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Teatro universitario en busca de la utopía

Parte del elenco de la obra durante un ensayo en el campus. | // IÑAKI OSORIO

Maricastaña, el nivel 3 del Aula de Teatro Universitaria de Ourense, empieza hoy su gira por diferentes localidades de la península. La programación, con actuaciones confirmadas en festivales de Murcia, Eibar, Burgos, Pamplona, León, Pontevedra, Lugo o Vigo, devuelve la ‘normalidad’ al grupo tras dos años de actividad condicionada por la pandemia del coronavirus.

“Seguimos con miedo, con mucho cuidado y usando mascarilla hasta los últimos momentos, pero con ilusión”, dice Fernando Dacosta, director y autor de la dramaturgia que el grupo estrena hoy, a las 21.30 horas, en Covilha, Portugal, en el 26º Ciclo de Teatro Universitário da Beira Interior. Tras la función, viajarán toda la noche hasta Murcia, donde actuarán mañana en el Festival Internacional de Teatro Joven. La gira se concentra en dos meses y concluye con la representación en la Miteu de Ourense. Son semanas “muy cargadas” de actividad en las que los actores deben compaginar el teatro con los estudios y el trabajo. “Hacemos piruetas para poder ir y aprovechar esos viajes para asistir a representaciones, coloquios o visitar lugares de interés como el Teatro Romano de Cartagena, que veremos en Murcia”, señala Dacosta.

Dos integrantes del grupo ensayan una escena siguiendo las indicaciones de Fernando Dacosta. INAKI OSORIO

El montaje que estrenan, titulado “O parke do crepúskulo”, es una inspiración libre de la novela de Paul Auster Sunset Park, que aborda el movimiento okupa y reflexiona sobre lo legal y lo moral. “Son un grupo de personas que deciden convivir bajo el mismo techo ilegal”, relata Dacosta, y es esta okupación la que abre el debate. Lo que hacen es ilegal, pero también de justicia.

"Hay okupaciones que recuperan lugares, que dinamizan, pero es un movimiento antisistema y eso no se acepta”

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“Es un movimiento vituperado porque, como siempre, nos llega información sesgada; hay okupaciones que recuperan lugares, que dinamizan, pero es un movimiento antisistema y eso no se acepta”, explica el director. “Esto ocurre también en la obra”.

Dos actrices durante un ensayo. INAKI OSORIO

De la distopía a la utopía

En la larga lista de dramaturgias creadas por Dacosta para Maricastaña hay una tetralogía distópica inspirada en las novelas 1984, de George Orwell, Un mundo feliz, de Aldous Huxley, Fahrenheit 451, de Ray Bradbury, y El país de las últimas cosas, de Paul Auster. Por eso en esta ocasión, Dacosta vuelve a la utopía. “Mirando el mundo que nos rodea, parece que estamos viviendo una distopía. Así que por seguir a contracorriente, es el momento de recuperar la utopía”. Es ahí donde entra la frase de Galeano situando la utopía en el horizonte: “Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para qué sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar”.

“El teatro es un arte trimilenario y aquí sigue, a pesar de guerras, de persecuciones y de insultos"

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Esta es la tesis de la obra, recalca el director: “Se trata de dar esos pasos, de avanzar”. ¿Hacia dónde? “Hacia el progreso y la humanización”. Y en esto el teatro juega su papel: “El teatro es un arte trimilenario y aquí sigue, a pesar de guerras, de persecuciones y de insultos. Porque la gente, al fin y al cabo, tiene necesidad de saber, siente curiosidad. Y ese saber es el que hace que progresemos”, concluye.

El grupo Maricastaña, nivel 3 del Aula de Teatro Universitaria de Ourense, con su director, Fernando Dacosta. INAKI OSORIO

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