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Faro de Vigo

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Tres años de prisión y multas de 210.500 euros por dos plantaciones de marihuana

La jueza no cree su “extravagante” versión de que, mientras pescaban, los atrajo el olor de una finca donde fueron pillados recogiendo cogollos. La “abismal cantidad” descarta el autoconsumo

Dos agentes del instituto armado, tras una incautación de marihuana. GC

Un hombre de Xinzo de 33 años y otro natural de Palencia de 34 han sido condenados por la magistrada del Penal Número Dos de Ourense a 3 años de cárcel más una multa individual de 210.500 euros, como responsables de un delito contra la salud pública, en la modalidad de sustancias que no causan un daño grave a la salud (cannabis). La sentencia no es firme y admite recurso de apelación a la Audiencia Provincial.

La jueza ve acreditado que, en una fecha anterior a mediados de septiembre de 2020, los encausados habían plantado de común acuerdo, en un paraje del municipio de Rairiz de Veiga, dos plantaciones de marihuana: una con un total de 124 ejemplares y otra con 69, que sumaban 95 kilos de inflorescencias secas de cannabis y 39,5 kilos de hojas de planta de cannabis.

Esta cantidad de marihuana, intervenida por la Guardia Civil el 1 de septiembre de 2020, podría alcanzar en el mercado negro un precio en conjunto de 242.816,96 euros. Este caso se tipifica dentro del subtipo penal agravado de notoria importancia, dentro de las sustancias que no causan un grave daño a la salud.

Tenían instaladas unas trampas para asegurarse de que nadie había estado allí

En el juicio, los acusados negaron haber plantado ellos la marihuana. Según su versión, el día de su detención habían ido a pescar al río, les vino un fuerte olor a marihuana, cruzaron el río y, al ver la plantación, decidieron coger algún cogollo, porque los dos son consumidores. En ese momento fueron pillados por los agentes de la Guardia Civil, dijeron los acusados.

La jueza ve “extravagante” su versión y asegura que “resulta totalmente incompatible” con los datos objetivos de la causa. Los guardias indicaron que ninguno de los implicados llevaba útiles para pescar, solo unas tijeras y un cubo donde habían introducido cogollos.

La manifestación de los encausados no encaja con lo que observaron los agentes en su vigilancia: vieron a los acusados llegar en un vehículo, cruzar el río y meterse en la plantación, donde tenían instaladas unas trampas para asegurarse de que nadie había estado allí. A continuación cortaron los cogollos.

“Tendría que acreditarse un consumo totalmente abusivo como para poder empezar a considerar mínimamente justificada la posesión de tan abismal cantidad de plantas de marihuana”

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La magistrada considera “mucho más creíbles” las declaraciones de los agentes. Añade, además, que el simple hecho de recolectar la droga ya sería delito, aunque no la hubieran cultivado. “Es indiscutible que tenían el control sobre lo que estaba plantado”.

Las cantidades incautadas “superan claramente el acopio que una persona pueda hacer para un consumo anual” de marihuana, que es de 7,3 kilos. Los acusados alegaron que son consumidores de la droga, pero “tendría que acreditarse un consumo totalmente abusivo como para poder empezar a considerar mínimamente justificada la posesión de tan abismal cantidad de plantas de marihuana”, de 134 kilos, expone la magistrada.

“Aun acogiendo la postura más favorable para la defensa, de desechar hasta el 80% de las plantas incautadas, se seguiría superando con creces la cantidad de notoria importancia”, afirma.

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