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Faro de Vigo

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Emilio Pérez Troncoso Presidente de Aedipe Galicia

“La empresa debe acomodarse a las personas y no al revés”

“El teletrabajo es un modelo productivo imparable a medio y largo plazo”

Emilio Pérez, presidente de Aedipe, en el 54 congreso, ayer en la Sede Afundación Marta G. Brea

La sede Afundación de Vigo acogió durante dos días el 54º Congreso de la Asociación Española de Desarrollo de Personas (Aedipe), coincidiendo con la celebración de del X Simposio Internacional de la Felicidad en el Trabajo.Expertos de los recursos humanos de todo el mundo aportaron sus conocimientos sobre el desafío que suponen las nuevas metodologías en los entornos laborales,después de la pandemia. Los que más saben de la materia han dado las claves de por dónde se moverán las nuevas formas de estar y comunicarse en el trabajo. Emilio Pérez Troncoso, presidente de Aedipe Galicia, explica la reconstrucción de los entornos laborales, de su adapatación, y de cómo eses cambios aumentan la producción de los trabajadores.

–¿Cómo se les ocurrió introducir un simposio sobre la felicidad en el trabajo dentro de un congreso sobre recursos humanos?

–Porque es necesario aunar las dos vertientes, debemos caminar hacia ello. Cuando hicimos el primero, nos criticaron un poco, pero salió tan bien, que ahora lo hacemos todos los años.

–En el congreso se ha hablado mucho de gestión de personas, de sus necesidades, y de cómo las empresas tienen que trabajar por tener empleados felices. ¿No es eso una quimera?

–No debería serlo. No somos unos iluminados que creemos que la gente tiene que ir a trabajar feliz porque sí. Sino que el objetivo es reconstruir entornos laborales seguros, integradores, igualitarios y adaptados a una producción sostenible. Tenemos estudios que avalan que si los empleados trabajamos de una forma más estable, más integrada, somos más productivos. No va de “buenismo” ni religiosidad laboral mal entendida, va de liderazgo en las empresas. Una conclusión, pensamos, bastante obvia.

–Después de haber pasado lo más duro de la pandemia, ¿en qué situación estamos y cuáles son los retos que tienen por delante los departamentos de gestión de personal?

–En eso estamos. Y esa ha sido la línea del congreso: parar, reflexionar en cómo ha afectado el COVID a las organizaciones empresariales. Lo que tenemos claro es que el teletrabajo ha venido para quedarse como una, –que no la única–, solución para la conciliación, y que las empresas deben fomentar y tomarse en serio la igualdad, diversidad e integración en los espacios laborales. Ante los detractores del teletrabajo, existen los modelos híbridos que, junto con el trabajo en remoto suponen una alternativa que se puede adaptar a cualquier necesidad de las dos partes: empleado y empleador. Debe acomodarse un poco más la empresa a las personas y no tanto las personas a la empresa.Los líderes de las empresas responsables saben que la empresa no se va a hundir porque no estén todos allí presencialmente.

"La empresa no se va a hundir porque los trabajadores no estén presencialmente en el entorno de trabajo"

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–Durante el congreso se ha escuchado mucho el concepto de “crear el ecosistema del trabajo”. ¿Por qué es tan importante?

–En los puestos de trabajo que impliquen conocimiento, todas los modelos que he mencionado anteriormente van a ser clave. Pero no en todos los entornos se pueden implementar. Pero hay una premisa clara: la gente joven entiende que no ha nacido para trabajar, sino que este, es un medio para conseguir bienes o servicios.

–¿Cuáles son las claves para alcanzar una cierta idoneidad en el entorno de trabajo que conduzca a esa felicidad?

–Hay que empezar por la conciliación, no solo la familiar, sino también la personal. Y por otro lado, está el tema de las cargas horarias. Creo que el presencialismo tiende a la desaparición. La igualdad y diversidad de género en la empresa será noticia muchas veces en el futuro, al igual que la integración generacional. Vamos a necesitar a gente de más de 55 años, porque hay poca gente joven. Vamos a trabajar con muchas canas, eso es indudable. Hagámoslo dentro del marco del bienestar. Y, por supuesto, nos queda por avanzar mucho en la incorporación de la mujer a los puestos de dirección, quedan muchos techos de cristal por romper.

–Tras la pandemia, parece que el teletrabajo ha sido un modelo efímero.

–El cambio no se va a producir inminentemente, pero el COVID ha acelerado un proceso imparable a medio y largo plazo.

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