La furia shakesperiana de Voadora llega a Vigo hoy con el cartel de entradas agotadas para su visión contemporánea de Othello. Sobre las tablas, la viguesa María Vázquez como Desdémona, que se estrenó en este papel en la pasada MIT de Ribadavia.

Si se han quedado sin entradas para la pieza en el Auditorio Mar de Vigo, mañana sábado hay una posibilidad de verla en el Festival Internacional Outono de Teatro de Carballo y el 10 de diciembre en el Teatro Rosalía en A Coruña.

Esta producción del Centro Dramático Nacional, estrenada en Teatro de La Abadía, es una adaptación del dramaturgo Fernando Epelde. El germen hay que buscarlo en el confinamiento cuando Marta Pazos comenzó a trabajar en ella.

“Pienso –explica la directora teatral gallega– que hay algo del confinamiento en ella. Las ansias de encuentro y de divertimento, aunque sea un tema muy fuerte y serio”, la violencia machista.

“Es un espectáculo lleno de contrastes ya en el texto shakesperiano. Hay binomios verdad/mentira, luz/oscuridad, amor/odio, blanco/negro. Es un drama así que en el binomio, su contrario es la comedia. El confinamiento marcó la necesidad de trabajar desde ahí, desde el encuentro y el divertimento”, añade.

Respecto al personaje de Desdémona, aclara que “está basada en lo que el propio Shakespeare escribe hace más de 400 años”. La aclaración surge recordando unas declaraciones de María Vázquez a este diario indicando que la historia de Desdémona no había sido contada por el personaje hasta ahora.

Marta Pazos. Sadurní Vergés

“Desdémona –prosigue Marta Pazos– es muy actual, más madura que Othello. Es un personaje muy evolucionado para la historia del teatro isabelino. A diferencia de otras heroínas femeninas del autor inglés, ella se enfrenta a su padre para casarse con un hombre y huye. Es una actitud moderna por parte de Desdémona, al igual que el personaje de Emilia que tiene monólogos que parecen extraídos del 8-M”.

“En la obra mostramos una Desdémona muy madura e inteligente, empoderada. Por contra, aunque en el original Othello está descrito como un general de 50 años, realmente es una persona no muy madura emocionalmente”, agrega.

Por ello, en la puesta de escena han realizado “una pirueta, trasladando las palabras de los hombres a la voz de Desdémona. Es como si ella pudiese asistir a su fin para entender por qué esta masculinidad tóxica”, reflexiona la directora.

En la función, los personajes masculinos articulan el discurso pero María Vázquez pone su voz. “Ves una cosa pero oyes otra. Todo se cuenta a través de la voz de Desdémona, que pone voz a Othello, a Yago, a su padre... Solo se oyen las voces femeninas pero ves a los hombres hablar. Es un trabajo actoral superdifícil, muy técnico. No es un doblaje, sino construir el personaje entre dos intérpretes”, aclara. De ahí, que eligieran a María Vázquez. “Es una actriz muy comprometida, con perspectiva de género. Era ideal por su talento y compromiso social y emocional”, concluye.