15 de marzo de 2020
15.03.2020
RENAULT CLIO ZEN BLUE DCI 85 CV

Los clientes toman la palabra

Probamos el motor diésel de entrada en uno de los acabados más altos

15.03.2020 | 00:23

El Renault Clio podría compararse con un vino añejo, que con el paso de los años mejora hasta límites insospechados. Esta nueva generación del popular modelo podría considerarse continuista, pero a poco que nos fijemos podemos darnos cuenta de que es más y mejor, totalmente adaptado a los nuevos tiempos y que refleja claramente lo que buscan los clientes en su vehículo.

En esta ocasión hemos querido probar uno de los propulsores que más salida tiene en el mercado, un diésel de 85 CV. Es el propulsor de entrada con este combustible, y la verdad es que después de haber rodado con el durante una semana, el resultado no puede ser más satisfactorio. Podríamos definirlo como un urbanita, con las cualidades necesarias para el día a día en el tráfico urbano y los atascos de las grandes ciudades. Ofrece un amplio radio de giro, que viene bien para callejear y eludir todos los imprevistos que nos podemos encontrar en la circulación. La insonorización del habitáculo es muy buena, permitiendo disfrutar del placer de la conducción sin acusar las imperfecciones del asfalto.

Todas estas sensaciones se acentúan por la cómoda posición de conducción, con unos asientos que recogen bien el cuerpo y que permite hacer grandes recorridos sin que nuestro cuerpo acuse un excesivo cansancio. En lo que a consumos se refiere, si queremos acercarnos a los consumos que refleja el fabricante deberemos cambiar nuestra forma de conducir, entendiéndose por eso olvidarse de estar en los semáforos pisando el acelerador para salir rápido, los constantes acelerones y apurar la frenada. El vehículo incorpora un sistema que analiza nuestra forma de conducir y nos va dando consejos para mejorar nuestra eficiencia. Al final se puede convertir en un juego el conseguir acercarse a ese 100% de eficiencia que es el sumun de la conducción.

Aunque exteriormente pueda parecer que no hay muchos cambios, cuando nos ponemos al volante nos damos cuenta que estamos, posiblemente, ante el Clio más tecnológico de la historia. Cuando Renault le preguntó a los clientes qué es lo que le incorporarían al coche, una gran parte indicó la necesidad de interactuar con el coche, y que todo, o casi todo, lo que hacemos con nuestro teléfono móvil, se pueda hacer también con el vehículo. Dicho y hecho, y han dado un paso adelante en conectividad.

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