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Javier Sánchez de Dios.

Crónica Política

Javier Sánchez de Dios

Los localistas

Adaptando el dicho que algunos certifican, basta con sentarse en la puerta de casa para, llegado el momento, ver pasar la procesión de los localistas "buenos". O sea, aquellos que le buscan las vueltas al adjetivo para hacer ver que son todos "malos" excepto los que se refieren a determinados intereses que, además de ser los suyos, complacen a los que manejan los hilos. Y es inútil intentar que los aparentes defensores de lo colectivo entiendan que una cosa son las reivindicaciones legítimas que cualquiera tiene derecho a respaldar y otra, la descalificación "selectiva" y defendible o no según quién la haga.

Dicho lo anterior, que naturalmente responde a la opinión personal de quien lo firma, es preciso subrayar que el episodio que motiva el comentario no es otro que la reacción del presidente de la patronal coruñesa, señor Fontenla, contra una parte del proyecto del Corredor Atlántico ferroviario de mercancías. Y que ratifica, por cierto, otra selectividad: la de su memoria. Porque tiene derecho a decir lo que le parezca y acaso la obligación de defender a quienes representa, pero no debería obviar el recuerdo de posturas anteriores: respaldó decisiones que beneficiaban más a unos gallegos que a otros y descalificó como localistas -"malos", claro, pero no lo especificó: se daba por dicho- a quienes protestaron contra la desigualdad -injusta- distributiva.

En todo caso, conviene acudir a los datos que refuerzan la idoneidad de la salida del Puerto de Vigo dentro del futuro Corredor. Algunos de los mayores expertos han ratificado la decisión considerándola la mejor para los intereses generales. Entre otras cosas porque esa comunicación en nada perjudica a la de la provincia de A Coruña, que enlazará en Monforte con la común que después, y a través de Castilla-León y Asturias, enfilará hacia el País Vasco y Francia. Y eso es lo aquí hay y lo que seguramente prosperará, dígalo Agamenón o su porquero, y que es medible y, por tanto, muy poco opinable.

Parece, además, que resulta necesario insistir en lo obvio. Y aunque suponga recurrir a Pero Grullo para explicar detalles que deberían ser de dominio público, y de forma especial en el caso de entidades tan importantes como la patronal herculina. Detalles que, si se ignoran, llevan a producir perjuicios a quienes se pretende favorecer. Por ejemplo, si se confunde el transporte de mercancías con el de pasajeros: en este prima la velocidad y en el primero, aunque no se elimina ese dato, se le antepone la comunicabilidad entre varios puntos -en este caso puertos- lo que exige otros itinerarios. Siempre pensando en acercar productos a los mercados, no pasajeros a las estaciones de destino. Punto.

En todo caso, y siempre desde el respeto, hay otro dato en el que la información no es del todo correcta: el recorrido que de forma tan vehemente rechaza el presidente de la Confederación de Empresarios de A Coruña no es una modificación; estaba ya en el original del esquema que la UE tiene previsto aprobar, aunque por desgracia no parece que sea pronto -algo que habría merecido más la protesta de don Antonio-, y para el que se prevé una financiación de al menos el cincuenta por ciento. Y ya se sabe que los cambios en todo caso, y peor aún si son sin su conocimiento, no son precisamente del agrado de Bruselas. Lo que se recuerda para general conocimiento.

Conste...

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