntas del público, entre el que se encontraban personas de toda España y también de otras ciudades europeas, como Toulouse (Francia) y Londres (Reino Unido).

Esta ha sido la novela más compleja para Gª Sáenz de Urturi, que adelantó que no habrá secuela. “No habrá ‘Aquitania 2’ Dejé aparcada mi vida durante dos años y medio para escribir esta novela. Hay que elegir, tengo 48 años y la pandemia ha puesto en perspectiva los valores y cómo queremos vivir el resto de la vida que nos toque, y una novela de esta complejidad, a la que ha habido que ponerle mucho andamio, ha sido un trabajo de Atlas, de llevar el mundo sobre mis hombros”, aseguró. Y es que, construir este “thriller” ambientado en el medievo ha sido un “trabajo consciente de inmersión” para el que la ganadora del Planeta ha tenido que consultar casi dos centenares de libros sobre Leonor y la Edad Media en Aquitania e Inglaterra.

Pero en “Aquitania” hay otro escenario al que Gª Sáenz de Urturi está especialmente ligada: Galicia, ya que en Santiago es donde muere el padre de Leonor, una muerte misteriosa que será el punto de partida de la trama. “Aunque hace años que vivo en Alicante soy norteña y necesito volver al norte: a Vitoria, a Cantabria, a Galicia”, reconoció. Por ello, lamentó no poder estar en Vigo, aunque prometió volver en cuanto la situación lo permita.

“Aquitania” respira, reconoció, las intrigas de “Juego de tronos” y la investigación de “El nombre de la rosa”, dos referentes literarios muy presentes en esta novela, pero también es un recorrido turístico por ciudades como Poitiers y Burdeos, que espera que atrape a nuevos lectores como ya hizo ya “Trilogía de la Ciudad Blanca”. Una historia que tiene, además, unos personajes muy potentes, comenzando por su propia protagonista, una de las figuras más importantes del medievo europeo.

“Comencé a leer sobre Leonor y me enamoré de ella y de toda Aquitania. Eran un elenco de personajes tan fuertes que tuve que meterlos en un confito porque no tengo no siquiera que hacer de titiritera; ellos van solos. Eran personajes tan fuertes y con objetivos tan contrapuestos que daban para conflicto en todos y cada uno de los capítulos. Son personajes muy agradecidos para un escritor”, aseguró.

BARNEDA: "EL TRABAJO DE ESTA NOVELA ES CASI DE CIRUJANA EMOCIONAL"


La periodista Sandra Barneda (Barcelona, 1975), finalista del Premio Planeta con “Un océano para llega a ti”, asegura que esta novela es para aprender, una historia coral y muy cercana centrada en las cosas pequeñas y, sobre todo, esperanzadora. “Es un trabajo casi de curujana emocional”, afirmó la escritora refiriéndose a una novela que también es un canto a la vida. “No quería una cosa edulcorada como final; quería que fuese un pedazo de vida porque la vida sigue”, explicó la conocida presentadora de Mediaset. En “Un océano para llega a ti”, Barneda narra la historia de Grabiele, que vuelve al pueblo de los veranos, Candeleda, de su infancia para reencontrarse con su padre, con quien hace años que no mantiene el contacto, y cumplir el último deseo de su madre, Greta. Las cartas que dejará escritas a su familia, alterarán la vida de todos y revelará a la protagonista que en la vulnerabilidad está la magia de la vida. “Es una novela para que viajes, para que salgas de ahí con unas ganas tremendas de vivir”, aseguró.

Barneda reconoció que el veredicto de los Planeta le pilló en casa, sola, en cuarentena por el Covid-19, circunstancia que ocultó en su momento para que no acaparara el protagonismo. Brindó sola y las primeras felicitaciones le llegaron vía WhastApp. “Aún así, fue una experiencia muy bonita”, aseguró la periodistas, que reconoció que jamás hubiese imaginado acabar siendo finalista. “Cuando me pongo a escribir necesito meterme en mi mundo –a mí me gusta deshinibirme de esta manera–, pero nunca pude pensar que pudiera quedar finalista del Planeta. Además del prestigio que tiene y de formar parte de un club selecto de escritores, lo que hace este premio es que llegue a más gente y esto es lo que queremos los escritores, que tu historia viaje a cuantos más lectores, mejor”, relató. Le falta, el contacto directo con los lectores, en suspenso por la pandemia. “Cuando estás escribiendo vives en tu burbuja, pero cuando sales de ella lo más bonito es compartirlo con los demás”, afirmó. Respecto a la razón que le impulsó a ubicar la trama de “Un océano para llega a ti” en este pequeño pueblo avilés de apenas 5.000 habitantes fue una necesidad de volver al rural, a su magia, a sus tradiciones. “Necesitaba la belleza y la magia del paisaje de Candeleda para centrar el universo de padre e hija y ese océano metafórico que tienen que recorrer para volver a mirarse a los ojos como se habían mirado”, aseguró.

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