10 de marzo de 2009
10.03.2009

Científicos gallegos descubren células madre en una glándula de la cabeza

El órgano, llamado hipófisis y situado bajo el cerebro, se estructura en nichos que permiten que se dividan en función de las necesidades del cuerpo y que se conserven a lo largo de la vida

10.03.2009 | 01:00
Clara Álvarez Villamarín (segunda por la derecha), junto al grupo de investigadores que coordina.

Un equipo de investigadores de la Universidade de Santiago de Compostela (USC) ha descubierto por primera vez la presencia de células madre en la hipófisis, la glándula endocrina situada debajo del cerebro que regula la mayor parte de los procesos biológicos del organismo.

La importancia de este hallazgo radica en la presencia de células madre organizadas en nichos. "Con esta estructura, si alguno de los órganos necesita células madre, esta se divide y una parte se queda en el núcleo del nicho mientras que la otra célula funcional irá hacia el órgano que requiera su presencia", explica Clara Álvarez Villamarín, coordinadora del proyecto del departamento de Fisiología de la USC.

Con la edad las células madre se van gastando al dividirse. "Al conservar siempre una célula madre en el nicho, el organismo nunca se queda sin ellas. La hipófisis necesita funcionar bien porque se está renovando constantemente", añade.

El nicho de células madre que los investigadores de la USC hallaron en la glándula endocrina son un tipo de células que pueden transformarse en cualquier tipo de células hipofisarias o neuronas.

La hipófisis regula seis tipos de glándulas diferentes: la del crecimiento, la de tiroides, la de ovarios, la de testículos, la suprerrenal y la de la lactancia (prolactina). "Las células madre se adaptan a las necesidades del organismo. Si estamos en la edad de la pubertad, la hipófisis producirá más hormonas del crecimiento, por ejemplo", aclara la investigadora. Además, destaca que durante la etapa infantil, sobre todo al nacer, se produce el mayor número de divisiones.

Este descubrimiento –en el que han colaborado el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas y la Universidad de Sevilla– abre las puertas a un nuevo campo de investigación, sobre todo después de haber conseguido purificar las células madre a través del marcador GSRA2. Aunque todavía se necesita saber más, los fines de este hallazgo se relacionarían con enfermedades derivadas del déficit de hormonas que genera la hipófisis. "Todavía queda mucho por investigar, pero con el tiempo estas células madre podrían ser utilizadas para tratar el enanismo hipofisario u otras enfermedades donde hay falta de hormonas hipofisarias", asegura Clara Álvarez.

Hasta el momento se han realizado experimentos en ratas y ratones y se ha constatado que existen también células madre en la hipófisis humana –gracias a la colaboración de Miguel Japón, del Hospital Virgen del Rocía de Sevilla–. El descubrimiento se publicará el próximo viernes en la revista científica PLoS ONE, perteneciente al Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos. Además, la publicación médica The EMBO Journal también se hizo eco de los resultados de esta investigación.

Patentado el marcador purificante

Los investigadores responsables de este hallazgo han patentado la proteína GSRA2, que se sitúa en la parte externa de la membrana que rodea las células madre y que ha servido al grupo para purificarlas "in vitro" y ver cómo se mueven. "Los cilios (una especie de pelos en la superficie de la célula) juegan un papel importante en el proceso de división y movimiento de las células madre, que crecen en forma de esferoide", asegura Clara Álvarez.

"Hemos patentado el marcador", afirma la investigadora. "El mayor problema era conseguir la manera de purificarlas para trabajar con ellas y poder separarlas cuando aún están vivas. Con este marcador, a través de la técnica ´in vitro´, hemos conseguido mantenerlas puras", añade.

Galicia, referente en investigación endocrina

El grupo del departamento de Fisiología de la USC lleva trabajando aproximadamente cinco años en este descubrimiento, pero hace ya más de 20 años que los profesionales gallegos se dedican a la investigación. "Este es un gran avance en la endocrinología, lo que refleja que Galicia es una gran potencia en este campo de la ciencia", asegura la profesora Clara Álvarez, que destaca la figura de Felipe Casanueva y Carlos Diéguez. "Es muy gratificante para uno mismo ver todo lo que se está consiguiendo en este terreno. La ciencia no la puede llevar a cabo una sola persona, sino varios equipos", añade.

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