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En la biblioteca un domingo: “Es el último esfuerzo”

La UVigo amplía los horarios de sus centros de estudio durante el tramo final del curso

Estudiantes durante la jornada de ayer en Peritos. | // MARTA G. BREA

Carol y Sara enfrentan el final del curso agotadas. No es para menos. Solo han conocido la universidad bajo las restricciones de la pandemia. Primero clases telemáticas, luego mascarilla y por el medio alguna cuarentena. Cualquier cosa menos normalidad. A pesar de todo, puntuales como un reloj, han quedado a las 16.30 horas a las puertas de la biblioteca de la Escola de Enxeñería Industrial en Torrecedeira. En pleno domingo. No les queda otra. Esta semana se enfrentan a los exámenes finales del cuatrimestre, pero insiten en que el cansancio vence a los nervios: “Estudiamos bastantes horas, la verdad, ayuda bastante que ahora podamos venir los fines de semana”.

En la biblioteca un domingo: “Es el último esfuerzo”

Sara se refiere a la ampliación del horario de bibliotecas durante el periodo de exámenes que acaba de arrancar. El pasado sábado y a propósito de la llegada del final de cuatrimestre, la Universidade de Vigo ha modificado los horarios de sus centros de estudio para que los discentes tengan más tiempo en este tramo final del curso. Desde este fin de semana, además, la biblioteca de Peritos en Torrecedeira permanecerá abierta hasta las 03.00 horas de la madrugada prestando espacios de estudio para todo el que lo necesite. El cambio es bien recibido entre todos los estudiantes que charlan y toman café en su descanso a las puertas del centro: “Es muy necesario, la verdad. Nosotros hemos insistido mucho en que este tipo de ampliaciones estén activas desde la mitad del cuatrimestre. Así tendríamos más margen y no iríamos tan pillados”, explican Santi y Sergio, que están a punto de convertirse en ingenieros y son veteranos ya de la biblioteca con cinco años de estudio a sus espaldas.

Ambos están de acuerdo en que el ambiente de trabajo los ayuda a concentrarse: “En casa te despistas mucho más”. En eso están de acuerdo también Miguel y Catalina: “Na casa cos pais hai de todo menos silencio”, bromean. Estos dos estudiantes de Ingeniería y Comunicación Audiovisual tampoco habían pisado sus facultades sin mascarilla. Hasta ahora: “Es un alivio tremendo. De hecho, creo que al no tener que ponérnosla dentro, venimos más”. “Nunca nos había costado tanto quitarnos una prenda”, apunta con sorna otro joven que también está en su momento de descanso.

Todos los estudiantes consultados coinciden en que la compañía en el estudio ayuda: “Al venir juntas, nos apoyamos y tiramos la una de la otra. Un día remas tú más y, otro, rema la otra”, explican dos estudiantes de Traducción e Interpretación.

A pesar de que es el domingo previo al puente de las Letras Galegas, en la Biblioteca de Peritos hay bastante movimiento. Da cuenta de ello Andrés Prieto, trabajador del centro que desde su puesto ve pasar a cada vez más gente: “Se ha notado que empiezan exámenes. El sábado había bastante movimiento y, hoy, a pesar de ser domingo, también”.

Todos los estudiantes agradecen la ampliación de horarios: “Es que estas dos últimas semanas solo podías ir a la del Mar de Vigo y a las nueve de la mañana ya no tienes mesa y tienes que hacer cola”, apunta Pelayo, estudiante de Industriales. Preguntados todos ellos por qué mejoras podrían aportar la UVigo y las instituciones a la infraestructura de enseñanza, sueltan algunas ideas: “Aire acondicionado para el verano y servicios de cafetería también los fines de semana, por ejemplo”.

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