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Ourense recibió un 12% más de turistas que en el verano de 2017 pese a no ganar plazas hoteleras

El Puente del Pilar cierra con buenos datos y una alta ocupación, pero todavía hay deberes pendientes por hacer como un mejor posicionamiento físico y digital, solucionar el apagón termal y más paquetes turísticos

Tres mujeres posan para sacarse una fotografía en la puerta de la Catedral de Ourense. |   // IÑAKI OSORIO

Tres mujeres posan para sacarse una fotografía en la puerta de la Catedral de Ourense. | // IÑAKI OSORIO

Ourense cierra el Puente del Pilar con alta ocupación hotelera en la provincia de Ourense. Lo hace superando el 90% en el conjunto de la provincia y con completos puntuales en la capital y en alguna villa. Pero lo cierto es que es la provincia recibe un 12% más de viajeros que hace cinco años con casi las mismas plazas hoteleras y un termalismo que está cerrado a cal y canto. ¿Se imaginan si estuviera abierto?

El mes de agosto de este año se registraron 45.379 turistas por los 40.065 del mismo periodo del año 2017, lo que supone un 12% más, pero mantiene la oferta hotelera sin grandes inversiones con 160 complejos por lo 159 que había en 2017. En referencia, a las plazas hoteleras pasa lo mismo aumentaron de las 2.906 hace cinco años a las 3.101 en este 2021. ¿Suficiente? Parece que no.

Precisamente, la capacidad hotelera de la ciudad es uno de los debes de la ciudad y la provincia que se debe mejorar. Una de las causas de la falta de inversión privada es por la ausencia de un plan urbanístico acorde al siglo que vivimos, ya que el vigente en el concello de Ourense es el de 1986.

Más deberes

Quien llegue a la estación de autobuses o de tren de Ourense se va a encontrar con que no existe una oficina turística para satisfacer sus necesidades. Un punto de referencia físico en la principal conexión de la ciudad. Precisamente, un estudio de la Universidad de Vigo destacaba este aspecto como uno de los más importantes para recibir la llegada del AVE, el recibimiento directo al viajero. Y no solo en la futura estación intermodal de Ourense, si no también en los principales puntos de referencia, como por ejemplo los aeropuertos.

A pesar de la poca predisposición, Ourense sigue recibiendo más viajeros que antes

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Para llegar al centro de la ciudad desde la estación de autobuses o de tren, los turistas se encuentran con un transporte público que está obsoleto y con una concesión en precario. Precisamente, Jácome todavía idea ese “innovador” recorrido del metro, que como muy pronto estará implantado en diciembre de 2022, es decir, un año después de la llegada del la alta velocidad. El Concello de Ourense sí que ha hecho cosas, no muchas, pero algunas sí. Nuevas señalizaciones turísticas, ampliación de la Oficina de Turismo, implantación mediante servicios privados de rutas culturales o temáticas por la ciudad.

Sin embargo, queda mucho por hacer. El “Ourense, capital termal” no existe. El eslogan con el que se promociona la capital ourensana en todas las páginas webs turísticas es una mentira para los turistas que llegan, ya que el Concello todavía no da con la tecla para acondicionar y adaptar las principales termas públicas de la ciudad a la ley de aprovechamiento termal que aprobó la Xunta. Adjudicó cuatro proyectos, que están en fase de redacción, de los que, de momento, nada se sabe.

Además, no hay una infraestructura termal de referencia en la capital. Manuel Baltar anunció el gran balneario termal, que como muy pronto estará, en 2023. Sin duda sería otro de los atractivos de la ciudad. En la provincia sí que hay balnearios pero están dispersos por la geografía ourensana. ¿Cómo va un turista al balneario de Cortegada, de Lobios o de Allariz? ¿Cómo llega a la Ribeira Sacra? No existen servicios para ir ni información directa sobre los mismos para satisfacer las necesidades de los turistas ‘analógicos’ y los que hay no responden a la demanda estacional del turismo.

¿Cómo va un turista desde Ourense a Lobios? ¿Y a Allariz?

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Y a pesar de los deberes de la Administración municipal y provincial, principalmente, Ourense sigue recibiendo más viajeros que antes y la sensación de instaurar un turismo familiar, cultural y gastronómico que con la pandemia se ha revalorizado, huyendo del turismo de masas de las zonas de costa y de alta explotación del ocio nocturno.

Precisamente, otra de las oportunidades por explotar es la de una serie de paquetes turísticos enfocados al ocio familiar y deportivo. Ourense no dispone de actividades de entretenimiento para menores ni tampoco de una oferta deportiva en familia que vaya en paquetes y que se promocionen en los puntos de llegada de turistas. Por ejemplo, el cicloturismo en Lobios, los deportes náuticos en Castrelo de Miño o las rutas de senderismo en el entorno del área metropolitana.

Los datos de turismo para Ourense son buenos. La locotomora económica del sector servicios se reactiva después de la pandemia, pero el atractivo de Ourense puede seguir mejorando para llegar a más lugares, atraer a más turistas y ofrecer alternativas para no aumentar las pernoctaciones y la estancia en los complejos hoteleros de la provincia.

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