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La edad de la viveza

Javier García Rodríguez publica "Mi vida es un poema", un libro en torno a la adolescencia

Mi vida es un poema - Javier García Rodríguez - Ediciones SM - 176 páginas

Mi vida es un poema - Javier García Rodríguez - Ediciones SM - 176 páginas

El poeta Javier García Rodríguez se asoma a la rutilancia vital, abismos de duda y pasos inciertos de los adolescentes con el poemario Mi vida es un poema, ilustrado brillante y laboriosamente por María Herreros. Colorido en las formas artísticas y en el fondo literario. Sentimientos y ensoñaciones primerizas que se perfilan al mundo, entre una ternura despierta, fuerza de un enérgico despertar y una singular concepción del cosmos. Todo ello con el refuerzo de la poesía. Adentrarse en el mundo de un joven resulta todo un ejercicio literario, sumergirse en una edad y estado de ánimo, según su autor. "El acercamiento al mundo juvenil lo hago desde el lenguaje, y no desde una supuesta identificación mal entendida. Tampoco desde la condescendencia ni el paternalismo. En la poesía, el artificio debe ser máximo, pero no debe notarse. Por lo tanto, la naturalidad en poesía es siempre artificial", reflexiona. García Rodríguez se acerca a lo poético con humor y juegos de palabras. "La función lúdica de la poesía no está reñida con la profundidad. De hecho creo que está función está el origen de la poesía. Jugar con las palabras es dotarlas de una nueva vida. Las palabras están vivas en los poemas. En el diccionario están muertas. Eso no quita para que yo intente llevar al límite las posibilidades del género, ampliándolo o poniendo en duda alguna de sus inercias, etc".En la temática de los poemas están muy retratadas las costumbres, pasiones y nuevas realidades de los jóvenes de hoy, desde los fulminantes wasap a los nuevos iconos de moda.

"La editorial ha confiado, precisamente, en el hecho de que no sea una propuesta convencional, sino arriesgada, que no suena a esa nueva poesía que ni es poesía ni es nueva, y que solo busca los mínimos estéticos y sentimentales utilizando trampas muy burdas", afirma el autor. En ese trabajo editorial hay además una gran idea. "La decisión de proponer a María Herreros como ilustradora del libro es un acierto total. La cubierta es una joya. Y las ilustraciones del interior potencian el sentido de los poemas. Un lujo colaborar con ella. El diseño del libro como objeto es una maravilla. En la editorial han imaginado y se han dejado llevar por la imaginación. Sobre el posibles alienta a la lectura que pueda generar el poemario, García Rodríguez opina que "los lectores futuros se crean de muchas maneras. En ningún caso obligando a leer. Ser lector es un ejercicio de imaginación, de búsqueda, de placer y de esfuerzo. La poesía es el género más fosilizado y establecido históricamente, pero al mismo tiempo es el que permite abrir más puertas. Leer poesía hoy se ha puesto de moda, por lo que parece. El lector de poesía viene de la música, del rap, del Slam poetry? Pero a mi juicio no debe quedarse ahí. Cada lector es un mundo".

La literatura infantil y juvenil ha de ser apta para todos los públicos con un criterio unívoco de calidad, como argumenta el escritor. "No me cabe duda de que, para respetar a sus lectores, la literatura infantil y juvenil debe tener la misma calidad que la "otra literatura", si es que podemos llamarla así. No tengo muy clara en mi trabajo la distinción. La inmensa mayoría de los poemas de Mi vida es un poema podrían formar parte de un libro "para adultos" sin que estos sintieran que se les estaba infantilizando".

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