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Joaquín Martínez "Kin": "La Carballeira en sí es uno de los cabezas de cartel del Portamérica, es única"

El promotor del festival cifra en cerca de 4 millones de retorno económico en la comarca

Kin Martínez, en la entrada del Portamérica. // Noe Parga

Kin Martínez, en la entrada del Portamérica. // Noe Parga

Tras trabajar en pubs, en el Servicio de Colocación de Emprego o periodista, Joaquín Martínez, "Kin", supo convertir su pasión, la música, en su medio de vida. Empezó organizando el Cultura Quente y acabó creando festivales como O Son do Camiño o el Portamérica, que viene de celebrar el pasado fin de semana una nueva edición en el que se llegaron a agotar todas las entradas.

-¿Qué nota le pone a la edición del festival Portamérica?

-En muchos aspectos, ha sido sobresaliente. Estamos especialmente contentos con la nueva línea de programación que era la que tenía que ver con la naturaleza, sostenibilidad, concienciación de igualdad, solidaridad? Por ser la parte más novedosa. La gastronomía dio otro salto, parecía imposible superar al año pasado y realmente este año ha sido increíble por el número de cocineros, pero, sobre todo, por la diversidad y cantidad de gente. Es muy difícil juntar en un evento a estos nombres. También en la parte musical por esa apuesta de los artistas emergentes del otro lado del Atlántico. El público agradece porque les estamos ofreciendo cosas diferentes, complementarias a otros festivales. En seguridad, atención, a nivel organizativo y técnica, funcionó a la perfección.

-¿Fue buen síntoma agotar las entradas por segunda vez?

-Te da una responsabilidad de cara al próximo año de seguir dando lo máximo. Pero también queremos destacar la repercusión que tuvo el festival en América Latina. Fue retransmitido por todo el continente a través de Radio Nacional de Colombia.

-¿Cuál puede ser el retorno económico del festival?

-No nos atrevemos a decirlo aún. En base al estudio que hicimos el año pasado, con el incremento de público de esta edición, de venta y de reservas hoteleras en toda la comarca, doblamos lo del 2018. Si, dejamos el año pasado 2 millones de euros, este año deberíamos estar cerca de los 4 solo en Caldas-O Salnés, sin entrar en otro tipo de impacto que es más difícil de controlar.

-Está claro que Portamérica ya no es solo música. ¿Cuáles son los valores del festival?

-Todo lo que tenga que ver con mejorar la condición humana. La situación de las personas y la humanidad está siendo amenazados a un ritmo demasiado rápido. Por ejemplo, me preocupa con lo que pasará en la era digital con todos los contenidos. Si no somos capaces de cuidarlo, la música del futuro posiblemente carezca de raíces. La esencia milenaria y la tradición no puede desaparecer ni podemos privar a las generaciones futuras de conocerlas. Por ahí va el Portamérica, pero no solo eso. Se está atacando a lo más noble de las personas y queremos poner sobre la mesa cuestiones como la solidaridad, sostenibilidad, pero también que la participación ciudadana trabaje por el respeto a la dignidad de otras personas. Fíjate en lo que está pasando en las fronteras, en las guerras absurdas. No quiero ser profeta de nada, pero nuestra intención es seguir colaborando en la concienciación y en la visibilización de todas estas causas.

-Se amplió el ShowRocking, también 4.000 metros cuadrados en una finca. ¿Pesan las limitaciones de espacio de la Carballeira con respecto a la gran explanada de Nigrán?

-Fue una situación forzada en su momento y tomamos la decisión de llevarlo a la Carballeira de Caldas que es un escenario que conozco a la perfección. Traer el Portamérica a Caldas fue un cierto, Carballeira en sí es uno de los cabezas de cartel del festival, es única.

-¿Por qué?

-La Carballeira tiene magia. Son los árboles, el jardín botánico, la zona fluvial, incorporamos una finca trasera que nos ha dado muchísimo. El cambio de Nigrán a Caldas era inevitable. ¿Si estamos más limitados de aforo? Lo hacemos porque queremos garantizar que nuestro público disfrute. No tiene ningún sentido montar un festival como este para masificarlo. Hay un extremo cuidado con los carballos y queremos acercar al público a esa Galicia meiga. Todos los artistas disfrutan mucho y nos dicen que nunca habían tocado en un lugar así y que es un festival diferente. La Carballeira te arropa y te da complicidad, las luces en la noche, la sombra, la frescura del río.... Caldas es el pueblo perfecto de tamaño perfecto porque es un festival urbano que a un minuto tienes el pueblo. La gente pude salir a tomar algo por el pueblo y volver perfectamente.

-¿Tiene que ver que viniese el Portamérica a Caldas por ser usted de Briallos y por haber organizado el Cultura Quente?

-Claramente. No hubiese hecho un cambio tan radical si no conociese la Carballeira y lo que daba de sí. El primer concierto que organicé en ella fue en1998 cuando ni me dedicaba a esto. Sabía que era un aliciente. Puedo decir con orgullo que, en tu zona, donde has nacido, estás generando un aliciente económico para mucha gente que lo necesita y que, además, tus amigos de toda la vida se lo están pasando bien. Es difícil ser profeta en tu tierra y no sé si lo he conseguido, pero estoy encantado trabajar en mi tierra y con mi gente.

-Iván Ferreiro, Xoel López, Vetusta Morla?Una infinidad de grupos son incondicionales de la Carballeira. ¿Le piden que los lleve a tocar a Caldas?

-El primer año de Portamérica era un festival completamente blanco, sin patrocinadores. Les conté la idea a unos artistas y se quedaron prendados de la propuesta. Los artistas están en su casa, le tenemos mucho respeto. Trabajen con nosotros o no, somos familia. No solo el Portamérica, también desarrollamos artistas dentro y fuera de España, trabajamos por mejorar su situación, también reivindicando el reconocimiento de la industria como sector estratégico. Cuando organizas un festival son muchos los recursos que le dedicas. La música solo no es el caché del artista, está la logística, transporte, turismo, moda, medios de comunicación? no es música, pero se beneficia. También el desarrollo del talento.

-Por esa Carballeira pasó mucho talento.

-Mucha gente y ha visto a nacer artistas. El primer festival que hizo Vetusta Morla fue en 2008 en el Cultura Quente. Pero Xoel también, La Vaca Azul, Caléxico de Depedro? algunos incluso se quedaban en mi casa a dormir. Leiva me dijo: "el primero que me trajo al Náutico fuiste tú". Y yo, que ni idea... Son cosas que quedan ahí y, puedes cometer tus errores, pero con respeto se consigue mucho.

-Pucho, cantante de Vetusta Morla, contó en 2018 aprovechando la "intimidad" de la Carballeira su vinculación con usted. ¿Cuál es su versión?

-Pucho vino con un pase de backstage y vino a buscarme. Llovía y acabamos debajo de una carpa y me dijo: "algún día me gustaría tocar aquí". Le pregunté si tenía un grupo y me dice que Vetusta Morla y lo primero fue preguntarle si eran asturianos. Le dije que mandaran una maqueta y le dije: "si molas, tocas". Eso fue un sábado y el martes recibí un dossier supercuidado con el EP "Mira" y me encantó. Fue una conexión, pero muchos amigos comunes también hicieron de celestina. Cuando salió "Un día en el mundo", querían salir ya, llevaban 10 años esperando para sacar su nuevo disco, pero estábamos con la despedida de Deluxe antes de Xoél López y al final esperaron unos meses y sacar "Un día en el mundo" que es un disco que ha cambiado muchas cosas en este país.

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