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Faro de Vigo

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Un acogimiento convertido en concierto

Las 13 alumnas del Conservatorio Superior que huyeron de la guerra de Ucrania agracedieron con una actuación el cariño de la ciudad: “Se sienten unas privilegiadas”

Un instante del concierto ayer, en el Conservatorio Superior.

Vivieron lo peor de la guerra de Ucrania pero lograron huir y no solo refugiarse en otro país, sino sacar adelante sus estudios y continuar su carrera en el mundo de la música. Para agradecer todo este cariño a la ciudad de Vigo en general y al Conservatorio Superior de Música en particular, 13 de las 14 alumnas protagonizaron ayer un concierto en el auditorio del centro. “Fue una iniciativa que surgió de forma espontánea pero que resultó la mejor manera de agradecer todo el cariño y atención que han recibido desde su llegada”, valora su director Esteban Valverde.

Las alumnas fueron llegaron de forma espaciada, entre mediados de marzo y abril y su adaptación por el momento está siendo “fenomenal”. “Están muy agradecidas con la acogida tanto por parte de la ciudad como del propio claustro de profesores, que incluso tiene a alguna de estas chicas acogidas”, explica Valverde.

Junto a este sentimiento y esta buena adaptación a la realidad viguesa, estas alumnas no olvidan su pasado ni raíces, conscientes del sufrimiento por el que atraviesa su país. “Quieren también visibilizar su situación. Recrearán a música que componen y tocan sus antiguos compañeros en los túneles del metro; son leales a sus orígenes”, explica el también docente del Conservatorios Superior.

Todo el profesorado y dirección del centro se volvió por completo cuando surgió la posibilidad de que, dentro del programa Erasmus +, estas alumnas atrapadas por la guerra encontrasen el halo de luz que tanto necesitaban. Y es que la guerra de Ucrania tocó muy íntimamente al centro, que año tras año acoge a alumnos de países eslavos. Tanto es así, que desde la institución viguesa iniciaron al momento los trámites para acoger los próximos meses a una veintena de alumnas ucranianas, algunas de las cuales estuvieron ya en el centro durante el primer semestre y que, de regreso a su país, se encontraron con un conflicto armado del que no podían escapar sin esta ayuda. “Ha sido una llamada de auxilio que no podíamos ignorar. Hemos convivido con prácticamente la mitad de ellos el primer semestre y no podíamos dejarlos allí, nos tocaba dar este paso al frente”, explicaba entonces Valverde.

La respuesta de las alumnas no podía ser mejor. “Son muy buenas estudiantes, trabajadoras y se han adaptado fenomenal a las clases. Incluso aprendieron ya cómo pedir las mejores aulas. Se pasaron toda la semana santa estudiando, e imagino que será también como una forma de evasión”, vaticina Esteban Valverde.

Reconoce que a pesar de esto están en constante contacto con sus familias, muchas de ellas todavía en el país. “Sé que hablan una o dos veces al día con ellas, y están bien, que es lo importante. Podrán evadirse en sus estudios pero no olvidarse de lo que está pasando allí”, concluye Esteban.

El concierto, que tuvo lugar en el Auditorio Martín Códax a las 20.00 horas de ayer, contó, entre otros con la presencia del Conselleiro de Cultura y Educación, Román Rodríguez entre otras personalidades. Las jóvenes interpretaron varias piezas con sus instrumentos de bandera: flauta, piano, violín, trompa y violonchelo.

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