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Faro de Vigo

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Mira Vigo

Un merecido Mestre Mateo de Honor para Margarita Ledo

Fernando Franco

Contentos estamos de que Margarita Ledo, tan vinculada a Vigo, haya recibido el Premio de Honor Fernando Rey de los Mestre Mateo por ser un referente de la cultura y una pionera en el ámbito audiovisual como docente, investigadora y cineasta. Cómo no a una mujer que recuperó voces y relatos de nuestra historia reciente a través de sus películas, que tuvo un papel importante en la puesta en marcha de la Facultad de Ciencias da Comunicación de la Universidad de Santiago, en iniciativas como el Grupo de Estudios Audiovisuales o la cooperativa Numax... La pena es que los Mestre Mateo tengan tan poco eco en la sociedad viguesa, quizás porque parecen patrimonio del Norte de Galicia aunque eso tenga que ver con el tradicional desequilibrio que en el mundo audiovisual hay a favor del eje Santiago-A Coruña. Claro, en ese eje están los centros políticos de decisión de la Xunta, la TVG y todo un ecosistema educativo y audiovisual que concentra en ese área la mayor parte de las producciones, el hábitat mayoritario de los trabajadores de este sector, los premios o certámenes... Quizás sea por eso por lo que premios tan dignos de alabanza como los Mestre Mateo suenen tan poco por estas tierras del sur de Galicia. ¡Pero Marga Ledo es de todos!

Belarmino, el del Gamboa

¿Quién de nuestros lectores de la vieja guardia no recuerda aquel restaurante Gamboa que regentaba Pepe Piñón y era uno de los referentes del buen comer en Vigo allá por los años 60? Entonces lo regentaba Pepe Piñón, que allí dio el callo hasta su jubilación en 1996, en que lo dejó en explotación a sus empleados Belarmino Lorenzo, Marcial y Daniel hasta que el primero se jubiló, en 2003. Luego pasó por otras manos: Bibiano Morón, Belén Bobo... hasta su brillante situación actual, con Yolanda Caamaño y Maica Novas La pena que hoy cuento es que falleció Belarmino, que fue muy querido por la clientela (no solo viguesa) del lugar por el mismo, el amor que ponía en sus platos y esas tapas que exponía en la gran barra del legendario Gamboa.

Atilano Aláiz: ecos del adiós

Siguen llegando ecos del fallecimiento del religioso claretiano Atilano Aláiz que, tras décadas en Vigo, falleció en la residencia de esta Orden en León. Vigueses que me escriben tras enterarse de su marcha, de la que aquí dimos cuenta. Entre ellos Emilio Álvarez Buceta, del que Aláiz no pudo recibir su última carta porque falleció cuando estaba en curso. Emilio cuenta que se le echa en falta en su parroquia “por su agilísima actividad bienhechora”, por su plena dedicación a los demás y su ejemplar trayectoria humana y sacerdotal. Os recuerdo que este querido religioso dejó tras su marcha un mínimo de 50 libros por él escritos.

Lectores de futuro. Esto no es una ilusión óptica: son niños leyendo la prensa, FARO DE VIGO en concreto, en el tiempo de la dictadura de las pantallas. El otro día la “teacher” de 2º de Infantil de Las Acacias les estuvo hablando a los peques de formas de comunicación, y entre otras, de los periódicos, y ahí tomamos la foto. Miradlos, qué paveros, qué cara de intelectuales embrionarios, qué lectores inaugurales del medio de comunicación que más desarrolla el cerebro, la prensa escrita, y del periódico decano de los españoles: el nuestro. Si hasta se ve esta sección en una de esas páginas...

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