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El entroido rural y espontáneo resiste

Vilariño de Conso, Viana do Bolo y Manzaneda acuerdan mantener las tradicionales visitas de máscaras y foliones a las aldeas, pero reducen la asistencia fuera de su concello

Dos boteiros de Vilariño de Conso, con el embalse de fondo. | // BRAIS LORENZO

Los entroidos ancestrales de Vilariño de Conso, Viana do Bolo y Manzaneda conforman un ‘triángulo mágico’ propio en el carnaval ourensano. A diferencia del integrado por Xinzo, Verín y Laza, con programas muy definidos, grandes eventos mediáticos y desfiles multitudinarios, en estas localidades del oriente provincial el entroido conserva su esencia rural y un formato mucho más íntimo y, sobre todo, espontáneo.

Por eso, y pese a que tanto Vilariño como Viana asistieron el pasado martes a una reunión con representantes del triángulo mágico para unificar criterios en el contexto de la pandemia, estas tres localidades han decidido crear sus propias reglas. Así, y una vez conocido el protocolo de la Xunta para el carnaval, alcaldes y representantes de los foliones se reunieron ayer en Vilariño para fijar una hoja de ruta. Básicamente, resumen los tres responsables municipales, los entroidos se celebrarán como siempre.

Los representantes políticos y de las comisiones se reunieron ayer en Vilariño. FdV

Visitas de foliones y un desfile local

Foliones y máscaras recorrerán las aldeas, y cada concello celebrará el desfile en su día grande. La única novedad que se establece, para evitar que se produzcan aglomeraciones, es que los desfiles tendrán un carácter muy local, de manera que cada municipio recibirá la visita de un único folión de los otros dos concellos. El sábado será en Vilariño, el domingo en Viana y el martes en Manzaneda.

Además, se pedirá a los vecinos que eviten las “fariñadas”, ya que en estas localidades, a diferencia de lo que ocurre en el triángulo mágico, este acto requiere contacto físico.

“Lo que hemos acordado tiene mucho sentido”, apunta el alcalde de Viana, Andrés Montesinos, “porque aquí los foliones van de pueblo en pueblo, en grupos pequeños”. En su concello, apunta, este año solo participarán como foliones invitados los de Manzaneda y Vilariño, en grupos de 30 a 50 bombos y máscaras, y se prescindirá de otras visitas habituales, como Petín o A Veiga.

“El nuestro es un entroido de amigos, nosotros no tenemos orquestas, y como mucho puede haber alguna charanga por la tarde, por eso buscamos una solución diferente, adaptada a nuestro carnaval”, señala.

En Manzaneda, el alcalde, Amable Fernández Basalo, defiende un entroido “como siempre se hizo”, con foliones acompañados del baile de las mázcaras y visitas entre aldeas. “El día grande se invita a menos foliones, en lugar de 3 o 4, solo a uno, y el resto de los días como lo hemos vivido siempre, los que quieran hacer visitas a las aldeas pueden hacerlo, sin restricciones”, apunta. El regidor señala que lo singular de estos entroidos es, precisamente, la espontaneidad.

También la alcaldesa de Vilariño de Conso, Melisa Macía, destaca esta característica: “Nuestro entroido es rural y para los vecinos, es espontáneo, surge en el momento, sin programa”, por eso se mantienen toda las actividades con las recomendaciones sanitarias recogidas en el protocolo.

Las citas gastronómicas, todavía por definir

En el aire quedan las citas gastronómicas vinculadas a cada entroido, cuya celebración se valorará en una nueva reunión entre el 10 y el 15 de febrero, en la que se tendrá en cuenta la evolución de la pandemia.

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