Suscríbete

Faro de Vigo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El “tsunami” de Banda do Río

La bandera azul lograda para esta playa genera una ola de confianza sobre la regeneración de arenales urbanos

Una imagen de la playa en los años 40. | Arquivo de Arturo Sánchez Cidrás

La concesión de la bandera azul este verano a la playa de Banda do Río, la primera de su historia, devuelve el merecido protagonismo a este arenal. Ubicado en el barrio marinero del casco urbano de Bueu, está cargado de historias. Era la playa del estamento marinero, de la pesca, de los aserraderos -en su entorno está la restaurada carpintería de ribeira de Purro-, de la “posta” y de las estacadas para el secado de las redes. El galardón llega tras una década de inversiones por parte del Concello de Bueu con Augas de Galicia contra la contaminación y “cañones de Navarone” por donde desembocaba el río Bispo.

La playa de Banda do Río ya no es aquella de hace dos décadas cuando las mareas dejaban al descubierto en su orilla los conocidos como “cañones de Navarone”, los dos tubos naranjas por donde desembocaba subterráneo el río Bispo. Aquellos tubos fueron canalizados en un proyecto del Concello, financiado por Augas de Galicia, que los sustituyó por un emisario submarino, que sigue llevando de forma subterránea por la arena de la playa toda la desembocadura del río. Quizás aquella obra, en la que se invirtieron 600.000 euros, no fue la mejor solución para salvaguardar el recurso natural del río Bispo y la marisma en su desembocadura en Band do Río, pero fue la solución urgente que se adoptó para acabar con el grave problema de inundaciones que sufría el casco urbano de Bueu cuando coincidían trombas de agua con marea alta en el mar que hacían desbordar el cauce del río a su paso por las calles del centro.

Obras del nuevo emisario en la playa en 2009 G.N.

Aquella obra, que se acometió en 2009, ayudó también a la mejora del arenal y que el aliviadero de la red del saneamiento por el cauce del río, que sigue existiendo en momentos puntuales, no siguiera contaminando la orilla, y ayudó a que este año, la Asociación de Educación Ambiental y del Consumidor (Adeac) le otorgara por primera vez al Concello la bandera azul para esta playa urbana, que logró en la pasada temporada una calidad excelente en su agua, tras años de mucha contaminación.

Vista histórica de Banda do Río en el casco urbano de Bueu. | // A. S. C.

Esta concesión, a la que han contribuido también otras cuestiones relacionadas con el servicio a los usuarios, como duchas, socorrismo o accesos, ha creado un “tsunami” en torno a la confianza de los concellos para la regeneración de las playas urbanas. No hay que olvidar que en 2007, Banda do Río registraba unos niveles muy elevados de contaminación por estos vertidos de la red del saneamiento.

Cierto es que la playa está todavía a siglos de distancia de lo que realmente fue en la historia de Bueu, la del estamento marinero, la de los aserraderos -en su entorno el Concello restaura el astillero de Purro como museo y lugar para actividades culturales-, de la “posta” y de las estacadas para el secado de las redes. Quizás nunca más puedan recuperar sus dunas y su laguna que formaba la confluencia de dos tramos del río Bispo y que tan bien describe el historiador local Arturo Sánchez Cidrás cuando habla del barrio de Banda do Río: “Normalmente achegábase a este lugar pola duna da praia tras cruzar unha pequena ponte que vadeaba o río Bispo (no lugar onde actualmente se cruza a rúa Montero Ríos con Rosalía de Castro). A uns cen metros había outra ponte, esta máis ampla, que permitía atravesar o río do Muiño. Os dous, ata pouco máis de 1905, xuntábanse formando unha pequena lagoa entre o camiño da liña de casas e dúas dunas que mediaban na praia entre as cales saían ao mar. Hoxe en día por ese mesmo lugar seguen indo os regatos pero de forma soterrada”.

Estado actual de la playa de Banda do Río. | // GONZALO NÚÑEZ

Es la asignatura pendiente del Concello, devolver el estado natural a estos ríos, para culminar ese trabajo iniciado hace diez años con el que el gobierno local ha logrado frenar el deterioro de este arenal y que pueda lucir este verano la primera bandera azul de su historia.

En ese trayecto de una década se acometieron muchas obras. Además, de la mejora de la cuenca del río Bispo, desde el Concello destacan las urbanizaciones de las principales calles del casco urbano como Francisco Escáneo, Alexandre Bóveda o Johan Carballeira, que permitieron modificar los colectores y renovar el servicio de saneamiento, eliminando los vertidos que hasta este momento confluían en los canales fluviales. También, la construcción del aliviadero nuevo en Johan Carballeira y otras actuaciones en diferentes partes del municipio para eliminar vertidos, que eran los culpables de los elevadísimos niveles de contaminación de la playa. Todas las actuaciones, añaden, supusieron una inversión de más de un millón de euros, financiadas en su mayor parte por Augas de Galicia en colaboración con el Concello.

Para continuar en esta línea de trabajo, desde el gobierno local aseguran que está prevista la renovación de la rúa Pazos Fontenla con la mejora del sistema de pluviales. La obra también la llevará a cabo Augas de Galicia con un presupuesto por encima del millón de euros.

Compartir el artículo

stats