Acusan a los okupas de Rodeira de alquilar otros pisos vacíos por 50 euros

Los vecinos piden más contundencia por parte de la Sareb y de los cuerpos y fuerzas de seguridad que hay en Cangas

La Policía Local, en el mes de octubre, cuando escoltó a la comisión judicial

La Policía Local, en el mes de octubre, cuando escoltó a la comisión judicial / Gonzalo Núñez

Los vecinos del edificio avenida de Ourense 98 están indignados. No salvan a nadie y aseguran que se muestran olvidados por todos antes una situación tan lamentable como la que viven, con jaleos, fiestas ilegales y peleas prácticamente todos los fines de semana. No entienden la razón por la que el pasado día 16 la Sociedad de Activos de Reestructuración Bancaria (Sareb) no ejecutó el desalojo de los pisos-bajos D e I, se preguntan qué les hizo pensar que con dilatar más el asunto el problema de los vecinos iba a mejorar. Afirma que hay okupas que están alquilando otros pisos-bajos que están vacíos y responsabilizan de ese mercado negro inmobiliario a una de las mujeres okupas, que dicen que cobra a sus “inquilinos” 50 euros mensuales. Recuerdan que fue ella la que cambió todos los bombillos de las puertas de los pisos okupados y que ella y su pareja son los que se enfrentan al okupa que los propios vecinos consideran más peligroso, que es el que habita la vivienda H.

También no entienden la inacción de los cuerpos y fuerzas de seguridad. Recuerdan que todos los escándalos se producen muy cerca del cuartel de la Guardia Civil de Cangas, que no acuden porque es competencia de la Policía Local, según le dijeron miembros de la benemérita a los vecinos. La Policía Local, ayer, aseguraba que sí había acudido a las llamadas de los vecinos, pero que cuando llegaron no había nada. Desde la Policía Local se aseguraba ayer que en Cangas no hay ordenanza de ruidos, que se servían de la gallega para actuar, que el gobierno local anterior había roto el contrato con la empresa que realizaba mediciones de ruidos, aunque ahora el nuevo gobierno local quiere sacar de nuevo el servicio a concurso. Claro que para los vecinos esto es mera burocracia y mencionan que las peleas están ahí, que no hace falta que las mida una empresa.

Los afectados están decepcionados por el comportamiento de los cuerpos y fuerzas de seguridad, pero también con la Sareb, a la que responsabilizan de todo, por dejar que la situación llegase a dónde llegó. Requieren medidas más contundentes por parte de la Sareb, sobre todo cuando ya hay orden desalojo, y esperan que cuando regresen para llevarla a cabo no se produzca un nuevo aplazamiento.

Afirman que todos estos comportamientos tan repetitivos están depreciando sus propiedades, que estaban antes muy cotizadas dada su situación, muy cerca de la playa de Rodeira.