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Faro de Vigo

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Ceferino de Blas.

Va de cine

Los aficionados al cine están de suerte. Dos de los mejores directores españoles, Pedro Almodóvar y Fernando León de Aranoa, ponen en escena sus películas Madres paralelas y El buen patrón. Esta coincidencia da un impulso al cine que parecía estar de capa caída, entre las series de televisión, las nuevas tecnologías y la pandemia que habían retirado a la gente de acudir a la salas de exhibición. Pero la aparición de estos dos filmes españoles parece que ha aliviado la situación y devuelto a la gente a donde solía ir antes en Vigo, a los cines comerciales y a los Norte, las salas alternativas que disfrutan los vigueses.

Tiene doble atractivo que sean Almodóvar y Aranoa los artífices de esta recuperación del cine, por su calidad como directores y porque posiblemente vuelvan a enfrentarse en los premios Goya, como ya ocurrió en el año 2003 cuando compitieron con Los lunes al sol y Hable con ella, dos de los mejores guiones que han dirigido.

En aquella ocasión Aranoa, con la película que podríamos denominar viguesa de Los lunes al sol, ganó cinco Goyas y Almodóvar, con Hable con ella, solo uno menor, el de la mejor música. Entonces se dijo que la Academia quiso pasarle factura a Almodóvar, y debió ser verdad, aunque todos excusaron que se tratase de humillarle. Eran las consecuencias de competir.

Es posible que en la próxima edición de los Goya, a los que previsiblemente acudirán ambos directores por la calidad de sus respectivas películas, no vuelva a repetirse lo ocurrido, y los premios estén más repartidos. Pero habrá que ver el resultado de la votación, que decidirá cuál de las dos es la mejor. Aunque la Academia ya se inclinó por Aranoa al seleccionar su película para concurrir a los Óscar en representación del cine español, descartando a la de Almodóvar, que también estaba preseleccionada. Sería magnífico que León de Aranoa sumase su nombre a los de Garci, Trueba, Almodóvar y Amenábar, que ya ganaron el premio, pero tal vez los americanos no entiendan bien un argumento tan español como el de El buen patrón.

En cualquier caso, la mayoría de los espectadores de casa seguirá su propio criterio, que a la gente del cine le sobra capacidad crítica, y dirá si le gusta más la de la cuestión social o la de la memoria histórica, por más que la Academia se incline por una u otra. Siempre es más interesante la opinión del público.

"Sería magnífico que León de Aranoa sumase su nombre a los de Garci, Trueba, Almodóvar y Amenábar, que ya ganaron el Óscar"

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Se añade el morbo de que los principales actores de los dos filmes son, respectivamente, en la de Almodóvar, Penélope Cruz, y en la de Aranoa, Javier Bardem, el matrimonio cinematográfico más famoso de España, y más conocido internacionalmente. Ambos saldan su actuación con una interpretación soberbia, cada uno en su película. Y habrá pocos que no coincidan con este juicio.

Lo cierto es que los dos títulos han venido a animar el cotarro del debate. La de Almodóvar, en su línea de totum revolutum de sus obsesiones, como son la memoria histórica y los problemas de género o de sexo, y la de León de Aranoa con sus planteamientos sociales. No se olvide que Aranoa dirigió el documental sobre la aparición del partido Podemos, Política, manual de instrucciones, aunque ahora parece que las cuestiones sociales han quedado supeditadas a las de igualdad, género y las relacionadas con la individualidad. Lo social ha pasado a un segundo plano.

Aunque no todo son elogios para su película. Hay gente que discrepa de Aranoa porque salen pocas mujeres o por el excesivo protagonismo de Bardem. Son opiniones muy personales, y rebatibles, pero sirven para reactivar los argumentos del cine, cuando parecía que había quedado rebasado por otros medios de comunicación y había perdido la capacidad de crear opinión. No es así.

En definitiva, las dos películas han venido a recuperar el debate, y es bueno que haya debate, porque significa que el cine sigue interesando, y no solo son las series de televisión las que acaparan las tertulias. Porque si las cuestiones que plantean son motivo para la discusión, para aclarar cosas que están sucediendo y que captan a la gente, bienvenidas sean las dos películas, la de León de Aranoa y la de Almodóvar. Y los que todavía no las hayan visto, que lo hagan para entrar en el debate. De verdad, merecen la pena.

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