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Límite al baño en plena alerta por calor

Piscinas de Oira, ayer por la tarde. |   // FERNANDO CASANOVA

Piscinas de Oira, ayer por la tarde. | // FERNANDO CASANOVA

Las restricciones de nivel alto que se aplican desde el sábado en Ourense, Barbadás y O Barco para contener la expansión del virus van más allá del cierre del ocio nocturno y la prohibición de servir en el interior de los locales de hostelería. En plena alerta por calor, la reducción del aforo en las piscinas al 50% limita también las opciones de refrescarse.

La normativa general por COVID-19 solo permite el uso de estas instalaciones con un 75% de aforo, pero el empeoramiento de la situación implica restricciones más duras. En el caso de las piscinas gratuitas de Oira, donde se ha establecido un sistema de cita previa por internet para asegurarse la entrada, limitar el uso a la mitad implica bajar de los 380 bañistas autorizados en situación “normal” a 296, explica el edil de Deportes, Mario Guede. Y esto en jornadas de valores extremos como las que ha vivido Ourense este fin de semana convierte a aquellos que consiguen un pase en auténticos privilegiados.

La ciudad de As Burgas alcanzó el sábado los 40,4º y ayer domingo el termómetro marcó 38,4º a las 17.00 horas, la temperatura más alta de Galicia. El aviso por calor que activó Meteogalicia desde el viernes y que alcanzó el nivel naranja este sábado quedó desactivado ayer y aunque las máximas empezarán a bajar, la ciudad todavía alcanzará registros de 35 y 36º hasta el miércoles.

No obstante, las plazas en piscinas municipales aumentan desde hoy, fecha en la que está prevista la apertura del vaso exterior de Os Remedios para abonados. Mario Guede señaló que la campaña estival está transcurriendo con normalidad, y que los bañistas han asumido los protocolos, entre ellos mantener distancias entre grupos de 1,5 metros y el uso obligatorio de mascarilla, excepto dentro de la piscina.

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