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Una senda peatonal de medio kilómetro en la PO-225 y un puente sobre la AP-9 y el Eje Atlántico ferroviario

La Consellería de Infraestruturas diseña, en paralelo a la variante de Alba, una senda peatonal y para peregrinos por la actual PO-225. El proyecto se presupuesta en 550.000 euros, más otros 82.000 para expropiar unos 1.800 metros cuadrados en 37 fincas.

Se trata de resolver con esta senda el peligroso "punto negro" que supone esta carretera para los peatones en general, pero para los miles de peregrinos que realizan el Camiño Portugués y que deben transitar por 580 metros de la PO-225 sin apenas arcén ni medidas de seguridad. La senda se realizará precisamente en esos 580 metros mediante un itinerario mixto (peatonal y ciclista no deportivo), mediante la construcción de una senda de uso compartido.

Se ha elegido ese recorrido -más o menos la mitad de la longitud total del vial- por la "mayor afluencia de tránsito, y por el trazado muy sinuoso con curvas de radio reducido, lo que dificulta los posibles cruces de la vía por parte del peatón y el ciclista dada la escasa visibilidad".

Además de la senda, se apuesta por "la reordenación del espacio público del núcleo de San Caetano" y se incluye la ejecución "de un tramo en estructura (pasarela peatonal) para salvar el río Cortes situado en el punto kilométrico 0,820 de aproximadamente quince metros de longitud".

Lo que sí se descarta es "la conexión del itinerario peatonal y ciclista con la carretera autonómica PO-531, dado que esta carece en la actualidad de un itinerario definido y seguro".

Por su parte, la futura variante de Alba discurrirá en viaducto en el 27% de su recorrido. Será un puente de 265 metros para una carretera total de 992, que servirá para sobrevolar la AP-9, el Eje Atlántico ferroviario y el río Granda.

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