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El "retail" llama al pulpo gallego, que se importa y se pesca menos

Descarga de pulpo en una lonja gallega. Santos Álvarez

El cierre de la restauración supuso un duro golpe para el pulpo y las empresas que trabajan con el tradicional cefalópodo gallego. La pandemia de COVID forzó a las empresas a hacer stock para liberarlo luego a cuentagotas, provocando un cambio de tendencia más enfocado al retail o la venta online, pero dejando tras de sí pérdidas de facturación. “Es algo que afectó mucho”, reconoce Mercedes González, de la firma Rosa de los Vientos. La empresa de Marín perdió un 40% de las ventas el año pasado (casi el 90% de su negocio es con la especie) con los problemas del canal Horeca y pese a haber tenido un verano bueno. La demanda bajó de la mano del turismo y eso se nota también en las importaciones. El pasado año las compras en el exterior de pulpo congelado cayeron casi un 30%, siendo el tercer curso seguido que lo hacen. “Este año no salimos a comprar mucho fuera”, comenta González. Y todo ello pese a la irregular pesquería de la especie en casa, cuya campaña actual –que comenzó el pasado verano y que finalizará a finales de este mes– dejará unas cifras en las lonjas gallegas muy inferiores a los últimos años.

El año pasado se importaron a Galicia 18.500 toneladas de pulpo, un 11,1% menos

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Los datos de la Secretaría de Estado de Comercio reflejan que el pasado año Galicia compró 18.500 toneladas de pulpo (un 11,1% menos) por un valor de 128,4 millones de euros. La caída del turismo y los cierres de la hostelería lastraron las compras, redoblándose la caída en las importaciones que se vivieron en 2019. Con todo, en tres años cayeron más de la mitad desde los 304,6 millones de euros gastados entonces principalmente en Marruecos, Mauritania y Portugal.

“Hubo poco pulpo tanto aquí como en el norte de Portugal, mientras que en Marruecos y Mauritania el precio subió dos o tres euros”, informa Giuseppe Mellino, de Congelados Maravilla. El suyo fue un caso parecido al de Rosa de los Vientos: la caída de ventas (en su caso, del 15%) en el canal Horeca se “salvó” un poco con el retail, en este caso en Italia, principal país al que llegan sus exportaciones y que cuenta con una amplia red minorista. “Son tiendas de barrio, no grandes superficies, pero allí funcionó bien”, explica.

Trabajadores en la planta de Rosa de los Vientos, ayer. |  FDV

Trabajadores en la planta de Rosa de los Vientos, ayer. | FDV

Este cambio de tendencia en las ventas también llegó a internet. Empresas como Fresco y del Mar, que venden marisco en la red, notaron un incremento de las compras de pulpo para envíos a domicilio. “Aumentaron especialmente; en nuestro caso hablamos un 40% más”, indica su portavoz, Milucho Louro.

Mientras, el pulpo gallego languidece. La campaña actual, que finaliza el 30 de abril, llevaba hasta finales de marzo 780 toneladas, lo que supone un ritmo de capturas un 54% inferior a la anterior, al igual que los 6,3 millones de euros en ventas (-49,3%). Según explicó ayer a directora xeral de Pesca, Acuicultura e Innovación Tecnológica, Mercedes Rodríguez, en su intervención ante la Comisión 8ª del Parlamento de Galicia, la campaña es “anómala”, aunque se mostró optimista tanto con las cifras que dejan las últimas semanas, que reflejan una “tendencia ascendente”, como con el índice de reclutamiento de juveniles, que duplica las cifras del pasado año y se sitúan por encima de la media de la serie histórica, que arrancó en el año 2005.

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